Por qué la lactancia a veces hace engordar

La lactancia es un período en el cual comenzamos a reponernos de los principales cambios que nos afectaron durante el embarazo. No obstante, esto no quiere decir que vayamos a dejar de cambiar. A veces, la lactancia materna nos puede ayudar a perder esos kilos que aumentamos, pero también puede hacernos engordar.

Entre los beneficios de amamantar no se cuenta precisamente que engordemos. Sin embargo, es algo que puede suceder aunque nos afecte. En la mayoría de los casos la lactancia es recomendada para que gastemos energía y recuperemos el peso anterior al embarazo.

Algunas mujeres pueden notar que no están perdiendo el peso que deseaban durante la lactancia, al contrario, parecen estar aumentando. Es triste que esto suceda, engordar después del parto, no es el plan de ninguna mujer. Para esto existe una explicación, a continuación te contamos por qué a veces la lactancia te hace engordar.

La producción de leche

Según explican los especialistas, producir leche ocasiona un gasto calórico relevante en la madre. Esta es la principal razón por la cual la mayoría de las veces las mujeres pierden peso. Se tiene entendido que se consumen más de 500 kcal diarias en la producción de leche.

De acuerdo con esto, son las áreas de la cadera y los muslos, los depósitos de grasa más utilizados en dicha producción. Por lo tanto, al utilizarse esta grasa acumulada, comienza a producirse el proceso de adelgazamiento.

Esto ocurre de la misma manera en las mujeres que amamantan. Por eso, muchas madres recomiendan amamantar con este propósito. De alguna manera, resulta productivo dar pecho al bebé para bajar de peso. Sin embargo, en ocasiones resulta al revés. ¿Por qué algunas mujeres no pueden adelgazar durante la lactancia?

Mujeres que engordan durante la lactancia

Según lo explicado anteriormente, es un hecho que se consumen muchas calorías solo por amamantar. No obstante, esto no siempre está complementado por factores externos de la manera correcta. Es decir, la madre que está amamantando no siempre se alimenta de la mejor forma.

mamá dando el pecho

Se sabe que durante los primeros meses de vida, el pequeño no duerme completo. Por lo tanto, la madre no descansa de la manera deseada. Este cansancio requiere ser compensado por medio de la ingesta de más cantidades de energía. En tal sentido, el cuerpo demanda más calorías y nosotras lo complacemos.

De manera que, si no compensamos la lactancia con una alimentación saludable podría haber resultados no deseados en nuestro peso. Es un hecho que tendremos más hambre y menos energía, por lo tanto, las necesidades de insulina serán compensadas con más azúcar.

En ocasiones, algunas mujeres pueden metabolizar los nutrientes de manera que no aumenten de peso. Sin embargo, muchas otras no solo no adelgazan, sino que engordan. Esto sucede también a mujeres que aseguran que no se alimentan tan mal. En estos casos se pueden considerar trastornos endocrinos.

Durante el embarazo se producen cambios hormonales que dan lugar a la ausencia de la menstruación. En consecuencia, los bajos niveles de estrógeno vuelven más lento el metabolismo y generan la retención de líquidos.

Tiroiditis posparto

Después del parto, poco a poco todo vuelve a la normalidad. No obstante, algunas veces ocurre que los cambios hormonales del embarazo se transforman en un trastorno más complejo. Este tipo de afecciones se diagnostica con pruebas sanguíneas aplicadas durante el posparto. Principalmente se reconocen procesos como la tiroiditis posparto, que ocurre por la inflamación de la tiroides.

Lactancia durante el embarazo

Aunque no es una de las afecciones más sonadas, se produce hasta en un 16% de las madres. Al comenzar, se puede percibir una pérdida de peso relativa. Ya en la segunda fase, puede pasar que se normalice nuestra función tiroidea o se convierta en hipotiroidismo.

El hipotiroidismo genera una serie de síntomas que van desde depresión, hasta aumento de peso. A veces ya existe la presencia de este trastorno durante el embarazo, sin haber sido diagnosticado. Esto provoca que en la lactancia se manifieste con mayor claridad.

La falta de control de del hipotiroidismo durante el embarazo, es una de las principales causas de que la lactancia te haga engordar. Se tienen entendido que el desequilibrio remita por sí mismo, después del año y medio de haber dado a luz. Esto coincide con el destete, lo que hace que se genere una expectativa acerca de la pérdida de peso al finalizar la lactancia.

 

 

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