El consumo de sal durante el embarazo

Amanda Sánchez Peralta · 29 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 29 abril, 2019
No a todas las embarazadas se les pide que eliminen la sal de su dieta. Lo que sí se indica es mantener un consumo preferiblemente bajo.

Además de hacer énfasis en la importancia de evitar el consumo de alcohol y tabaco, los médicos no dejan de realizar advertencias en otros aspectos, como la dieta, y más en concreto, en lo relacionado al consumo de sal durante el embarazo.

En líneas generales, la sal es un ingrediente que debe consumirse siempre con moderación, pues se trata de un mineral que perjudica en gran medida al organismo cuando se ingiere de manera exagerada. No obstante, hay quienes deben evitarla a toda costa, como las personas que sufren de hipertensión por ejemplo.

¿La sal es un ingrediente riesgoso?

Según el departamento de Pediatría del State University Hospital of New York, no hay razones para eliminar del todo la sal en el embarazo. No obstante, se debe tener cuidado cuando hay antecedentes de:

Por otra parte, los expertos hacen hincapié en el hecho de que el consumo excesivo de sal favorece la retención de líquidos, uno de las molestias más comunes durante el embarazo. Por ello, recomiendan llevar una dieta baja en sal.

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¿Cómo afecta el consumo de sal a la salud del bebé?

El Centro de Investigación Química Monell de Filadelfia advierte que el consumo de sal es determinante en la salud del bebé. Para llegar a esta conclusión, los expertos realizaron un estudio en el cual se siguió la evolución de un grupo de bebés que habían sido gestados con una dieta con una cantidad de sal entre moderada y alta.

Al final, observaron que los bebés que habían sido gestado durante los dos primeros trimestres con dieta rica en sal, alcanzaban un peso de 2,5 kg como máximo. Además, quedaban predispuestos desde temprana edad a la predilección por la sal en su alimentación.

Los expertos querían averiguar si el consumo excesivo de sal influía en el bajo peso del recién nacido.

Los niños que tienen predilección por la sal deben consumir una cantidad menor de sal en su vida, para prevenir enfermedades como la hipertensión. Por tanto, es preferible mantener al mínimo el consumo de alimentos ricos en sodio.

Una vez que el estudio fue publicado, los médicos comenzaron a hacer mayor énfasis en la importancia de mantener buenos hábitos alimenticios y, sobre todo, un consumo de sal preferiblemente bajo.

En general, se hacen observaciones sobre el sodio porque este es el principal componente de la sal. En tal sentido, se conoce su incidencia sobre la presión arterial, que tiende a elevarse. El organismo es capaz de regular la cantidad de sal por medio de la orina o la transpiración, pero esto no da carta blanca para que se cometan excesos. debe excederse.

El equilibrio en la alimentación durante el embarazo

La alimentación influye en gran medida en la salud del bebé. Por ello, se recomienda mantener una dieta equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos en su justa medida. Evidentemente, esto quiere decir que hay que preocuparse por prestar atención al valor nutricional de cada uno de los alimentos para así poder poder aprovecharlos de la mejor manera posible, sin recargarlos de sal, aceite, azúcar u otros ingredientes.

Para regular el consumo de sal, es primordial iniciar el control al momento de hacer la compra, luego en la cocina, la mesa y siempre teniendo en cuenta los antojos. Es conveniente retirar los saleros de la mesa y evitar embutidos, frutos secos, aceitunas y conservas.

De igual manera, existen alternativas para cocinar con poca sal o bien, eliminarla. Por ejemplo, ingredientes como el ajo, las hierbas aromáticas, las especias, el aceite de oliva y el jugo de limón, ayudan a realzar el sabor de las comidas, sin necesidad de recurrir a la sal.

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