11 técnicas para estimular el desarrollo del lenguaje

Ciertamente, los padres son los primeros estimuladores del habla del bebé. Sin embargo, en algunos casos esta tarea puede llegar a complicarse. Por eso, en este artículo compartimos las mejores técnicas para estimular el desarrollo del lenguaje de los niños.

¿Cómo estimular el desarrollo del lenguaje infantil?

El primer lenguaje que dominan los niños es la expresión de necesidades y sentimientos. Esto lo logran mediante balbuceos, llantos y sonrisas. Con el correr del tiempo, los pequeños comienzan a nutrirse de palabras y frases para tales fines.

Así, adquiriendo un lenguaje más completo y fluido, llegan a un dominio total de la comunicación verbal. Algunos chicos pueden demorar más tiempo que otros en obtener tales competencias. De ahí que estimular el desarrollo del lenguaje infantil resulte de suma importancia.

Cabe preguntarse cómo se consigue trabajar en casa ese aspecto tan complejo del crecimiento de todo nene. Pues no te desesperes ni desanimes, ya que es más sencillo de lo que parece. Simplemente bastará con llevar a cabo las siguientes técnicas tan útiles como eficaces.

11 técnicas infalibles para el desarrollo del lenguaje infantil

  • Ejercitar los órganos que intervienen en la fonación. Practicar estos movimientos que incluyen la succión, deglución, masticación, absorción y el soplo es vital. Mandar besos, practicar relajación y respiración, soplar con sorbetes o silbatos, hacer gárgaras y muecas faciales son algunos ejercicios útiles.
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  • Usa palabras cortas y frases sencillas. Apela a palabras de 1 o 2 sílabas exagerando su entonación, así como frases simples con demostraciones prácticas. La idea es luego aumentar el número de vocablos y que el menor identifique su contenido.
  • Apela a ‘autoinstrucciones’ y al ‘habla paralela’. Comenta en voz alta todo lo que haces o debes hacer para brindar al chico modelos correctos de lenguaje. Asimismo, habla sobre las acciones del niño de manera clara y simple.
  • Anímalo a pedir aquello que desee. Evita dar por sentado que entiendes sus gestos para que el pequeño se esfuerce en expresar sus necesidades. Que no te dé pena demostrar que no lo has comprendido y pide la aclaración mediante pregunta o comentario.
  • Nada más didáctico que la imitación. Ofrece al niño un modelo a imitar, machaca sobre los fonemas incorrectos mostrando tu boca y exagerando la articulación del sonido necesario.
  • Utiliza la expansión. Cuando el niño se comunica, el adulto puede asentir o realizar la aclaración pertinente repitiendo el enunciado inicial, pero ampliándolo.
  • Respeta sus tiempos y dale la oportunidad de hablar. Aprovecha cada ocasión para hablar y explayarse. Mas siempre respetando su propio ritmo y esfuerzo sin presionarlo ni forzarlo. Puedes animarlo con premios y elogios pero, en caso de errores o equivocaciones, evita la crítica despiadada.
Foto cortesía de nosinvalentina.blogspot.com.es
Foto cortesía de nosinvalentina.blogspot.com.es
  • Corrige, directa e indirectamente. Puedes marcar verbalmente los errores que el niño comete con determinados fonemas o bien repetir su emisión corrigiéndola y dando el modelo correcto. Siempre estimular el desarrollo del lenguaje con mucha paciencia y delicadeza para evitar frustraciones innecesarias en el pequeño.
  • Formula preguntas abiertas y cerradas. Realiza preguntas de todo tipo. Pueden ser cerradas cuando requieren de respuestas cortas (afirmativo, negativo, nombre, etc). Las preguntas abiertas suponen explayarse y una mayor capacidad en la comunicación. Desde luego, evita un símil interrogatorio policial, sino intercalarlas con moderación.
  • Técnica del error constructivo. Papá o mamá se equivocan a propósito o se equivocan de modo absurdo (ofrecen al niño un tenedor para comer sopa o colocar una media en su manita). Necesariamente este tipo de acciones despertarán tanto risas como las esperadas verbalizaciones espontáneas.
  • El poder de las canciones, cuentos y adivinanzas. Cumplidos los 3 años, el menor estará en condiciones de aprender versos, canciones, cuentos y adivinanzas de extensión corta. Asimismo, los trabalenguas y las canciones de cuna son fundamentales para potenciar tanto el lenguaje como la memoria.

Y tú, ¿conocías estas técnicas para estimular el desarrollo del lenguaje de tu hijo? ¿Las empleaste en alguna ocasión o tienes otro tipo de estrategias? Comparte tu valiosa experiencia ya que puede ser de gran utilidad para otras abnegadas madres.

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