Las consecuencias psicológicas de la pubertad

25 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
La pubertad es la etapa del desarrollo que marca la transición entre la infancia y la juventud. A continuación, te explicamos las consecuencias psicológicas de la pubertad.

La pubertad es un periodo de tiempo, entre los 10 y los 15 años, en el que se produce el desarrollo sexual y comienzan los cambios físicos que convierten al niño en adulto. Es una etapa llena de transformaciones, por este motivo, hemos elaborado este artículo sobre las consecuencias psicológicas de la pubertad.

«La adolescencia es un nuevo nacimiento, ya que con ella nacen rasgos humanos más completos y más altos.»

– G. Stanley Hall –

¿Qué es la pubertad?

La pubertad es otra etapa más del desarrollo evolutivo de las personas. Es un proceso biológico donde hay grandes cambios corporales y funcionales. Así, se desarrollan los caracteres sexuales secundarios y se alcanza la capacidad de reproducción.

En esta época, los niños comienzan a experimentar una serie de transformaciones relacionadas con el crecimiento, desarrollo y maduración. Al final de esta etapa, el niño se convierte en un adulto independiente con autonomía física, social y emocional.

«El comienzo de la pubertad marca el pasaje de la niñez a la adolescencia.»

– Organización Mundial de la Salud (OMS) –

Las consecuencias psicológicas de la pubertad.Las consecuencias psicológicas de la pubertad

Como sabes, la pubertad conlleva una serie de cambios físicos. Pero también psicosociales. En este sentido, podemos especificar cuatro consecuencias psicológicas de la pubertad:

1. La lucha entre la independencia y la dependencia

Durante la pubertad, la relación entre padres e hijos se complica, puesto que los niños quieren hacerse mayores, siendo más independientes física y emocionalmente. En esta etapa, aparece mayor recelo y confrontación con los progenitores, y el humor de los adolescentes se vuelve variable e inestable.

2. Preocupación por el aspecto corporal

En los primeros años de la pubertad, aparecen los cambios físicos más significativos. Esto genera una gran preocupación en los jóvenes, con extrañamiento y rechazo del propio cuerpo, lo cual se puede convertir en inseguridad con respecto al aspecto corporal.

Además, debido al desarrollo sexual que acontece en esta época, se despierta el interés por la sexualidad y la autoexploración.

3. Integración en el grupo de amigos, una de las consecuencias psicológicas de la pubertad

Cuando llega la pubertad, las amistades cobran mayor importancia en la vida de los jóvenes, de forma que los padres quedan en un segundo plano.

Las relaciones sociales entre amigos son intensas y muy emocionales. Estos se convierten en confidentes y en los principales compañeros de aventuras y anécdotas. En esta etapa surgen las pandillas en las que los adolescentes suelen tener gustos y aficiones comunes.

4. Desarrollo de la identidad

En la pubertad, los jóvenes tienen una visión irreal del mundo en la que ellos mismos se consideran los principales protagonistas. Por ello, quieren desarrollar su propia identidad, pidiendo más intimidad y rechazando la intromisión de los padres en sus asuntos.

Además, en esta etapa del desarrollo se presenta un pobre control de los impulsos y comienzan las dudas entorno a diversos temas y pensamientos.

«Qué raro es que los jóvenes siempre piensan que el mundo está contra ellos cuando de hecho es el único momento para ellos.»

– Mignon McLaughlin –

Las consecuencias psicológicas de la pubertad.Los padres ante las consecuencias psicológicas de la pubertad

Evidentemente, la pubertad es una etapa difícil para los jóvenes. Pero también para los padres, quienes tienen que afrontar los cambios y adaptar su educación a la nueva personalidad de sus hijos.

Por tanto, es importante que los padres asuman ciertas conductas para asegurar una convivencia positiva. A continuación, se exponen algunas de las cualidades que se deben poner en práctica:

  • Paciencia.
  • Empatía.
  • Comunicación y diálogo.
  • Escucha.
  • Predisposición hacia la negociación.
  • Respeto.

Ser padre no es una tarea sencilla, y menos cuando los niños crecen y se vuelven rebeldes. No obstante, recuerda que la pubertad simplemente es una etapa más de desarrollo. Intenta entender a tus hijos durante esta transición. Así, vuestra relación se hará más fuerte y ellos te lo agradecerán. Tendrás que esforzarte, ¡pero valdrá la pena!

«Los padres, para ser felices, tienen que dar. Dar siempre, esto es lo que hace un padre.»

– Honoré de Balzac –