La siesta es necesaria hasta los 3 años

Agetna · 4 mayo, 2017

La siesta es ese rato de descanso que tiene lugar al mediodía y luego del almuerzo, y que ayuda a reponer las energías que se gastaron durante la mañana. Por lo general, dura pocas horas y posibilita que quien quiera que duerma o al menos, repose, retome sus actividades cotidianas con mayores bríos.

Intenta que tu hijo duerma la siesta. Los especialistas advierten que en todas las edades es beneficiosa, pero al menos hasta los 3 años es sumamente necesaria.

Dormir la siesta: un hábito sano

A pesar de que es casi una tradición en muchas regiones siempre existen familias que se muestran permisibles con sus pequeños y les permiten jugar cuando deberían estar durmiendo.

Pero, si cada mediodía haces que tu niño duerma la siesta estarás ofreciéndole la oportunidad de que se sienta bien, con energías para jugar, aprender y actuar como el niño que es: curioso, despierto, inquieto…

Los niños menores de 3 años que no duermen la siesta pueden sentirse muy agotados al final de la tarde, tener sueño a esa hora y ponerse inquietos, majaderos e irritables.

Estos menores deben reposar, al menos, una hora y media cada mediodía; ya sea que estén en casa, en las guarderías, o se encuentren de vacaciones.

Es bueno saber que en la infancia y sobre todo antes de los 3 años, los menores necesitan más que cualquier otra persona, dormir las siestas.

A esta edad, además de ayudarle al cuerpo a reponer las energías consumidas, la siesta mejora la actividad del cerebro y favorece la capacidad de aprender.

Los pediatras recomiendan que aun en las vacaciones cuando, se supone exista mayor libertad para hacer y deshacer, los pequeños también duerman para mantenerse despiertos, con buen ánimo y disfrutar, a plenitud, de las vacaciones.

Consejos a la hora de la siesta

Mamá, para que este hábito sea enteramente beneficioso ten en cuenta estos consejos:

Haz que duerma el tiempo preciso

Si lo levantas antes de tiempo estará majadero e irritable; si le permites dormir más de lo necesario, por la noche correrá el riesgo de mantenerse desvelado hasta altas horas.

De cualquier manera, debes lograr que tu hijo, todos los días, duerma la misma cantidad de horas.

La siesta debe diferenciarse del descanso nocturno

Si por la noche el niño duerme en su cuna, no estaría mal que por el día y para aprovechar el fresco que hace debajo de un árbol que tienes en el patio, duerma en una hamaca que le pusiste a la sombra.

En caso de que en el horario nocturno le cantes o le leas para dormir, no hagas lo mismo durante el mediodía.

Establece diferencias para indicarle que se trata solo de reposar un poco y no dormir durante horas como durante la madrugada.

No violes el horario

Si normalmente acostumbras al niño a dormir a las 12:30 del mediodía sigue esa práctica, incluso, cuando estén de paseo.

El cuerpo y el cerebro se adaptan a las rutinas, por eso, a esa hora te será más fácil ponerlo a dormir que a cualquier otra; sobre todo si tu hijo es de los que protesta cuando se trata de irse a la cama, ya sea por la noche como por el día.

No lo acuestes inmediatamente después de que se levante de la mesa

Breastsleeping

Aunque la siesta debe realizarse después del almuerzo, espera algunos minutos para que los primeros gases de la digestión no entorpezcan su sueño y hagan que esté intranquilo cuando debe mantener la calma para concentrarse en dormir.

Sigue rutinas

El proceso de la siesta, así como el sueño de por la noche, debe seguir una rutina que siempre, o al menos la mayoría de las veces, deberán cumplir.

Acuéstalo del mismo lado de la cama, dale el muñequito que usa para dormir la siesta, inclina las ventanas, así como haces siempre… las rutinas garantizan que él se duerma.

Haz que su sueño sea reparador

El ambiente en el cual duerma tu niño debe estar tranquilo y tener una temperatura adecuada.

Hay que evitar levantar la voz mientras él se encuentre reposando.

Baja el volumen de la tele e intenta que el lugar sea confortable en todos los sentidos para propiciar un buen descanso.