La figura de los padrinos: ¿cuál es su papel?

Francisco María García 8 febrero, 2018
El padrino puede tener un papel muy importante en la vida de un niño. Por ello, es preciso realizar la elección de una persona apropiada, teniendo en cuenta diferentes aspectos que influirán en su relación con el niño.

Los padrinos asumen, a partir del bautizo de los niños, un rol de consejeros y educadores. Es fundamental elegir a personas comprometidas con esta función para que no se convierta en una simple tradición.

Antiguamente existía la convicción de que los padrinos se harían cargo de los pequeños en caso de ausencia de sus padres. Pero esto solo es cierto si existe un documento legal que lo establezca, que será analizado por un juez en su momento.

A partir de los 12 años, el niño ya tiene derecho a que un juez considere su declaración. Esto se aplica en diferentes países, como el caso de España, donde existe la posibilidad de escribir un testamento con el deseo de los padres.

Los padrinos civiles y los padrinos católicos

Los primeros son los que participan de un bautizo simbólico por el cual no se otorga ninguna constancia legal. Es una relación que no contiene ningún marco institucional ni legislación y se pueden elegir una o varias personas para que cumplan este rol.

El segundo, el de los padrinos católicos, está delimitado por el Código de Derecho Canónico de la Iglesia. Está permitido tener uno de cada sexo. Para tener este beneficio en el catolicismo, los padrinos deben tener su certificado de bautismo, comunión y eucaristía. La edad mínima es de 16 años para la Iglesia Católica.

Desde la propia Iglesia se aconseja a los padres elegir padrinos presentes y formados en la fe cristiana; incluso se realiza un cursillo pre-bautizo donde se aclaran todos los roles.

“Los padres tienen que asumir con seriedad la elección de los padrinos de sus hijos; no solo es una cuestión de amistad, o de “conceder el honor” a un amigo”

¿Cuál es su papel?

Más allá del tipo de padrinazgo que se tenga, las responsabilidades son similares:

  • Generar un vínculo estrecho con el ahijado con una fuerte presencia en todo momento. Es de gran importancia que siempre estén atentos: no hay que dejar que la unión quede en simples fotografías de eventos especiales.
  • La relación debe basarse en la confianza y hay que conjugar sensaciones de familiaridad y amistad. Para el pequeño, el padrino es un segundo padre al que puede hablarle de igual manera que a un amigo. Esta relación de sinceridad e interacción es la que formará una unión fructífera.
  • Actuar como guía en la educación espiritual del pequeño. Esto significa poder acompañarlos en su crecimiento con bases sólidas. Hay que ir acompañando al niño en todos los planos de su formación.
  • En el caso de los padrinos católicos, este acompañamiento debe ir secundado por el compromiso de los padres de garantizar la fe del niño.
Los padrinos de iglesia son oficializados en la ceremonia de bautismo.

¿Quiénes son los indicados?

Tíos, hermanos, abuelos, primos… son lazos que se dan naturalmente por una relación de parentesco. En cambio, los padrinos se eligen; y hay que hacerlo conscientes de la importancia que tiene en el futuro del ahijado.

El padrino puede ser un familiar o un amigo; lo que realmente importa es que sea una persona que tenga el deseo y la capacidad para estar siempre al lado del pequeño apadrinado.

Muchas familias eligen un padrino cercano porque es tradición en la familia poner a un hermano, por ejemplo. Otros, porque entienden que su amigo de la infancia debe continuar un lazo con su hijo. Algunos lo eligen en base a un estatus o situación económica.

Lo cierto es que nada de eso es lo fundamental. El padrino debe ser alguien que tenga una vida espiritual equilibrada y pueda transmitirla; es la persona a quien se le puede confiar la continuidad de sus vidas y la cooperación en una buena educación.

Factores que influyen

Cercanía geográfica

Si bien las redes sociales acortan todas las distancias, tal vez será mejor tener un padrino o madrina cerca. Se trata de que pueda abrazar al niño cuando lo necesite, salir de caminata juntos o compartir una tarde de charlas. No obstante, será una decisión solo de los padres.

Cercanía temporal

Seguramente las personas mayores pueden ser grandes consejeras. Pero hay que considerar que lo maravilloso es tener esa guía por muchos años; en el momento de elegir es aconsejable analizar la edad.

Cercanía emocional

Es un factor también clave. Debe compartir los principios que los padres quieren inculcar a sus hijos; pero también deben tener la inteligencia de demostrar sus sentimientos. Los padrinos deben ser personas afectuosas, comprensivas y con tiempo para escuchar.

Con el tiempo, los padrinos se vuelven casi como padres sustitutos.

La elección por los padres

Los padres tienen que asumir con seriedad la elección de los padrinos de sus hijos; no solo es una cuestión de amistad, o de “conceder el honor” a un amigo. Su papel puede ser muy importante en el desarrollo del hijo, y él se merece lo mejor.

Las personas elegidas deben ser de absoluta confianza y estar contentas de aceptar la responsabilidad de ser una parte clave en la vida de los hijos. Es una de las mayores muestras de confianza que podemos recibir en nuestras vidas.

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