El peligro del exceso de proteínas en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 26 marzo, 2019

Las proteínas participan en varias funciones del organismo y que permiten mantener una buena salud. Así pues, algunas actúan como biorreguladoras, otras se encargan del sostén de las diversas estructuras del cuerpo y otras, son los anticuerpos que usa el sistema inmunitario para protegerse de las enfermedades.

Se pueden encontrar en productos tanto de origen animal como vegetal. Carnes, huevos, leche, yogur, queso, cereales, legumbres y frutos secos. Por lo tanto, se pueden aprovechar en todo tipo de recetas, en diferentes combinaciones, en las distintas comidas que se realizan a lo largo del día.

Aprovechar el aporte de las proteínas en la dieta diaria no solo resulta muy beneficioso para tener un buen nivel de energía, sino para mantener el organismo funcionando de manera óptima. Sin embargo, no hay que caer en excesos. Tanto consumir proteínas en exceso como tener un déficit de ellas tiene consecuencias para la salud.

Principales dificultades del exceso de proteínas durante la infancia

Los

Anteriormente se creía que había que exigirle a los niños que se comieran la carne de su plato antes que cualquier otro alimento. Por ello, muchas veces se caía en el exceso y no se mantenía un equilibrio entre los distintos grupos de alimentos.

1. Predisposición al sobrepeso

El exceso de proteínas en la dieta predispone al sobrepeso, tanto en la infancia como en la adultez. Pues cuando la cantidad de proteínas que entra al organismo es superior a la que este necesita, el exceso comienza a almacenarse en forma de grasa.

Esta grasa es la que forma y hace crecer los adipositos (células que forman el tejido adiposo) para que cuando el organismo necesite esa energía acumulada pueda hacer uso de ella. Pero el aumento excesivo de los adipositos (tanto en número como en tamaño) conduce a la obesidad.

Por si el “mal” no fuera suficiente, hay que recordar que lo que se come en la niñez predispone al cuerpo a sufrir enfermedades en la edad adulta. Sin embargo, mientras la ingesta de proteínas y el uso de las mismas se mantenga en equilibrio, no habrá inconvenientes.

2. Acidificación de la sangre

El exceso de proteínas en el cuerpo tiene otro efecto que no resulta para nada beneficioso: la acidificación de la sangre. A consecuencia de esto y con el objetivo de devolverle su pH (medida que evalúa la acidez) a la sangre, los huesos liberan parte de su calcio.

Los huesos tienen varias funciones dentro del cuerpo humano, entre ellas, cumplen funciones metabólicas. Debes saber que los huesos constituyen las reservas de minerales como el fósforo y el calcio, más importantes del organismo; y que ellos también se encargan de regular el pH de la sangre.

Cuando el exceso de proteínas acidifica la sangre, los huesos liberan calcio hacia el torrente sanguíneo para amortiguar este efecto. Calcio que ellos tanto necesitan, sobre todo en la infancia, para mantenerse sanos y crecer.

Por otra parte, cuando el exceso de proteínas que ingresa al cuerpo a través de la dieta es de origen animal, trae aparejado el aumento del colesterol en la sangre, aumenta las probabilidades de que, en el futuro, se desarrollen enfermedades cardiovasculares y sobrecarga el funcionamiento de los riñones y el hígado.

¿Cómo evitar el exceso de proteínas en los niños?

No hay que olvidar que existen proteínas en productos de origen vegetal y derivados lácteos que pueden aprovecharse de muchas maneras. Por ende, es válido recurrir al queso, el yogur, los guisantes, los frijoles, las lentejas, los frutos secos (si tu hijo es mayor y puede comerlos de forma natural, sin peligro de ahogarse), entre otros alimentos.

El exceso de proteínas en la alimentación.

En definitiva, para prevenir todo problema de salud, lo mejor será mantener hábitos saludables en el hogar. Ante las dudas, se puede consultar con el médico o el nutricionista acerca de los mejores planes para cada etapa y también para saber qué alimentos introducir, en qué cantidades y, por supuesto, sus diversas combinaciones.

  • Delimaris I. (2013). Adverse effects associated with protein intake above the recommended dietary allowance for adults.
  • Astrup A, “The role of higher protein diets in weight control and obesity-related comorbidities”, Int J Obes (Lond). 2015 May;39(5):721-6.
  • Halton TL, Hu FB, “The effects of high protein diets on thermogenesis, satiety and weight loss: a critical review”, J Am Coll Nutr. 2004 Oct;23(5):373-85.