6 tipos de camas para niños

En caso de que estés redecorando el cuarto del pequeño, o si simplemente te enfrentas a la necesidad de comprar una cama, este artículo es ideal para ti. ¿Conoces la gran variedad de alternativas que hay en cuanto a camas para pequeños?

En la actualidad, las opciones que se nos presentan a la hora de decorar un espacio de la casa son muchas. Las habitaciones de los niños no son la excepción en lo que respecta a las camas, un elemento primordial para su descanso. ¿Cuáles son los mejores tipos de camas para niños?

Habrá muchos aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de escoger una cama para un niño. Primero, lógicamente, el espacio disponible determinará en gran parte nuestras posibilidades. Asimismo, influirán las preferencias del niño, así como el hecho de que comparta habitación con uno de sus hermanos.

Los más recomendables tipos de camas para niños

1. Camas individuales

En esta clase de camas, podemos encontrar a su vez varias subcategorías. La primera de ellas es la cama individual a la que estamos acostumbrados. Es decir, con un colchón o sommier, respaldo y piecero; debajo de ella queda un espacio vacío que puedes utilizar para guardar cajas.

Otra opción es la de las camas cuna. Estas son las que mantienen la altura y las características de la que comentamos antes, pero a su vez agregan otra cama más debajo del otro colchón.

Esta segunda cama se abre con un sistema de plegado y suele incluir un colchón algo más delgado que el de la cama superior. En algunas ocasiones, puede tener cajones en lugar de una cama.

Por otro lado, las camas compactas, que vendrían a ser como una ‘evolución’ de las camas nido. Las compactas también cuentan con una estructura para una cama más en su parte inferior, además de incluir cajoneras debajo o encima de ellas. Su colchón es igual al de la cama principal.

La principal diferencia entre estos tipos de camas para niños es la altura. Mientras las nido conservan la altura tradicional de 50-55 centímetros, las compactas son más altas.

2. Literas

Al igual que las camas individuales, podemos encontrar varios tipos de camas para niños en esta categoría. La litera clásica es aquella estructura que une dos camas, una encima de la otra. Generalmente, están separadas por una distancia cercana a los 80-90 centímetros.

Si bien resultan muy prácticas para ahorrar espacio, las madres suelen quejarse porque la cama de arriba es más difícil de hacer. Además, presentan la desventaja de ser algo peligrosas para los niños que se mueven mucho al dormir; una caída desde esa altura conlleva grandes riesgos.

Hay que tener en cuenta la habitación al pensar cuántas cosas se deben comprar cuando nace un niño.

A su vez, las literas presentan otras variables. Una de ellas es la litera tipo tren; es decir, aquellas en la que la cama de arriba no está totalmente alineada con la de la base. De esta manera, se genera un espacio de almacenaje en una de las puntas.

La mayoría de ellas trae un armario incorporado en este espacio. No obstante, otras más novedosas también incorporan escaleras para el pequeño que duerme arriba.

Por último, la litera en forma de ‘L’; posee las mismas características que la litera tipo tren, pero con la diferencia de que la cama están ubicadas de manera transversal.

3. Camas divertidas

Cuando se es niño, cada elemento de la vida cotidiana puede ser un instrumento de diversión y juego. Con las camas, esto también ocurre. Si le gustan los autos, puedes conseguirle o armarle una cama con esa forma; para los niños fanáticos de los animales, también se pueden encontrar diseños muy divertidos.

No solamente eso: las literas pueden conseguirse con forma de autobús, carruaje, camión de bomberos, tienda de acampar y hasta castillo. ¡Incluso algunas traen toboganes!

4. Camas gemelas

Se trata de una alternativa excelente si tienes hijos gemelos o mellizos; también lo es si simplemente los hermanos tienen edades similares.

Consisten en dos camas del mismo tamaño, con la misma forma y que se ubican una al lado de la otra. Con tan solo variar el color de la estructura o incluso de la ropa de cama, tendrás una combinación visual muy agradable, que además resaltará la paridad entre los dos pequeños.

“Las camas cuna mantienen la altura y las características de la individual, pero a su vez agregan una cama más debajo del otro colchón”

5. Cama plegable

¿Tienes una habitación pequeña? ¡Utiliza una cama plegable! La percepción general de ellas es que son una opción poco estética, típica de los departamentos de soltero en los que no cabe ni un alfiler.

Bueno, debes saber que esto ya ha cambiado. Hoy en día, se pueden conseguir modelos muy atractivos, que a tus hijos definitivamente les encantarán. No dudes en echarles un vistazo, al menos para evaluar la posibilidad.

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6. Camas Montessori

Estas camas se caracterizan por incluirse habitualmente en la decoración Montessori de los cuartos para niños. Su idea es la de llevar el colchón a un nivel casi como el del piso, para que los niños accedan a ella más fácilmente. 

La ventaja de este diseño es que fomenta la autonomía de los pequeños, quienes no necesitan de sus padres para incorporarse a ellas. Además, son seguras y cómodas y se encuentran en diseños muy bonitos y llamativos.

¿De madera o de otro material?

Finalmente, no debemos obviar el tema del material de la cama. Si bien la mayoría están hechas de madera, también hay algunas de hierro, que son más resistentes y pesadas. Su brillo otorga una elegancia muy agradable a las habitaciones infantiles.

Como apuntamos antes, los tipos de camas para niños son muchos y todos persiguen el fin de adaptarse a las distintas necesidades. ¿Cuál es tu favorito?

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