¿Qué hacer si mi hijo no señala?

La señalización forma parte del desarrollo psicomotor, sensorial y comunicativo en la infancia. ¿Qué puedes hacer si tu hijo no señala? ¡Te dejamos 5 ideas clave para trabajar este aspecto!
¿Qué hacer si mi hijo no señala?
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 03 Enero, 2021.

Última actualización: 03 Enero, 2021

Te has ido fijando y te has dado cuenta de que tu hijo no señala los objetos cuando quiere conseguir o mostrarte algo. En lugar de ello, coge tu mano y te lleva hasta aquello que quiere conseguir. En las siguientes líneas te damos 5 ideas que te permitirán trabajar con él esta conducta y que te ayudarán a resolver esta cuestión.

Para ello, es muy importante que el pequeño vea que se trata de un proceso de causa y efecto; es decir, que en el momento en el que señala algo (o le ayudes a señalar), conseguirá el objeto deseado. O sea, deberá establecer la relación entre la conducta de señalar y la consecuencia de la acción (obtener lo que necesita).

Madre con su hijo en brazos mientras señala.

La importancia de la atención conjunta

Los niños, cuando empiezan a señalar, pueden hacerlo por dos razones: para mostrarte algo o para conseguir algo. En el primer caso, hablamos de un proceso denominado “atención conjunta“, que implica que el niño y el adulto comparten interés por un mismo objeto.

Según Butterworth (1991), citado en Escudero et al. (2013), la atención conjunta es “la capacidad de seguir la dirección de la mirada del otro, o de mirar donde alguien más está mirando”. Esta acción será muy importante para establecer turnos comunicativos, así como la intención y el deseo de comunicar.

¿Qué puedes hacer si tu hijo no señala?

¿A qué edad debería señalar un niño? Algunos expertos señalan que esta conducta aparece a partir de los 8 meses y otros que a partir de los 10 meses. Sin embargo, la franja oscila en estas edades. Además, como padres, podemos facilitarles la adquisición de esta conducta a nuestros hijos.

En el caso de que la conducta no apareciera, deberemos consultar a un profesional especialista, ya que podría tratarse de un signo de alarma para ciertos trastornos como, por ejemplo, el trastorno del espectro autista. ¡Aquí te dejamos 5 ideas para empezar a trabajar!

Modela su mano

Beatriz Maya, maestra y logopeda, recomienda este primer tip que te puede ayudar si tu hijo no señala. Así, cuando tu pequeño te lleve de la mano hacia lo que quiere o necesita (un fenómeno denominado “instrumentalización del adulto”), prueba a coger su mano y a ayudarle a adquirir la posición necesaria para señalar. Ponlo en práctica cada vez que tu niño manifieste esta conducta.

Si tu hijo no señala, toca el objeto

Una vez tengas su mano, con la posición correcta de señalar, acércate hasta el objeto que quiere conseguir y tócalo con su dedo índice. También puedes probar a ayudarle a mantener esta posición de señalar mientras ambos tocáis el objeto. Después, entrégaselo.

Acompaña el proceso con el lenguaje

Otra idea que te puede ayudar es acompañar el proceso con el lenguaje. Así, una vez que toques el objeto que tu hijo quería conseguir, con su dedo índice, emite la palabra en cuestión. Por ejemplo, di: “coche”, “mesa”, “muñeco”, etc.

Puedes probar a tocar el objeto con su dedo índice tantas veces como sílabas tenga la palabra. Este pequeño gesto puede ayudar a tu pequeño a consolidar la acción y la palabra, pero, como los pasos anteriores, deberá repetirse con frecuencia.

Repite las acciones anteriores si tu hijo no señala

Como decíamos, hay que repetir estas pequeñas acciones para que poco a poco tu hijo las vaya integrando; hazlas cada vez que veas que tu hijo tiene la intención de señalar o cuando se acerque y te coja de la mano para mostrarte algo. Así, es una manera de que vaya adquiriendo e interiorizando la conducta de señalar.

Niño señalando con un biberón de la mano.

Aumenta la distancia con el objeto

Una vez que hayas ido repitiendo estas acciones, prueba a aumentar la “dificultad” de la acción; para ello, aumenta progresivamente la distancia desde la que señalas. Al principio, toca el objeto con él y, poco a poco, ve alejándote del mismo, sin dejar de señalar con su dedo. Todo esto ve realizándolo a medida que él vaya comprendiendo el proceso e integrando la acción de señalar.

“Para ejercer una influencia benéfica entre los niños, es indispensable participar de sus alegrías”.

-Don Bosco-

En definitiva, la señalización forma parte de la comunicación intencionada del niño y fomentar su desarrollo nos ayudará a acompañar a nuestro hijo en en su crecimiento.

Así, según un estudio de Escudero, Carranza y Huéscar (2013), la comunicación procede de la necesidad de mantener el contacto con el adulto y se establece inicialmente a partir de elementos no simbólicos, como la atención conjunta y la señalización.

En este sentido, esta conducta aparecerá de forma natural, si no existe un trastorno del neurodesarrollo de base, pero también podemos ayudar a potenciarla a través de acciones como las mencionadas.

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  • Bakeman, R. y Adamson, L.B. (1984). Co-ordinating attention to people and objects in mother-infant and peer-infant interaction. Child Development, 55: 1278-1289.
  • Butterworth, G. y Jarrett, N. (1991). What minds have in common is space: Spatial mechanisms serving joint visual attention in infancy. British Journal of Developmental Psychology, 9: 55-72.
  • Enesco, I. (Coord.). (2003). El desarrollo del bebé: cognición, emoción y afectividad. Madrid: Alianza.
  • Escudero-Sanz, A., Carranza-Carnicero, J.A. & Huéscar-Hernández, E. (2013). Aparición y desarrollo de la atención conjunta en la infancia. Anales de Psicología, 29(2): 404-412.

Graduada en Psicología por la Universidad de Barcelona en el año 2015. Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universidad Autónoma de Barcelona (2017). Se ha especializada en trastornos del neurodesarrollo (autismo y discapacidad intelectual). Actualmente, trabaja como psicóloga infantojuvenil en la Associació Catalana del Síndrome X Fràgil y en el centro multidisciplinar, Món Pediàtric (Barcelona). También trabaja como psicóloga en un Centro Ocupacional, en la Fundació Asproseat Proa Esplugues, donde atiende a jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y trastornos mentales asociados. Ha escrito para revistas digitales como Psicología y Mente, La Guía Femenina, AZsalud y Mirial. Número de colegiada: Catalunya COPC 26993.