Mi hijo tiene miedo a dormir fuera de casa. ¿Qué hacer?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 12 febrero, 2019
Viviana Schafer · 8 febrero, 2019
Uno de los principales motivos por los que tu hijo tiene miedo a dormir fuera de casa es por los hábitos arraigados y costumbres tan marcadas que tiene en su hogar a la hora de dormir. La clave es darle autonomía progresivamente, sin obligarlo ni forzarlo.

Dormir fuera de casa es un miedo infantil muy habitual. Se inicia alrededor de los dos años y puede extenderse hasta los seis u ocho años. Al igual que el miedo a la oscuridad y a la separación de los padres, que son temores frecuentes.

Es una etapa en la que el niño está muy apegado a sus padres y busca constantemente la seguridad que solo pueden darle sus progenitores o los familiares cercanos, por esa razón es por lo que tiene miedo a pasar la noche fuera de casa.

El niño está muy acostumbrado a los hábitos de su entorno. Está acostumbrado a dormir en su cuarto, con las mismas rutinas de siempre. Por esta razón, cuando se modifica esa costumbre y tu hijo tiene que dormir en otro lugar que no sea su casa, puede manifestar disgusto o contrariedad. 

Cuando el niño se encuentre preparado para vivir la aventura de dormir fuera de casa, podrá descubrir una nueva forma de relacionarse con los otros niños, ya que va a empezar a compartir experiencias y juegos. También, gracias a esto, podrá reforzar su autoestima.

¿Qué puedes hacer si tu hijo no quiere dormir fuera de casa?

Para lograr que dormir fuera sea una aventura divertida para tu hijo, debes, en primer lugar, conseguir que exprese sus miedos y que te haga preguntas, así como responder a cada una de ellas con calma.

Debes asegurarte de que el niño esté bien informado de las actividades que podrá realizar mientras se encuentre solo y motivarlo para que su deseo sea más grande que su miedo a dormir fuera de casa. Acuérdate de centrar su atención en las actividades que más le gustan.Mi hijo tiene miedo a dormir fuera de casa.

Tienes que conseguir que la comunicación con tu hijo sea fácil. No creas que el problema se resolverá por sí solo. Toma cartas en el asunto e invítalo a participar en los preparativos para dormir fuera de casa. No permitas que el niño se evada de la situación. Mantente firme y no dejes que te convenza. Ten paciencia. No te impongas, ya que vas a generar aún más rechazo en tu hijo.

Evita consolarlo, decirle que estará bien contribuye a que el niño tienda a desconfiar de tu opinión. No le digas qué debe hacer exactamente. Pídele que elabore un plan para conocer nuevos amigos y realizar actividades entretenidas.

La primera noche de tu hijo fuera de casa ¿Cómo acompañarlo?

Es aconsejable que acompañes a tu hijo hasta la casa del amigo donde se va a quedar a dormir para hacer de intermediaria y que no tenga miedo. Debes ofrecer al niño alternativas para que sepa que no está solo. Hazle saber que, si le duele algo o si tiene algún problema, puede llamarte a través de la madre de su amigo o, incluso, puede hacerlo él mismo, en caso de que tenga móvil.

Tienes que saber que no existe una edad ideal para que el niño empiece a salir a dormir fuera de casa. La edad apropiada la marcará él mismo. Tu hijo te pedirá ir a los campamentos o a dormir a la casa de un amigo, pero solo podrá hacerlo cuando sea lo suficientemente autónomo en su propia casa. 

Para que pase la noche fuera de casa, primero debes reforzar los condicionantes del niño, darle seguridad, ayudarle a enfrentarse con sus miedos para poder vencerlos. Solo de este modo se sentirá seguro y preparado para dormir fuera.Nino con miedo a dormir fuera de casa.

¿Y si llora?

Aunque le encante la idea, a veces puede no salir bien. Es importante que no exageres su reacción y controles tu preocupación, de lo contrario, tu hijo notará tu nerviosismo y tus dudas y se sentirá más inseguro.

Si no deja de llorar, es señal de que no está preparado para afrontar esta experiencia. Cada niño necesita su tiempo para adaptarse a las nuevas situaciones y debes evitar que las vivan como algo traumático, si no, no dejará de tener miedo a dormir fuera de casa.

Por esta razón, es necesario que tu hijo se desapegue de ti de forma progresiva. Tienes que esperar a que el niño demande dormir fuera de casa o, al menos, no ponga demasiada resistencia. Esta experiencia será beneficiosa para él porque fomenta su autonomía, la relación social, la enseñanza a ser más tolerante, a compartir sus cosas y a ser compañeros. Valores imprescindibles para la vida y su futuro.