¿Por qué mi hijo adolescente se avergüenza de mí?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 25 diciembre, 2018
Francisco María García · 26 diciembre, 2018
Con la llegada de la adolescencia comienzan algunos comportamientos incómodos para los padres. Una de las situaciones que suelen producirse es cuando sus hijos se avergüenzan en público de ellos.

Cuando los hijos son pequeños, lo que más quieren es estar junto a sus padres. Pero esos niños que lloraban en la puerta de la escuela al despedirse de su madre han crecido. Ahora ya no quieren que los padres les acompañen y evitan las escenas de despedida. Y ni hablar de las demostraciones de cariño en público.

Esos niños que veían a sus padres como seres perfectos ahora son adolescentes que se avergüenzan de ellos. Critican su ropa, se sienten incómodos con sus chistes, con sus comentarios… Esta situación, que llega de repente, puede ser muy difícil para los padres y, sin embargo, es muy común. Forma parte del proceso de crecimiento y de independencia propios de la adolescencia.

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Señales de que un hijo adolescente se avergüenza de sus padres

Con la llegada de la adolescencia surgen nuevas formas de comportamiento en los niños. Es muy común que eviten ciertas situaciones con sus padres, principalmente delante de sus amigos. Es como si de repente se avergonzaran de ellos. Y lo hacen notar con miradas, gestos o incluso lo dicen con toda sinceridad.

Algunas situaciones cotidianas provocan reacciones típicas en los adolescentes y son claras señales de que están atravesando por esa etapa. Ocurre en la mayoría de los casos. Uno de los momentos en los que esta situación se hace más visible es cuando los padres dejan a sus hijos en el colegio. Los adolescentes empiezan a pedirles que no los acompañen o que les dejen un poco más lejos y no delante de la puerta. Y sobre todo se bajan del coche a toda prisa para evitar el embarazoso momento del beso de despedida.

Tampoco les suele gustar ir a lugares públicos con los padres, y menos que estos tengan gestos de cariño en esos momentos. Si por ejemplo estás en el supermercado con ellos y aparece un compañero de clase, se sentirán muy incómodos y evitarán el encuentro a toda costa.

Pero uno de los peores momentos es cuando los padres hablan con alguien acerca de lo perfectos que son sus hijos o se ponen a contar anécdotas divertidas de cuando ellos eran pequeños. Las miradas y gestos de desaprobación llegarán inmediatamente.

Por qué los adolescentes se avergüenzan de sus padres

Todos estos comportamientos —que son muy frecuentes en los adolescentes— son perfectamente normales. La vergüenza frente a las demostraciones de cariño es muy natural. Para los adolescentes es una manera de empezar a marcar su espacio, su independencia. Es una señal de que ya no quieren ser tratados como niños.

Cuando llega la adolescencia, los que hasta entonces eran niños empiezan también a darle más valor a lo que experimentan. Se vuelven muy críticos con ellos mismos y con los demás.De esa forma, lo que antes les parecía divertido o admiraban de sus padres ya no les gusta. Se vuelven más egoístas y se interesan más por asuntos materiales.

También es muy común que se los adolescentes comparen con otras familias. Incluso suele pasar que durante ese periodo los adolescentes se llevan mucho mejor con los padres de los amigos que con los suyos. Los otros siempre son mejores, más comprensivos, más divertidos…

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Cómo enfrentar este periodo

Para algunos padres, esta fase en la que sus hijos adolescentes se avergüenzan de ellos puede ser realmente difícil. Sin embargo, es necesario tomárselo con calma y entender que es parte de un proceso totalmente natural. Aunque parezca difícil de creer, es una etapa que pasará.

La mejor forma de enfrentar la vergüenza de los hijos adolescentes es tener paciencia y no cuestionar su comportamiento. Enfrentarlos sería un error, ya que ellos terminarían reafirmando aún más su postura y encerrándose en sí mismos.

Para tratar la situación temporal de las percepciones de los adolescentes con sus padres en público es mejor desmontar esa vergüenza de forma indirecta, escuchándolos y dejando que se expresen. Una buena comunicación es la clave para superar ese momento complicado.