La pedagogía del error: enseñar a los niños a aprender de los errores

04 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
La pedagogía del error busca aprovechar los errores para mejorar el aprendizaje de los niños. ¡Descubre más sobre esta estrategia educativa a continuación!

Durante años se les ha enseñado a los niños a ver el error como algo malo y negativo, como un fracaso que hay que evitar a toda costa. Pero en la actualidad se sabe que esto es contraproducente para el correcto aprendizaje, e incluso se podría decir que es antinatural, ya que es imposible no equivocarse alguna vez. Por ello, hoy en día son muchos los educadores que defienden la pedagogía del error.

Ya lo dice la sabiduría popular: “De los errores se aprende”. Esto es, de forma general, en lo que se basa la pedagogía del error. ¿Quieres saber más sobre esta estrategia educativa? Presta atención a lo que te contamos en las siguientes líneas.

“Los errores no son fracasos, son una señal de que lo estamos intentando”.

-John C. Maxwell-

Niños estudiando en un museo gracias al aprendizaje cruzado.

La pedagogía del error: enseñar a los niños a aprender de los errores

La pedagogía del error parte de la idea de que los errores son un elemento más del proceso de enseñanza-aprendizaje. Así, una vez que se comenten, es importante no solo identificarlos, sino también aceptarlos, valorarlos y analizarlos detenidamente, con el fin de comprobar y entender en qué se ha fallado y cómo se puede mejorar.

De esta forma, en el ámbito educativo, tanto los alumnos como los profesores pueden conocer qué conocimientos y competencias ya se han adquirido y cuáles faltan por conseguir.

“Si no estás cometiendo ningún error, no estas innovando. Si estás cometiendo los mismos errores, no estás aprendiendo”.

-Rick Warren-

El papel del profesorado y del alumnado en este tipo de pedagogía

En el caso de que un profesor decida poner en práctica en el aula un modelo de enseñanza basado en la pedagogía del error, es necesario que, a la hora de corregir las actividades propuestas, se tome un tiempo en buscar y detectar las causas de los errores cometidos por sus alumnos.

De esta manera, el docente asume un papel de guía y orienta a los estudiantes en su aprendizaje dentro de un entorno flexible y adaptado a las características y necesidades educativas de cada uno de ellos.

Asimismo, hay que tener en cuenta que, según la pedagogía del error, los maestros deben evaluar todo el proceso de aprendizaje y no únicamente el resultado final de los ejercicios, como es habitual en la metodologías educativas tradicionales.

Por su parte, el alumnado debe asumir un papel activo y mostrar una actitud participativa en relación a las actividades de clase.

Además, para que todo lo anteriormente comentado funcione, los chicos deben acostumbrarse a

  • Expresar sus ideas y pensamientos sin temor a ser juzgados.
  • Perder el miedo a cometer errores.
  • Socializar con todo tipo de compañeros.
  • Comunicarse abiertamente con el profesorado.
  • Entender el error como un elemento constructivo que permite el aprendizaje.

Metodologías educativas basadas en la pedagogía del error y sus beneficios

Existen diversas metodologías educativas innovadoras que se basan en la pedagogía del error. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  • El aprendizaje por indagación o descubrimiento.
  • El aprendizaje autónomo.
  • La pedagogía vivencial o experiencial.
  • El aprendizaje por resolución de problemas.
  • La enseñanza adaptativa.
  • El método heurístico.
  • El aprendizaje compartido.
  • El aprendizaje colaborativo o entre iguales.
    Chico adolescente aplicando la pedagogía del error en sus estudios.

Cualquiera de estos métodos educativos es beneficioso para el aprendizaje de los niños en la edad escolar, ya que:

  • Potencian la motivación académica.
  • Promueven la creatividad.
  • Fomentan la inclusión y la diversidad en el aula.
  • Potencian el desarrollo del pensamiento crítico.
  • Permiten el aprendizaje significativo y autónomo.
  • Permiten la preparación para el futuro.

“Todas las personas cometen errores, pero solamente las personas sabias aprenden de sus errores”.

-Winston Churchill-

Por todo ello, los profesores de hoy en día deberían ofrecerle al alumnado una educación digna del siglo XXI y aplicar en sus aulas metodologías educativas innovadoras, basadas en la pedagogía del error, de forma que las nuevas generaciones entiendan que las equivocaciones forman parte de la vida y deben ser vistas como grandes oportunidades para crecer, aprender y mejorar.

  • Torre, S. (2004). Aprender de los errores: el tratamiento didáctico de los errores como estrategias innovadoras. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Río de La Plata.