¿Por qué la madrina es tan importante?

Inés Gómez Durán · 30 abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 22 abril, 2020
Una madrina es una segunda madre y a la vez una amiga cercana. Esa figura tan especial que siempre velará por el bien de tu pequeño.

Cuando somos madres, siempre nos instan a buscarle padrinos al niño. Sin embargo, no siempre conocemos la importancia de esta figura en la vida de nuestros pequeños. Hoy nos preguntamos: ¿por qué la madrina es tan importante?.

Al contrario de lo que muchos puedan pensar, la madrina no solo se elige para las fiestas religiosas del niño. Se trata de una figura muy particular, con unas características propias que la diferencian de los demás miembros de la familia.

Una madrina no tiene por qué necesariamente compartir lazos de sangre con el ahijado. Puede ser tanto una amiga de la madre como alguien que siempre ha tenido una importancia significativa en su vida, una prima, por ejemplo.

La tradición de la madrina proviene de la religión cristiana, en la cual se requería de un par de figuras especiales para poder recibir el sacramento cristiano del bautismo. Estas dos figuras vienen a ser el padrino y la madrina, y son personas elegidas para velar por los hijos en caso de que los padres biológicos falten.

¿Cuáles son las funciones de la madrina?

  • Cuidar y velar por su ahijado
  • Aconsejar en los conflictos
  • Colaborar en la educación del niño
  • Querer al ahijado y protegerlo
  • Establecer puentes entre los padres y su ahijado, cada vez que sea necesario
  • Procurar ser un modelo a seguir, un referente en a vida del niño
  • Procurar estar presente en los momentos importantes del niño
  • Mantener una comunicación buena y constante con el niño
  • Divertirse con el ahijado y hacerle feliz
La madrina 3

¿Cómo puedo elegir a la madrina?

En primer lugar, la madrina ha de ser una persona de confianza, que haya demostrado merecer el cargo que se le otorga. Ha de ser responsable, inteligente y debe saber velar por la seguridad y el afecto de su ahijado. La madrina es una figura que está a medio camino entre ser una segunda madre y una amiga cercana.

Se debe actuar con sensatez y no elegir a cualquiera. Aunque tengamos buena relación con alguien, puede que esa persona carezca de la responsabilidad o los medios suficientes para llevar a cabo este rol en la vida de nuestros hijos.

¿Hermanas o amigas?

A la hora de seleccionar a la persona idónea, pueden crearse conflictos entre aquellos que desean ser elegidos; pero, es imposible quedar bien con todos. En algunas familias es bastante común que la madrina sea una hermana de la madre. Esto se debe a los lazos de parentesco que la unen con el bebé y que, supuestamente, harán de ella una buena tutora. Sin embargo, no es obligatorio que sean las hermanas de la madre las madrinas del niño.

El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y alegría mutua

-Richard Bach-

Puede haber casos en los que la madre sea hija única o que no tenga buena relación con sus hermanas. Tampoco hay que olvidar a tías, abuelas, primas o incluso hermanas del padre.  También hay personas que tienen como tradición particular nombrar como madrinas a sus mejores amigas. Ante la pregunta, ¿hermanas o amigas? la respuesta siempre va a ser: lo que sea mejor para el niño. 

Si soy madrina, ¿qué tengo que hacer?

Madres con sus hijos

Si has sido elegida como madrina, ¡siéntete afortunada!. Este es un cargo que los padres valoran mucho. Un cargo para el que habrán tenido que elegir entre varias personas. Si tú has sido la escogida, es porque confían en ti y saben que estarás ahí pase lo que pase.

Lo más importante que debe hacer una madrina es querer al niño. Tu labor consistirá en jugar con él, ayudarle en lo que puedas, verle crecer y aconsejarle cuando lo necesite. No es necesario comprarle regalos caros o malcriarlo, una madrina no es una figura mercantil. A partir de ahora vas a convertirte en alguien de su familia, y tendrás que comportarte como tal.

También puede que te conviertas en su tutora, si se diera la situación de que a los padres les pasara algo. En este desafortunado caso de que así fuera, el niño tendría que contar contigo.

Habla con los padres

Si tienes alguna duda o algo te preocupa, lo mejor es conversar con los padres. Pero recuerda también que nadie puede obligarte a hacer algo que no desees. Sé sincera ante todo.

  • Sabater, V. (2019, julio 23). Familia son también las personas que yo elijo. Recuperado abril de 2020, de https://lamenteesmaravillosa.com/familia-tambien-las-personas-elijo/
  • Sabater, V. (2018, junio 15). Para las hermanas no importa la distancia: las une el corazón. Recuperado abril de 2020, de https://lamenteesmaravillosa.com/para-las-hermanas-no-importa-distancia/