¿Qué es el juego no estructurado?

12 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
El juego no estructurado es muy importante para el desarrollo infantil. Enseña a lidiar con lo inesperado y a a tener una interacción positiva con los demás.

El juego no estructurado es un juego sin reglas predeterminadas. No hay equipos organizados, uniformes, entrenadores o preparadores físicos. Es espontáneo, a menudo, inventado en el acto y cambia a medida que avanza el día.

Es el tipo de juego que se ve cuando los cachorros se persiguen entre sí por un patio en círculos interminables. O al que un grupo de niños juega durante horas en un fuerte que crearon con cajas viejas.

El juego no estructurado es divertido, sin lugar a dudas, pero las investigaciones también nos dicen que es de vital importancia para el desarrollo del cuerpo y el cerebro de los niños. Una de las mejores formas de fomentar el juego no estructurado en los pequeños es proporcionándoles juguetes abiertos, o juguetes que se puedan utilizar de múltiples formas.

El juego no estructurado es importante en la infancia

A continuación, vamos a explicar algunas razones sobre por qué el juego no estructurado es crucial para los niños. De esta manera, podrás entender por qué, como padre o madre, es importante que impulses este tipo de juegos en las rutinas diarias de tus hijos.

Niño jugando en un fuerte como parte del juego no estructurado.

Cambia la estructura del cerebro en formas importantes

El juego cambia la estructura del cerebro en desarrollo de manera importante y fortalece las conexiones de las neuronas (células nerviosas) en la corteza prefrontal, el área del cerebro considerado como el centro de control ejecutivo encargado de resolver problemas, hacer planes y regular emociones.

Debido a que el juego no estructurado implica probar diferentes estrategias sin objetivos particulares o consecuencias graves, los niños y otros animales pueden practicar diferentes actividades durante el juego y ver qué sucede. El juego no estructurado enseña a cómo lidiar con lo inesperado, un habilidad de gran importancia en el mundo incierto de hoy.

El juego activa todo el neocórtex

La expresión génica (si un gen está activo o no) se ve afectada por muchas cosas diferentes en nuestras vidas, incluido nuestro entorno y las actividades en las que participamos. Jaak Panksepp, profesor de la Universidad de Washington estudió el juego en ratas, lo que le valió el sobrenombre de “cosquillas de ratas”.

Descubrió que incluso media hora de juego afectaba la actividad de muchos genes diferentes y activaba la parte externa del cerebro de las ratas conocida como neocorteza, el área del cerebro que se utiliza en funciones superiores como el pensamiento, el lenguaje y el razonamiento espacial. No sabemos con certeza si esto sucede en los humanos, pero algunos investigadores creen que probablemente sea así.

Enseña a los niños a tener una interacción positiva con los demás

Se pensaba que el juego con animales era simplemente una práctica para que pudieran convertirse en cazadores más efectivos. Sin embargo, el estudio del Dr. Panksepp sobre el juego en ratas lo llevó a la conclusión de que el juego tenía una función completamente diferente: enseñar a los animales jóvenes a interactuar con los demás de manera positiva. Creía que el juego ayuda a desarrollar cerebros prosociales.

Los niños que juegan suelen ser mejores estudiantes

Las habilidades sociales adquiridas a través del juego pueden ayudar a los niños a convertirse en mejores estudiantes. Las investigaciones han encontrado que el mejor vaticinador del rendimiento académico eran las habilidades sociales de un niño.

El Dr. Pellis señala que “los países donde en realidad tienen más receso tienden a tener un rendimiento académico más alto que los países donde el receso es menor”.

Niñas corriendo y jugando por el parque disfrazadas de hadas.

El juego no estructurado hace que los niños se muevan

A todos nos preocupa que nuestros hijos realicen muy poca actividad física, ya que pasan gran parte de su tiempo pegados a sus dispositivos electrónicos y solo sus pulgares hacen ejercicio.

El juego no estructurado, ya sea correr en el patio, trepar a los árboles o jugar en estructuras de juego comerciales en escuelas o parques públicos significa mover todo el cuerpo .

La actividad física ayuda a los niños a mantener un peso saludable y combate el desarrollo de la diabetes tipo 2, una condición muy común en los niños al aumentar la sensibilidad del cuerpo a la hormona insulina.

En el ajetreado mundo de hoy, es tentador que los padres y los niños llenen cada minuto de su día con actividades estructuradas. Actividades que van desde clases de idiomas antes de la escuela hasta práctica de fútbol y baloncesto. Y una amplia gama de clases especiales y campamentos los fines de semana y las vacaciones de verano.

No recordamos tener tiempo para el juego no estructurado, tiempo para que los niños se reúnan sin absolutamente nada planeado y sin metas particulares en mente, excepto divertirse. Esto, durante la infancia, es muy importante. Está al mismo nivel de importancia que aprender contenidos académicos. Así que, si prefieres que tus hijos tengan un buen futuro, ¡permite que jueguen a juegos no estructurados!

  • Gruss, L., Rosemberg, F. (2017) Los Niños y El juego. La Actividad Lúdica De 0 A 5 años. Editorial: Ediciones Continente.
  • Hamilton, J. (2014). Scientists Say Child's Play Helps Build A Better Brain. Heard on morning edition. https://www.npr.org/transcripts/336361277?t=1597223524179
  • Caprara, G. V., Barbaranelli, C., Pastorelli, C., Bandura, A., & Zimbardo, P. G. (2000). Prosocial foundations of children's academic achievement. Psychological science11(4), 302-306. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11273389/