Niños que roncan: motivos y remedios

Carlos Lara 3 diciembre, 2017
Roncar no es sinónimo de enfermedad. De hecho, es algo muy común en las personas, independientemente de la edad.

Los ronquidos pueden asociarse a afecciones tales como: la apnea obstructiva del sueño, la obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol y otras circunstancias que pueden parecer más propias de los adultos. Por esta razón, muchas madres suelen preocuparse cuando descubren que tienen niños que roncan.

Cuando los ronquidos se convierten en algo de frecuencia elevada, surgen las preocupaciones. En estos casos, se suele recurrir al pediatra y una vez que se comprueba que el ronquido de un niño no es normal, entonces resulta necesario conocer cuál es la diferenciación entre el ronquido común y aquel que puede indicar problemas de salud.

Niños que roncan de forma atípica

En los niños que roncan las causas pueden ser muy variadas. No obstante, los ronquidos son algo de carácter inofensivo y pasajero en la mayoría de los casos. Sin embargo, dependiendo de la intensidad o particularidad de los ronquidos, estos pueden ser también un síntoma de un problema grave o con el potencial de serlo. Los motivos más comunes (de orden biológico) de los ronquidos en niños son los siguientes:

Enfermedades

Algunas enfermedades son las causas de que se tengan niños que roncan.

  • Resfriado. El catarro común fomenta la formación de mucosidad, y por tanto, puede bloquear las vías respiratorias y causar que los niños ronquen durante su sueño. Por supuesto, no todos los niños con resfriado roncan, de ahí que muchos padres pasen por alto ligar un ronquido atípico con un resfriado presente. En este escenario se denota comúnmente con ronquidos cada pocos minutos.
  • Asma. Una afección crónica conocida normalmente por sus síntomas de falta de aire que aparecen ante esfuerzo o estrés intenso.
    • El asma también hace a las vías respiratorias más hiperactivas y sensibles a las condiciones ambientales, con lo cual, situaciones como una temperatura fresca en la habitación del niño mientras duerme, puede causar un leve síntoma de obstrucción en las vías respiratorias que se denota en los niños que roncan.
  • Alergias. Ácaros, pelaje de mascotas, polvo y otros residuos pueden estimular en mayor o menor grado los músculos de la garganta o vías respiratorias, lo cual hace que durante la noche se obstruyan y generen dificultad para respirar, generando con ello ronquidos en niños.
  • Obesidad. El exceso de peso afecta también al cuello, esto es especialmente importante en el tema de los niños que roncan debido a la formación de depósitos de grasa que se pueden formar alrededor del cuello, lo que implica un mayor esfuerzo en esta parte del cuerpo y que por ende, puede causar ronquera en niños.
  • Apnea del sueño. Relaja los músculos de la parte superior de la garganta, haciendo que obstruyan el paso del aire y generando ronquido en niños. Se denota muchas veces por presentarse violentamente de un momento a otro, lo cual ocurre cuando los músculos implicados en esta afección se cierran repentinamente.

Otros detonantes del ronquido en niños

  • Amígdalas susceptibles al frío. Aún sin asma ni haberse contagiado de resfriado, las amígdalas de los niños son especialmente sensibles al frío, agrandándose y obstruyendo el paso del aire. Con lo cual, es común que en invierno los niños puedan llegar a presentar ronquidos al dormir.
  • Humo de tabaco. El hábito de fumar dentro de casa por uno o ambos padres puede, con el tiempo, impactar en el desarrollo pulmonar de su hijo. Se trata de una circunstancia que se suele subestimar demasiado como causa de origen en los niños que roncan.

Roncar sin embargo, no es el peor síntoma que tendrá el niño por el humo de terceros, por lo que al detectarse esta posibilidad, será necesario tomar pautas sobre este hábito, de modo que se evite el desarrollo de afecciones más graves, tal como el asma.

Los ronquidos y los bostezos son signos que debemos atender.

Remedios para los ronquidos en niños

Entre los remedios caseros para los niños que roncan se encuentran diversas infusiones, masajes o posturas. Por supuesto, estos están reservados para cuando origen de los ronquidos no es patológico, o bien para hacer un contraste del mismo. Otras medidas que pueden ayudar son las siguientes:

  • Mudar de habitación al niño.
  • Disminuir la temperatura del aire acondicionado.
  • Usar sábanas y almohadas de tipo antialergénico.
  • Cambiar al niño de posición durante los ronquidos.

Acudir al médico será siempre la mejor opción cuando el ronquido del niño sea persistente y sin causa obvia.

¿Cuándo debo preocuparme por el ronquido de mi hijo?

Debemos preocuparnos cuando los ronquidos inciden en la vida cotidiana de los niños. Si el mal humor, las molestias (dolores de cabeza, dolores musculares, entre otros) se cronifican y hacen que el niño se sienta mal continuamente, no se debe retrasar la visita al médico.

El mal descanso y la falta de sueño pueden aumentar la frecuencia de los ronquidos. De hecho, el sueño puede hacerse más ligero y puede estar acompañado por sudoración, jadeos, entre otros síntomas. Es necesario prestar atención a esto a la hora de comunicarnos con el pediatra.

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