Hijos de padres inmaduros

Los hijos de padres inmaduros tienen que crecer demasiado rápido y asumir responsabilidades y decisiones que no les corresponden a su edad. ¿Qué características definen a este tipo de padres?

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López en 22 Enero, 2021.

Última actualización: 22 Enero, 2021

A nivel emocional, un niño con padres inmaduros puede sufrir graves consecuencias debido al comportamiento inadecuado de estos. Durante los primeros años de vida, si hay un desequilibrio producido por estas actitudes inmaduras de los padres, puede provocar problemas de adaptación en los más pequeños de la casa.

Existen investigaciones en las que se fundamentan estos hechos y que destacan que la madurez de los padres a la hora de establecer normas, valores, actitudes para controlar las conductas de los hijos es primordial. Por lo tanto, la inmadurez y la falta de apoyo y responsabilidad de los padres pueden provocar graves consecuencias a la hora de que los niños alcancen un desarrollo equilibrado.

El peso emocional de los hijos de padres inmaduros

Con padres inmaduros nos referimos al hecho de que, a pesar de ser adultos, sus comportamientos son propios de adolescentes. Necesitan que se cumplan sus caprichos, son impulsivos, desean la inmediatez en la gratificación, se evaden de las situaciones que ellos interpretan como “aburridas”, etc.

Estas situaciones provocan en los hijos de padres inmaduros que tengan que tomar el rol que no les pertenece y del que su hogar carece, lo que les provoca graves consecuencias emocionales. De esta forma, muchos niños tienen que dejar de ser niños para convertirse en pequeños adultos que puedan poner el contrapunto en su hogar. También puede suceder que los pequeños acaben siendo igual de inmaduros que los padres.

Cuando se les obliga a los niños a convertirse en adultos y abandonar su infancia, terminan haciéndose cargo de sus hermanos más pequeños. Incluso, a veces, tienen que hacer tareas de casa o tomar decisiones que corresponden a los adultos y que no son adecuadas para su edad.

Características de los padres inmaduros

Hay ciertas características que pueden decirnos que estamos ante padres inmaduros. De entre todas ellas, los hijos pueden notar las siguientes:

  • Ni quieren ni establecen normas en casa.
  • No saben poner límites.
  • Los padres asumen más un rol de amigos que de padres.
  • Evitan las responsabilidades de su hogar.
  • No tienen paciencia con sus hijos.
  • Para evitar discusiones, son permisivos y lo conceden todo.
  • No dedican tiempo a sus hijos.
  • Su comportamiento es más propio de adolescentes.
  • Piensan que los años no pasan por ellos y que siguen siendo unos críos.
  • Sus pensamientos giran en torno a ellos mismos y se olvidan de sus hijos y de cubrir sus necesidades.
  • Suelen comportarse de forma impulsiva y se enfadan fácilmente.
  • No tienen capacidad para regular sus emociones y reacciones.
  • Están mucho más preocupados por su imagen que por cubrir las necesidades de su hogar y sus hijos.
  • No tienen la capacidad para sobrellevar la frustración.
  • Suelen delegar su rol de padres a terceras personas y se desentienden de sus hijos.

Los hijos de padres que tienen estas características suelen sentirse inseguros e incomprendidos. Además, se sienten muy desprotegidos cuando se enfrentan a responsabilidades que deberían asumir sus padres. Por esta razón, los hijos de padres inmaduros normalmente tienen problemas emocionales. Estos se encuentran en una situación de vulnerabilidad y pueden desarrollar trastornos alimenticios, adicciones, etc.

¿Qué tipos de padres inmaduros hay?

Se pueden distinguir cuatro tipos de padres inmaduros, según sus comportamientos. Vamos a verlos a continuación.

Padres inmaduros impulsivos

Son los padres que no tienen en cuenta las consecuencias de su conducta, no piensan antes de actuar y son impulsivos en todo lo que hacen.

Padres indiferentes

Son aquellos que no muestran amor ni hacen sentir importantes a sus hijos. De hecho, incluso culpan a sus hijos de no haber podido cumplir sus metas de vida.

Padres pasivos

Son los padres que están de forma física, pero totalmente ausentes a nivel emocional. No toman decisiones que son importantes para sus hijos y, aunque a veces sí que cubren las necesidades básicas de sus hijos, no se implican nada a nivel emocional.

Padres inmaduros erráticos o inestables emocionalmente

Las ideas de estos padres no se mantienen, fluctúan mucho en cuanto a sus promesas, que luego no cumplen o incluso, si han establecido alguna norma, frecuentemente la están cambiando.

Independientemente del grupo en el que se encuentren los padres inmaduros, los hijos de estos tienen que crecer forzadamente y asumir las responsabilidades de su casa. Son niños con una responsabilidad y seriedad que no es propia de su edad, cuyas infancias quedan rotas, lo que les hace muy propensos a ser, de adultos, personas con altas frustraciones y con problemas para tener relaciones sanas con otras personas.

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  • Iglesias, B., & Romero Triñanes, E. (2009). Estilos parentales percibidos, psicopatología y personalidad en la adolescencia. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica.
  • Pérez De Albéniz-Garrote, G., Rubio-Rubio, L., & Medina-Gómez, B. (2018). Estilos parentales. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica.
  • Gibson, L. C. (2016). HIJOS ADULTOS DE PADRES EMOCIONALMENTE INMADUROS. Sirio.

Licenciada en Psicología por la Universidad de Murcia en 2009 (itinerario mixto en psicología clínica y educación). Máster de Práctica Clínica en Salud Mental por la AEPCCC (Asociación Española de Psicología Cognitivo Conductual) en 2010. Acreditada por la European Foundation of Psychology (EFP). Número de colegiado: COP Murcia MU:02396

Curso de Formador de Formadores, Formador Ocupacional, Psicología Infantil, entre otros por la Universidad Antonio de Nebrija. Experiencia como formadora en Escuela de Padres durante 4 años.

Participación en Symposium Internacional sobre Familia y Psicología de la salud, así como, en el estudio para la Identificación de Alumnos con Altas habilidades en Educación Secundaria, organizado por la Universidad de Murcia.

Psicóloga y directora de gabinete de psicología y educación durante 3 años. Redactora para revista online sobre maternidad, educación, bebés, psicología, etc.

Actualmente, trabaja como psicóloga a domicilio, desplazándose a casa del paciente con trastorno mental o emocional, especialmente en problemas educativos y clínicos infanto-juveniles (apoyo y refuerzo a niños con dificultades de aprendizaje, técnicas de estudio y orientación familiar).