¿A qué se deben los antojos durante la lactancia?

Los antojos parecen ser un asunto exclusivo de las embarazadas. Los hay reales, complejos, extraños e incluso falsos; pero le ocurren a casi todas. Aunque cualquier persona puede sentir un antojo, no se considera algo tan urgente. Del mismo modo, se ha encontrado que durante la lactancia también se presentan.

La necesidad de comer ciertos alimentos mientras amamantamos es algo que no ha sido muy difundido. Al respecto, se puede decir que si nos antojamos de algo, pero no estamos embarazadas, entonces no se considera un antojo. Es posible que la madre que amamanta sienta antojos y no los identifique.

Lo cierto es que cada vez que sentimos hambre o antojo, tiene que ver con un desnivel en los nutrientes. A muchas mujeres les ocurre, quizá después de leer esta nota, muchas más dirán: ” ¡A mí me pasó!”.  Te contaremos por qué sucede.

Antojos en la lactancia

 

La etapa de la lactancia está profundamente relacionada con nuestra alimentación. Por lo tanto, todos los nutrientes los  necesitamos por dos, para nuestro cuerpo y para la leche que producimos. Es por ello que a veces algunas mujeres engordan en esta etapa, pues les da mucha hambre.

En ocasiones no solo se trata de hambre, sino de una necesidad particular por comer algo. Por lo general los antojos tienen que ver con los dulces. Esto lo explican los expertos de la misma manera, un descenso en los niveles de azúcar implica una demanda inmediata. De igual modo, se dice que cuando nos apetece algo dulce, es simplemente que tenemos hambre.

Por otro lado, también ocurre que durante el embarazo a veces las dietas son estrictas. Es decir, nos limitan la ingesta de ciertos alimentos o nos los prohíben terminantemente. Los regímenes alimenticios provocan descenso en algunos niveles de nutrientes, al tiempo que nos dejan con un antojo prolongado.

Tanto el azúcar, como las grasas son los principales alimentos que nos limitan durante la gestación. Por lo tanto, los antojos tienden a relacionarse principalmente a estos grupos alimenticios. Con seguridad, aquellas a quienes les pasó o les pasa, entenderán, otras comenzarán a notarlo.

De acuerdo con lo explicado por los especialistas sobre los antojos, es algo que les ocurre a todas en alguna etapa. Tal vez no lo reconocemos en el momento y lo olvidamos, pero es totalmente normal. Es por ello, que muchas mujeres podrán asegurar que nunca les ha pasado.

¿Cómo identificar un antojo en la lactancia?

 

El cuerpo humano tiene sus métodos para manifestar cualquier carencia nutricional. En tal sentido, la manera de avisarnos que debemos reponer tales deficiencias, podemos percibirla. Con seguridad saldremos a tomar eso que nos hace falta, quizá lo hagamos sin notarlo. Posiblemente cuando decidimos qué preparar en el almuerzo, inconscientemente estaremos respondiendo a tal antojo.

mamá dando el pecho

La atracción por ciertos alimentos se debe a su composición. Decidimos freír en lugar de hervir, o incluimos una fruta más dulce como merienda. Quizá hoy decidimos comer fuera, pues hay una pizza muy buena en aquel local. Si la carencia es de algún nutriente como el hierro, este lo podemos buscar en distintos alimentos. Es decir, la apetencia no tiene por qué ser desmedida o extraordinaria.

No olvidemos que la sed también puede contemplar rasgos de antojo. Durante la lactancia puede darnos mucha sed, pues perdemos demasiada cantidad de líquidos. Todos aquellos nutrientes necesarios para cubrir las necesidades del bebé, deben ir incorporados en la leche materna. De manera que, es nuestra obligación suplirlos.

Estudios recientes han demostrado que la leche materna es distinta dependiendo del sexo del bebé. Las hembras podrían necesitar más calcio y los varones más grasa. El cuerpo de la madre está comprometido para producir la leche especial que su hijo necesita, lo sabe y debe manifestarse.

 

Categorías: Salud Etiquetas:
Te puede gustar