¿Por qué debemos fomentar el respeto hacia las personas mayores?

Francisco María García · 11 noviembre, 2018
El fomento del respeto hacia las personas mayores es una de las bases en la educación de los niños. No solo es positivo para ellos en su proceso de madurez, sino también para la futura interacción entre mayores y pequeños.

La cultura de la inmediatez, el avance tecnológico y la distancia que a veces provocan las redes sociales tienden a acentuar la brecha generacional y crean abismos entre una y otra parte. Sin embargo, fomentar el respeto hacia las personas mayores tiene consecuencias altamente positivas no solo para los niños, sino también para los abuelos.

Las personas mayores son quienes a menudo pasan más tiempo con los niños. Obrar con el ejemplo es la manera básica de transmitir a los pequeños el respeto por las costumbres, creencias y maneras de habitar el mundo de los mayores.

Cómo fomentar el respeto hacia las personas mayores

Envejecer es la última etapa del ciclo de la vida. Los cambios orgánicos afectan al cuerpo, su movilidad, sus sentidos; esto suele generar malestar emocional en las personas que envejecen, y lleva a veces a un aislamiento irremediable. Una persona mayor en soledad será más susceptible de caer en una depresión que agrave su estado de salud.

El fomento del respeto hacia las personas mayores debe partir de la base de cuidados amorosos por parte de los adultos más jóvenes. Un abuelo activo, que pasa tiempo de calidad con sus nietos, participa en la vida familiar, en los viajes y en los festejos será menos propenso a padecer el peso de los años.

Es cierto, a veces la relación entre distintas generaciones cuesta trabajo. Criados con otras reglas, es frecuente que existan choques de opinión con respecto a la resolución de problemas cotidianos, sobre todo en la crianza de los hijos.

Los libros para abuelos permiten establecer nuevas uniones entre ellos y sus nietos.

Junto a lo anterior, hay que considerar que los niños que crecen en una era en la que la tecnología lo resuelve todo. Por ende, pueden llegar a creer que los abuelos no tienen nada en común con ellos.

Convivencia entre generaciones

La dificultad para lograr una convivencia intergeneracional aumenta si los padres de los niños tuvieron una relación distante con sus propios abuelos o con otras personas mayores. No es nada nuevo esto de vivir en una cultura que sobrevalora la juventud y desestima la vejez.

En este sentido, un obstáculo que impide fomentar el respeto hacia las personas mayores son los estereotipos y prejuicios. Si en otras épocas o en otras regiones, los ancianos eran los transmisores de la sabiduría de un pueblo, en los últimos tiempos esta función social pareciera haber sido suplantada por recursos informáticos.

Con el fin de derribar estereotipos hacia la vejez, para fomentar el respeto hacia las personas mayores, Naciones Unidas elaboró en 2017 un programa que tiende a “aprovechar el talento, la contribución y la participación de las personas mayores en la sociedad”. Así, el 1° de octubre de cada año comenzó a conmemorarse el Día Internacional de las Personas Mayores.

En las redes sociales, bajo el hashtag #SoyMayorSoyComoTu, se pueden encontrar fotografías de adultos mayores realizando las mismas actividades que personas de cualquier edad. Así se refuerza el sentimiento de igualdad más allá de las edades y se hace del encuentro con los abuelos un momento libre de prejuicios.

Beneficios de la interacción entre generaciones

Enseñar y fomentar el respeto hacia las personas mayores redunda en grandes beneficios para los abuelos y para los niños. Los seres humanos somos intergeneracionales por definición. Por supuesto que no se trata solo del respeto hacia los adultos mayores de la familia, sino hacia maestros, vecinos y demás personas del entorno.

La abuela paterna siempre es especial para los nietos.

“Un abuelo activo, que pasa tiempo de calidad con sus nietos, participa en la vida familiar, en los viajes y en los festejos será menos propenso a padecer el peso de los años”

Las personas mayores que reciben afecto y respeto por parte de los niños experimentan cambios de humor positivos y un significativo aumento de la vitalidad. Alejarse de la soledad, sentirse integrantes activos de la sociedad y amarse más a sí mismos son algunos de los tantos otros beneficios.

Por su parte, para los niños y jóvenes, los beneficios de estar en contacto con personas mayores desde el respeto y el cariño, también son importantes. También en ellos se refuerza el sentimiento de contención social.

La sabiduría y los consejos de abuelos y adultos mayores del entorno son recordados para siempre por los niños. Asimismo, aceptar y respetar la vejez como parte del proceso vital disminuye la ansiedad y el miedo a crecer.

En conclusión, fomentar el respeto hacia las personas mayores es una manera de acercar a nuestros hijos y sus abuelos a una convivencia armoniosa y saludable. El trato respetuoso hacia el otro, hacia la diferencia, debería prevalecer en todo vínculo entre personas.