Mejora la caligrafía de tu hijo con estos divertidos juegos

Agetna · 10 mayo, 2017

La caligrafía es una habilidad de la escritura que puede mejorarse. Basta dedicar algunas horas por día a ejercitarla. Si tu propósito es el de ayudar a tu hijo a conseguir una letra más que bonita, legible, en el presente texto te enseñaremos cómo lograrlo.

 

Potencia la fortaleza de sus dedos

 

Para tener una buena caligrafía hay que fortalecer los dedos del niño. Ten en cuenta que con los dedos coge el lápiz, y una gran parte del movimiento que realiza al escribir recae precisamente en ellos.

Con este objetivo, te recomendamos comprarle plastilinas para trocearlas y moldearlas a su antojo.

Dale también hojas y enséñale a rasgar. En este caso no es tan importante que siga las líneas de una figura, al menos, no más que sujete bien el papel y realice el rasgado usando los dedos índice y pulgar.

Pon a su disposición crayolas, lápices de colores, pinceles para pintar con acuarelas… tu hijo necesita practicarse con los lápices y los pinceles para llegar a dominarlos; así estará fortaleciendo sus aún endebles deditos y se ejercitará para tener una buena letra.

Supervisa que realice todos los juegos y sus movimientos de manera correctamente, y participa con él; este es un buen pretexto para pasar el rato, entretenidos y aprendiendo.

Jueguen a tocar música en el piano usando principalmente la mano que usa para escribir; o si lo prefieres, muéstrale cómo pulsar las cuerdas de una guitarra.

Ofrécele tijeras para recortar. Las tijeras se toman con el pulgar y el índice: dedos que, como ya sabemos, juegan un rol importante en los trazos.

Permítele que escriba en el teclado de la computadora. Si bien los niños necesitan escribir más a mano y usar menos los teclados; al principio, cuando apenas está aprendiendo a escribir y sin caer en su abuso, los teclados pueden ayudarle a coger agilidad y dominio de sus dedos.

Juegos de trazos para mejorar la caligrafía

 

El hacer trazos una y otra vez de forma secuenciada es la mejor manera de lograr que tu hijo aprenda a escribir bien. Por eso, te recomendamos estimularlo a hacer trazos, al menos, una hora por día.

Enséñale, por ejemplo, cómo hacer espirales, más grandes, más chicas, con más o menos vueltas, de colores… recuerda que la práctica necesita un poco de diversión para que le sea más atractiva.

Intenta esbozar uno de sus personajes preferidos usando solo puntos. Digamos, si a tu hijo le gusta el ratón Mickey busca un dibujo de él, colócalo encima de una hoja blanca, marca su contorno y perfila sus principales características; pero, en vez de delinearlo te sugerimos marcar puntos situados a una distancia prudencial.

Cuando tengas el ratón esbozado pídele a tu hijo que lo marque uniendo los puntos y sin levantar el lápiz. Este es un excelente y divertido ejercicio para tomar control de los trazos y mejorar la caligrafía.

Otra de las actividades recomendadas para la caligrafía es la de darle al niño un cuaderno con renglones y enseñarle cómo dibujar grecas (la repetición continua de un mismo dibujo sin levantar el lápiz) cuadradas, ovaladas, puntiagudas…

Dale libertad para que realice trazos libres y a su antojo. Seguramente, cuando más chico, tu hijo adoraba escribir en las paredes y en cualquier superficie que se le pusiera delante.

Pues bien, este puede ser un buen momento para permitirle dibujar en donde antes no le dejabas. Claro, con mesura. Dale, por ejemplo, tizas de colores y permítele que haga sus grafitis en la acera ancha que se extiende delante de tu cochera.

 

 

Mejora la caligrafía de tu hijo con estos divertidos juegos

Mamá, para mejorar la caligrafía de tu hijo es imprescindible que, además de estas actividades, dediques tiempo a enseñarle cómo se dibujan bien todas las letras que le vayan enseñando en la escuela.

Para estimularlo, puedes premiarlo con una estrella o un excelente cuando logre hacerlo lo mejor posible.

Recuerda que cuando tu hijo vaya a escribir debe sentarse correctamente: con la espalda recta y pegada a la silla, una mano sujetando la hoja y la otra con el codo apoyado encima de la mesa. Nada de “acostarse” encima del papel o estar jorobado, porque eso irá en contra de su postura y su buena letra.