¿Sientes que eres otra desde que te convertiste en mamá? No temas, lo mejor está por llegar

Es común que durante los meses luego de tener a su primer hijo, algunas mujeres sientan que se convirtieron en otras personas. Aprender a encontrarse a sí mismas en su nueva faceta de madres es indispensable.
¿Sientes que eres otra desde que te convertiste en mamá? No temas, lo mejor está por llegar

Última actualización: 09 julio, 2022

Muchas mujeres sienten que dejaron de ser ellas mismas cuando se convirtieron en mamás. Y aunque esto no es algo necesariamente negativo, sí se nota una gran diferencia respecto a la vida que se tenía con anterioridad. Por lo que, si sientes que eres otra desde que te convertiste en mamá, no temas, lo mejor está por llegar.

El nacimiento de los hijos no solo trae consigo cambios físicos en el cuerpo de las mujeres. También en su comportamiento y en sus emociones. Algo que no es para menos, puesto que cuando las futuras mamás deciden tener a su bebé, ya no solo deben pensar en el bienestar propio, sino también en el de su pequeño.



Desde que te convertiste en mamá la vida tomó un nuevo significado

A medida que van pasando los días y con ellos los meses, toda mamá empieza a pensar inevitablemente en el futuro. Atrás quedaron las noches de copas con las amigas y las fiestas con la pareja (o al menos por un buen tiempo). Estas deben ser reemplazadas por veladas de vídeos educativos de maternidad y de crianza positiva.

Las amigas y la familia pueden ser una gran red de apoyo para que no pierdas tu esencia en medio de la maternidad. Así que procura cuidar tus amistades y no abandonarlas luego de ser mamá.
Las amigas y la familia pueden ser una gran red de apoyo para que no pierdas tu esencia en medio de la maternidad. Así que procura cuidar tus amistades y no abandonarlas luego de ser mamá.

No solo el cuerpo sufre una increíble transformación con el fin de albergar la vida en su interior durante la gestación. También la mente va teniendo una mirada más madura ante la realidad. Además, el círculo social cambia y ahora se presentan nuevos retos de crianza que tal vez no pensabas tener que enseñar con paciencia y amor.

La vida es muy distinta para todas las personas antes y después de ser padres, pero sobre todo para las madres. Pues, en una gran mayoría de casos, son quienes permanecen más tiempo junto a sus hijos y deben privarse de muchos de sus gustos con el fin de asegurar su bienestar. La vida toma un nuevo significado con la llegada de un bebé.

No te preocupes, todo está por mejorar

Con todos los cambios mencionados anteriormente, tanto físicos como emocionales, es normal que sientas que hayas perdido tu identidad luego de tener un bebé. O, por lo menos, la que tenías hace un par de años. Pues ser madre ya hace parte de tu ADN y por más que extrañes por momentos aquellos tiempos de libertad, también disfrutas de toda la alegría que te ha brindado la maternidad.

Estos sentimientos de desconexión son muy comunes entre las madres primerizas, ya que son demasiados cambios difíciles de asimilar en un corto periodo de tiempo. Sin embargo, a pesar de que el cuerpo, la rutina y la realidad se transforman, la maternidad trae invaluables recuerdos que solo una madre puede experimentar.

Debes recordar que los cambios hacen parte fundamental de la vida y nos ayudan a crecer como persona. Por lo que, si en el momento no te sientes identificada con la mujer que observas en el espejo, es hora de que focalices tu mente en pro de alcanzar tus objetivos propios. Ser mamá no significa renunciar a los sueños y es una realidad que debes aprender aceptar.



Si te sientes otra mujer desde que te convertiste en mamá, vuelve a encontrar tu esencia

A pesar de que es común que las madres primerizas e incluso algunas con más hijos suelan sentirse desconectadas con su realidad actual, es necesario no generar sentimientos de culpa y mejor trabajar para volver a encontrar la esencia que las caracterizaba.

No permitas que las opiniones de las otras personas influyan en tu felicidad o en tu actuar. Solo tú como mamá sabes qué es lo mejor para el bienestar de la familia.

Tener un hijo no significa que debas renunciar a tus amistades, a tus hobbies o incluso a tu profesión. Y aunque al principio pueden parecer muy difíciles de manejar todas las obligaciones de cuidar a tu bebé, con el tiempo sabrás encontrar el equilibrio para cumplir con tu papel de mamá, pero sin dejar de serle fiel a los deseos del corazón.

Con o sin hijos los cambios son inevitables. Por eso sal con tus amigas y familiares, programa visitas y paseos con tu pareja. No dejes que la nostalgia te impida ver todas las experiencias maravillosas que trae consigo la maternidad. Recuerda que cada etapa de la vida está cargada de nuevas lecciones que construyen quiénes somos como persona y está en cada quien aprovecharlas.

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