¿Puedo hacerme el alisado permanente durante el embarazo?

Viviana Schafer · 2 diciembre, 2018
Es probable que te preguntes si puedes hacerte el alisado permanente durante el embarazo para mantener el cuidado de tu cabello. En verdad, esto no va a ser posible, ya que el producto que se usa contiene componentes químicos que pueden afectar a tu bebé.

Muchas futuras mamás se plantean si es prudente hacerse el alisado permanente durante el embarazo, ya que les gustaría continuar con la misma rutina de belleza que tenían antes de quedar encinta. Sin embargo, esto no es posible; sobre todo durante los primeros tres meses de gestación, se deben tener cuidados especiales con el bebé.

El alisado definitivo puede resultar muy tóxico debido a la utilización de altos niveles de formol. Por eso, debes prestar mucha atención, ya que esto puede perjudicar el desarrollo de tu bebé.

La problemática sobre los tratamientos para nutrir el cabello es frecuente, y más aún cuando estás embarazada. Los procedimientos con queratina lo hidratan y nutren profundamente, pero a veces no es aconsejable seguir con ello.

En el caso de emplear queratina que no contenga ninguna sustancia química nociva, se puede continuar con el proceso. No obstante, tienes que asegurarte bien de que esto sea así, ya que es muy común que se utilice el formol en alguno de los baños.

El formol es una sustancia química cancerígena prohibida para las futuras madres. La mayoría de los tratamientos de alisado y nutrición del cabello lo contienen, por lo que es fundamental que te asegures que el peluquero con el que te atiendes no utilice productos que lo contengan.

Si bien es necesario realizar una consulta previa con el obstetra, el alisado permanente no es recomendable, sobre todo en el primer trimestre del embarazo. Lo mejor es evitar cualquier procedimiento que no sea vital y necesario.

Tratamiento para el cabello en el embarazo

En el caso de que quieras hacerte un alisado japonés, debes tener en cuenta que este proceso contiene químicos que derivan del amoníaco. En cuanto a la permanente, tampoco es recomendable, ya que los líquidos que se utilizan para su realización son nocivos para el feto.

Respecto al alisado permanente, sucede lo mismo; debes evitarlo porque la mayoría de los productos utilizados contienen formol, una sustancia perjudicial para el desarrollo del bebé, y también para tu salud. Se trata de un producto muy tóxico, capaz de irritar y comprometer el sistema respiratorio, los ojos y el bienestar en general.

Lavarse el pelo todos los días es recomendado por algunos expertos y contraindicado por otros.

En definitiva, lo más aconsejable es evitar permanentes, alisados o tintes durante el embarazo. Sí puedes optar por otras alternativas, como el uso de pigmentos naturales o de origen vegetal, que no contienen sustancias químicas tóxicas.

Cuidado con los tintes

Los obstetras recomiendan a sus pacientes no usar tintes normales. No está permitido cubrirse la cabeza por completo ni llegar al cuero cabelludo, ya que los colorantes incluyen algunos componentes químicos, como la anilina, que pueden afectar al desarrollo del bebé.

Este compuesto químico, si se ingiere, se inhala o está en contacto con la piel, causa daños en la hemoglobina, encargada de transportar oxígeno a la sangre.

También es posible que aparezca alguna alergia a determinadas sustancias químicas durante el proceso de gestación. Entonces, tienes que prestar atención y consultarlo con tu médico y con tu peluquero.

“El alisado permanente no es recomendable, sobre todo en el primer trimestre del embarazo. Lo mejor es evitar cualquier procedimiento que no sea vital y necesario”

Los cuidados que tu cabello necesita durante el embarazo

Es importante que sepas que, durante el embarazo y la lactancia, el cabello crece más de lo normal. Esto sucede porque los estrógenos y la progesterona estimulan su crecimiento durante la gestación.

Una vez que el cuerpo regresa a sus niveles normales, el cabello toma el descanso que necesita. Esta etapa suele terminar a las 12 semanas después del parto o al final de la etapa de lactancia. Se cae el exceso de cabello y el pelo recupera su aspecto original, por lo que vuelve a tener el volumen y el grosor que tenía antes.

Por estos motivos, es necesario que le brindes a tu pelo los cuidado básicos antes, durante y después del embarazo. No olvides lavarlo con champú y usar acondicionador una vez que termines.

La caída del cabello después del parto puede deberse a carencias nutricionales.

Si tienes el pelo seco, usa una mascarilla hidratante una vez a la semana. Asimismo, puedes estimular la circulación capilar con un masaje. Si notas una pérdida de volumen después del parto, puedes usar productos específicos para dar más cuerpo a tu cabello.

Después de dar a luz, aparecen nuevos factores que inciden en tu organismo; el nerviosismo y el estrés facilitan la pérdida del cabello. No obstante, no debes preocuparte por esto, es una fase corta. Lo mismo pasa durante el amamantamiento: hay una sobrexigencia porque te estás adaptando a tu nuevo rol de madre.

Si decides utilizar algún tratamiento para evitar la caída del cabello, deberías consultarlo previamente con tu médico, ya que pueden contener sustancias que perjudiquen al bebé. Lo mejor que puedes hacer es suspender la utilización de cualquier tratamiento para el pelo durante el embarazo o incluso hasta terminar la lactancia materna.