6 actividades divertidas para niños

Inés Gómez · 21 octubre, 2017

La energía que tenemos en la infancia es interminable. Los niños pueden estar horas corriendo y saltando, observando felices el mundo que les rodea. Por desgracia, la tecnología le está arrebatando el sitio a los juegos con los que nos criamos. Es necesario tratar de combatir esta nueva tendencia fomentando las actividades divertidas para niños.

Estar al aire libre es positivo para personas de cualquier edad. Oxigenarse, ejercitar los músculos y sentirse en contacto con el medio que nos rodea es maravilloso y necesario. En cualquier ciudad podemos encontrar zonas verdes donde nuestros hijos pueden divertirse.

Además, los parques son un buen sitio para conocer a otros niños de su edad, que pueden convertirse en potenciales amigos. Las actividades más divertidas para niños son, sin lugar a dudas, las que les enseñan a trabajar en equipo y a cooperar con los otros.

6 actividades divertidas para niños

1. La búsqueda del tesoro

Esta es, sin duda, una de las actividades más divertidas para niños. Se establecen varios equipos, y el adulto esconde un “tesoro” en un sitio secreto. Los niños deben ir averiguando mediante pistas dónde está. Cada pista contiene un acertijo que les sugiere donde se encuentra ubicada la siguiente.

Un parque grande es el lugar ideal para llevar a cabo este juego. Cada grupo debe sacar a relucir su ingenio y sus dotes de detective, lo que fortalecerá el compañerismo. Procura no ponérselo demasiado difícil a la hora de esconder las pistas, ¡hay niños que pueden pasarse horas buscando!

Existen numerosas actividades divertidas para niños.

2. Maquillaje a ciegas

El maquillaje a ciegas es tremendamente creativo. Los niños se dividen en parejas, uno enfrente del otro. Un de ellos se tapa los ojos con una venda y, sin ver nada, debe maquillar al otro. Aunque hay algunos que al principio se niegan, todos acaban riéndose muchísimo con este juego.

Es recomendable que sean pinturas fáciles de quitar y que los niños lleven ropa que se pueda ensuciar. Muchos acaban emocionándose demasiado y pintarrajeando también su propio atuendo, algo que ya no hace tanta gracia a los padres.

3. La gallinita ciega

Este es un clásico de todas las épocas. Un niño o niña elegido se venda los ojos y debe colocarse en el centro de un círculo formado por los demás. Estos no pueden salir de un determinado parámetro. El que tiene los ojos vendados debe tratar de tocar a alguno de los otros y, mediante el tacto, adivinar quién es.

Algunos pequeños que son tan amigos que con solo tocar las facciones de la cara del otro saben de quién se trata. Existe una versión más dura del juego que consiste en dar vueltas sobre sí mismo al elegido antes de que empiece a buscar, pero es mejor evitarlo porque pueden acabar mareados y desorientados.

“Si llevas tu infancia contigo, nunca envejecerás”

–Tom Stoppard–

4. “Abuelita, abuelita”

Se trata de una de las mejores actividades divertidas para niños, porque les permite conocerse mejor. Un seleccionado será la “abuelita”, y los demás los “nietos”. La abuela se coloca en en la meta y los demás en una línea a varios pasos de distancia.

Los participantes van haciéndole preguntas a la “abuelita” sobre sus gustos, y según si aciertan o no, la abuelita les pide que avancen o retrocedan. Las variantes pueden ser “un paso de gigante” si han acertado al 100 por 100; un paso de hormiguita si solo han acertado lo justo o un “paso de cangrejo” si no han acertado en nada.

Es bueno que los niños realicen ejercicio todos los días.

5. ¿Quién teme al lobo?

Este es un juego de acción. Un elegido es el “lobo”, que se coloca delante de la meta. Los demás son los “pastores”, que deben agarrarse de la mano formando una fila. Al grito de “¿Quién teme al lobo”?, ellos deben gritar “¡Yo no!” y echar a correr hacia él tratando de llegar a la línea de meta.

Si el lobo agarra a alguien o algunos se sueltan de las manos, pasan a formar parte del ejército del lobo. El juego termina cuando solo queda un solo pastor. Si este consigue no ser atrapado por los lobos, gana.

6. El teléfono roto

Los niños se sientan en el suelo formando un círculo. Uno de ellos le dice una frase muy rápido al de su derecha, y lo que este haya entendido debe hacérselo saber al siguiente. Cuando llegue el mensaje de nuevo al primer emisor, será algo completamente distinto y estrafalario.

Las reglas de esta actividad son fundamentalmente dos: no repetir la palabra aunque el otro no la entienda y hablar lo más rápido posible. Es un juego realmente gracioso y que suele hacer las delicias de los más pequeños.

Estas 6 actividades divertidas para niños son geniales para propiciar el acercamiento entre ellos. Les enseña lo que es trabajar en equipo, la lealtad y la unión. También ayuda a que los más tímidos se integren y se den a conocer mejor.