Lo que debes saber sobre el consumo de sal durante el embarazo

Amanda3 19 septiembre, 2016

El consumo de sal debe ser regulado en todas las etapas, en especial durante el embarazo. Aunque es un mineral necesario para el organismo, los excesos siempre son dañinos. Las recomendaciones que los expertos y el mundo entero hacen a las embarazadas, siempre se enfocan en su alimentación. Conozcamos qué nos dicen sobre comer sal.

Según el departamento de Pediatría del State University Hospital of New York, no hay razones para quitarnos la sal en el embarazo. No obstante, advierte que debe haber especial atención cuando hay antecedentes de hipertensión o riesgo de preeclampsia. En tal sentido, es más común restringir el consumo de alcohol y uso del cigarrillo.

En todo caso, los expertos del State University, aseguran que de hecho la sal contribuye a la retención de líquidos. De manera que, aunque no es necesario erradicarla de la dieta, debe existir cierto control al respecto. La retención de líquidos en el embarazo, es un problema común, es molesto y para nada bueno.

De igual manera, el consumo de sal en el embarazo, es considerado por el Centro de Investigación Química Monell de Filadelfia, como determinante de la salud del bebé. Es decir, se estima que la preferencia en el consumo de este alimento, afecta al peso del recién nacido. Además, predispone al niño para que en su vida sienta predilección por la sal en su alimentación.

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¿Cómo afecta el consumo de sal a la salud del bebé?

Los estudios sobre el tema, se enfocan en seguir nacimientos cuya gestación haya sido influida por el consumo de sal. Es decir, embarazos donde el consumo de sal ha sido de moderado a alto. De acuerdo con los resultados, puede haber implicación directa en el bajo peso del recién nacido. Se estima que en embarazos influidos por el consumo de sal en los seis primeros meses, terminaron con bebés de 2,5 kg máximo.

En este particular, los expertos en nutrición recomiendan disminuir la sal en los alimentos de estos bebés. Es decir, un niño que nace con este antecedente debe recibir menos sal en su vida, para prevenir enfermedades. Para evitar el desarrollo de hipertensión en el futuro, es preferible eliminar los alimentos ricos en sodio.

Generalmente se hacen observaciones sobre el sodio, porque es el principal componente de la sal. En tal sentido, se conoce su incidencia sobre la presión arterial, que tiende a elevarse. El organismo es capaz de regular la cantidad de sal por medio de la orina o la transpiración, pero no debe excederse.

A las mujeres embarazadas no se les prohíbe que agreguen sal a sus comidas, pero si es importante que limiten su ingesta. Por algún tiempo se ha creído que debemos eliminar la sal de nuestra dieta durante el embarazo, especialmente si hay hipertensión. Sin embargo, actualmente no se prohíbe tampoco cuando hay episodios de presión alta, sino que se recomienda un equilibrio.

Importancia de la alimentación en el embarazo

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La alimentación que llevamos durante el embarazo, puede incidir en la salud del bebé. Por ello, se recomienda mantener la ingesta equilibrada de nutrientes. Un equilibrio implica que no dejemos de comer sal o azúcar, aun cuando se conozcan posibles efectos. Al respecto, cabe destacar que los excesos suelen ser los causantes de la mayoría de los problemas.

Es conveniente atender a las recomendaciones de los especialistas, porque la opinión general a veces se equivoca. Para regular el consumo de sal, es primordial iniciar el control en la cocina, en la mesa y los antojos. Sin necesidad de eliminarla de nuestras vidas, es conveniente quitar los saleros de la mesa y evitar embutidos, frutos secos, aceitunas y conservas.

De igual manera, existen alternativas para cocinar con poca sal o eliminarla. Por ejemplo, algunos ingredientes como el ajo, el aceite de oliva o el jugo de limón, ayudan a mejor el sabor de las comidas. Sin embargo, lo más importante es estar conscientes de que debemos equilibrar nuestro paladar. Si comíamos muy salado, hay que cambiar de hábito y también limitar el consumo diario.

Otra forma de equilibrar el consumo de sal es llevar control de lo que comemos. De esta manera sabremos si podremos darnos un gusto o no por el momento. Si agregamos sal a la comida, deberíamos evitar incorporar meriendas o bocados salados. Es recomendable sustituir un alimento por otro, por ejemplo obviar la sal del almuerzo cuando deseamos una merienda salada.

 

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