Tu sonrisa es felicidad en mi alma - Eres Mamá

Tu sonrisa es felicidad en mi alma

Tu sonrisa es la más plena y eterna felicidad de mi alma. Mi estrella, mi razón. La brújula que guía mis pasos día a día. Esa mueca que me enamora a diario no es más que la fuerza motor que me empuja a seguir. A vencer obstáculos, a derribar todo tipo de límites.

Hijo mijo, quiero que jamás se borre de tu bello rostro tallado por los mismísimos ángeles esa risa que es la vida misma. Inspiración y aliento, motivación y esperanza. Tu sonrisa no es más que mi ilusión materializada en persona. Un sueño hecho carne y hueso.

Mi amor, luce sin vergüenza ni timidez esa bonita curva que los dioses decidieron que coronen tu cara angelical. Tu sonrisa es satisfacción y plenitud, es estar conforme con mi labor maternal. Es el reflejo de tu alma, tu esencia y tu carta de presentación.

Tu sonrisa, esa luz que ilumina mi camino

Tu sonrisa lo es todo en mi vida. Pudieron cambiar muchas cosas en el medio. Desdentada, con las primeras pequeñas perlas y hoy con un sinfín de las más preciadas y brillantes piedras. Lo que jamás se modificará es su esencia.

Esa mueca es el lenguaje más profundo y expresivo de tu alma. Lo dice todo, pues le resulta imposible callar algo que grita lo profundo de tu ser. La risa que esboza tu rostro no es más que la más intensa luz que irradia tu corazón. Una luz que guía mi camino e indica los pasos a seguir.

Es increíble cómo un gesto tuyo es capaz de contagiar alegría y brindar tanta felicidad. Cómo esa mueca hace mecha sin siquiera pensarlo un segundo, simplemente contagia. Lo mejor de todo es que me señala la dirección que debo seguir para llevarte a la plenitud.

Hijo, sonríe siempre. Pues una sonrisa tuya es capaz de expresar que lo estoy haciendo bien, que el esfuerzo vale la pena. Quiero saber que te sientes a gusto, necesito saber que te sientes profundamente amado. Qué más da que desentone con el mundo, simplemente luce esa preciosa curva con epicentro en tu corazón.

Tu sonrisa es y será por siempre mi locura

Tu sonrisa es desde el día cero mi locura. Y así lo será por siempre. Conforme pasen los años, rendiré honor a la más noble facción de tu rostro. Esa mueca es sinónimo de compañía y, fundamentalmente, es sinónimo de complicidad y confidencialidad.

Esa risita es el preludio de una nueva aventura, de alguna locura de aquellas que llenan las páginas de nuestras vidas. Se trata de la seña que da cuenta de alguna monería que nutre mi mejor anecdotario: el de la maternidad. Cada uno de tus ademanes, entonces, los llevaré tatuados en mi corazón por siempre.

Mi amor, nunca dejes de sonreír. Pues solo así consigues alimentar mis ilusiones, regar mis esperanzas y borrar cada una de mis tristezas. Cuando te veo reír, veo morir uno a uno mis más arraigados temores. Desaparecen todas mis dudas, y mi cielo se nubla de las más dulces certezas.

Eres mi cielo, tu sonrisa es mi verdadero amanecer. Y qué más da si este sol se pone por el este o por el oeste. Solo quiero disfrutar todos y cada uno de los más bellos amaneceres y atardeceres a tu lado. Quiero atesorar estas postales inigualables que te hacen único.

La gente suele decir que no hay mejor pregunta que una mirada. Pues, de ser cierto, no existe mejor respuesta que una sonrisa. Y si es la tuya, querido hijito, quisiera conocer el mundo a través de esas verdades que debes revelar. Siembra esa semilla sin cesar en tu vida cotidiana, que todos cosecharemos nada menos que la paz.

Por eso, mi dulce niño, quiero que dejes florecer ese bello gesto en tu boca. Hoy elijo nuevamente verte feliz. Quiero entonces ver tu risa brillando como un radiante sol. Pues, nunca lo olvides ni lo dudes un segundo, tu sonrisa no solo es felicidad en mi vida sino el antídoto para mi alma rota.