¿Qué hacer si no me gusta la pareja de mi hijo?

Francisco María García · 22 noviembre, 2018
Hemos estado pendientes de las amistades de nuestros hijos, su grupo social, quiénes son sus compañeros de clase, y otros tantos aspectos. Sin embargo, cuando llega el amor para los jóvenes, es posible que a los padres no nos guste su elección. ¿Cómo hay que proceder?

Todos los que tenemos un hijo sabemos lo que es desear lo mejor para alguien con todo el alma. Por esta razón, cuando llega el momento de conocer su nueva pareja, hay desconfianza y preocupación. Si tu hijo te ha presentado a su nueva compañera, es posible que te cuestiones ¿Y si no me gusta la pareja de mi hijo?”.

¿Cómo debo actuar si no me gusta la pareja de mi hijo?

¿Tu hijo quiere presentarte a su nueva pareja y ha llegado el día de conocerla? Posiblemente, esta situación te despierte cierto sentido de sobreprotección y te invada el miedo a perderlo. Esto es comprensible, pues te has esforzado para ofrecerle siempre una vida sana, segura y feliz.

Sin embargo, siempre llega la hora de asumir que los hijos han crecido, toman sus propias decisiones y se preparan para establecer su propia familia. La elección de su pareja es una de las elecciones cruciales que nuestros hijos tomarán; por ello, necesitarán contar con nuestro apoyo.

¿Y qué hago si no me gusta la pareja de mi hijo?, es lo que muchos padres y madres se preguntan. Puede suceder que no estemos de acuerdo con las elecciones que ellos hagan, pero el respeto y el amor siempre deben prevalecer.

Darle la oportunidad de mostrar su propia personalidad

Cuando llegue el día de conocerla por primera vez, la pareja de tu hijo estará muy nerviosa y ansiosa. Al querer transmitirte una buena impresión, es posible que parezca poco natural, actúe extraño y hasta cometa errores básicos.

No obstante, necesitamos entender que este momento también es extremadamente difícil para ella. Si la pareja de tu hijo parece nerviosa, es porque reconoce la importancia de conocerte y agradarte. Esta es una buena señal de que valora la opinión de la familia, en especial de los padres, de su pareja.

El primer enamoramiento tiene lugar en la adolescencia.

Jamás conseguiremos conocer a una persona en un día, mucho menos en un encuentro de algunas horas. Por ello, recuerda dar la oportunidad de que muestre su personalidad en un ambiente positivo, donde no se sienta presionada por generar una imagen perfecta.

Los prejuicios son los peores enemigos de las relaciones sanas

Asumir los propios prejuicios forma parte de crecer y ser honestos con nosotros y con todos a nuestro alrededor. Si jamás logramos reconocerlos, tampoco podremos vencerlos y abrir nuestra mente para nuevas experiencias y personas.

Al conocer la nueva pareja de tu hijo, recuerda no dejarte llevar por tus perjuicios respecto a su imagen. Quizás esta persona no luzca impecable porque ha tenido un largo día de trabajo, o simplemente actúe de forma extraña por el nerviosismo de la ocasión.

Por otro lado, hemos de respetar las preferencias y alcances de cada uno en relación a sus ropas, accesorios y pertenencias. Algunas personas no cuentan con la economía suficiente para lucir prendas finas o sofisticadas. Otras, en tanto, prefieren vestirse de forma simple por su estilo de vida, sus convicciones y su forma de ser.

Ninguno de estos casos nos da el derecho a presumir que conocemos la personalidad de una persona por su forma de hablar, vestirse o actuar. Antes de prejuzgar por el aspecto o las preferencias, es mejor dedicar tiempo a conocer a la persona que tu hijo ha elegido.

“La elección de su pareja es una de las elecciones cruciales que nuestros hijos tomarán; por ello, necesitarán contar con nuestro apoyo”

Aprender a entender a los jóvenes

Las diferencias generacionales suelen dificultar la interacción de los padres con sus hijos adolescentes. Los jóvenes de hoy tienen su propio lenguaje y la tecnología es parte integral de su forma de ser.

Entonces, es aconsejable evitar prejuicios e invertir en la comunicación. Con la ayuda de las redes sociales, es más fácil comprender un poco mejor el lenguaje y la mente de los adolescentes. Eso te ayudará a mejorar tu relación con tu hijo y poder afianzar un vínculo de confianza.

El amor y amistad entre adolescentes es clave para entender el proceso de aprendizaje y crecimiento personal que supone esta etapa.

Además, te servirá cuando llegue el momento de conocer a la pareja de tu hijo, que de seguro también será parte de esta nueva juventud.

Permitir que tu hijo viva sus propias experiencias

Como padres, queremos la felicidad de nuestros hijos; el amor es parte de una vida feliz. Quizá tu hijo no se quede por toda la vida con su actual pareja, pero puede ser muy feliz en los años que mantenga esta relación.

Si un día tu hijo te comunica que se separará de su pareja, recuerda que él necesitará tu amor y cariño para superar este momento difícil. Tanto en el inicio como en la finalización de cada una de estas etapas, la comunicación es la clave.