Por qué el hermano del medio es único

Francisco María García · 21 septiembre, 2017

El hermano del medio, el hijo de en medio o el hermano sándwich. Así se le denomina al que llegó después del primogénito y antes que otro menor.

­ ¿Influye este orden en la personalidad del hermano del medio?

Son muy variadas las opiniones de los psicólogos al respecto. Algunos hablan de “síndrome del hermano del medio”. Es la denominación que se da a un conjunto de síntomas que presentan los hermanos que ocupan ese lugar en la familia.

Otros niegan que existan diferencias y argumentan que los hijos del medio tienen manifestaciones conductuales. Son características personales, maneras de posicionarse ante diferentes situaciones que pueden también adoptar el hijo mayor, el menor o incluso el hijo único. Estas características no se deben a que sea el hermano del medio. Son debidas a la forma de crianza y a las condiciones en las que ha crecido.

Lo cierto es que el lugar que ocupa el hermano del medio es especial. Se puede entender que realmente está un poco condicionado por el mayor, el primero en la familia, y por el menor, que siempre será el pequeño y, en ocasiones, el más mimado.

¿Cómo es el hermano del medio?

  • Es cierto que el hijo del medio no se siente especial porque no es primero pero tampoco el último.
  • Nunca pertenece a un mismo grupo de hermanos, pasa de uno a otro. Depende de si los padres dicen “los dos más grandes” o “los dos más pequeños”.
  • Su lugar en la serie de hermanos y su relación con ellos es realmente especial. Tiene al hermano mayor para aprender de sus experiencias y a su hermano menor para jugar y ser su guía.
  • Según el contexto familiar y las edades de sus hermanos, la vida del hijo del medio puede ser la más difícil. Quizás pase desapercibido entre los problemas del hermano mayor y la intensidad y las necesidades del menor.
El hermano del medio disfruta de ciertas ventajas por no ser ni el mayor ni el pequeño

Situaciones cotidianas que vive el hermano del medio

  • No siente tanta presión por parte de sus padres.
  • No suele ser el centro de atención.
  • Frecuentemente ocupa el rol de mediador entre sus hermanos.
  • En muchos momentos se siente ocultado por las habilidades de su hermano mayor y por las “monerías” de su hermano menor.
  • Puede sentir que recibe menos protección de sus padres.
  • Debe aprender a defenderse y a hacerse escuchar.
  • Por lo general recibe ropa y juguetes del hermano mayor. Esto puede crear un sentimiento de “no merezco nada nuevo”, “no compran nada para mí”. Si este sentimiento se perpetúa, puede llegar provocar daños en su personalidad cuando sea mayor.

 Habilidades propias del hermano del medio             

Todo esto permite al hijo mediano desarrollar algunas habilidades tempranas que le permitirán tener un excelente dominio emocional. Este temperamento puede ser imprescindible para tener una integración exitosa a la vida adulta. Algunas de ellas son:

  • Sabe luchar por su lugar y hacerse oír.
  • Es un gran mediador, pues se ha entrenado con los conflictos entre sus hermanos.
  • Es independiente a la hora de tomar decisiones y realizar acciones.
  • Posee una mentalidad abierta y poco prejuiciosa.
  • Es capaz de negociar y persuadir a los demás.
  • Es un estratega a la hora de resolver problemas.
  • Sabe controlar bien sus emociones.
  • Le es muy fácil adaptarse a diferentes situaciones.
El hermano del medio sabe compartir y solucionar sus problemas sin ayuda

  • Comparte sus cosas.
  • Sabe lo increíble que es, aunque nadie se lo diga.

Muchos de los líderes exitosos ocupan en la familia el lugar del hermano del medio. El 52% de los presidentes de Estados Unidos han sido hijos de en medio. Otros personajes influyentes como Martin Luther King, Abraham Lincoln, Madonna e innovadores como Bill Gates también son los hermanos medianos.

Lo importante es el rol que cada hermano cumple en el núcleo familiar

El hermano de en medio es único, y su lugar entre sus hermanos lo determina en gran medida. Pero es la educación que recibe en su hogar el factor fundamental en la configuración de su personalidad.

Los padres deben ser cuidadosos a la hora de prestar atención a sus hijos. Deben brindar las mismas oportunidades a todos, incentivar los talentos particulares de cada uno -independientemente del orden en que hayan nacido-, mantener el equilibrio para que todos se sientan amados de la misma manera y dedicar el tiempo necesario a cada uno.