Evita criar a un narcisista con estos 6 pasos

Okairy · 17 junio, 2016

Encontrar a un narcisista es cada vez más común en esta época de selfies. Tú como madre piensas que tus hijos son especiales y, de cierta forma, tienes razón, pero evita criar a un narcisista. Todos y cada uno de nosotros somos personas únicas y especiales.

Sin embargo, decir constantemente a un niño que es especial exagerando sus capacidades puede tener efectos adversos. No podemos dejar de mencionar que ese problema también tiene un componente genético y que depende de otros factores ambientales.

Aquí te damos algunas claves para evitar criar a un narcisista. Verás que la clave es el equilibrio.

1.- Anímalo en su desempeño sin olvidarte de enseñarle sobre la humildad

Es siempre bueno ayudar a tu hijo a que ponga todo su esfuerzo en realizar cualquier labor y a mantenerse motivado para alcanzar sus sueños y anhelos. Nada en la vida se obtiene si no se encuentra un apoyo, sin automotivación y disciplina.

El lema en este caso sería “Sé lo mejor que puedes ser”. Anima a tu hijo a sentirse bien con sus logros pero enseñándole que él no es mejor que otros. Debes ayudarle a equilibrar esa balanza entre tener confianza y, al mismo tiempo, mantener humildad.

2.- Cuidado con los privilegios

cuidado con los privilegios

El narcisismo se podría definir en la frase “Siento que soy el centro del universo”. Esta es una autopercepción sobre el ambiente que los niños desarrollan a partir de la relación establecida principalmente con los padres.

Por lo tanto, evita criar a un narcisista al eliminar los privilegios exagerados. En especial, es importante que tu hijo no se sienta por encima de sus compañeros.

3.- No permitas la agresión de ningún tipo

Bajo ninguna circunstancia se debe permitir la crueldad. Es importante que tu hijo aprenda a ser asertivo. Es normal un poco de agresividad a medida que se desarrollan, especialmente con los niños de su misma edad pero debes trabajar con él el sentido de empatía.

Es especialmente importante no dejar que los niños se burlen o maltraten a las mascotas o tomarlas para hacer algún malabarismo. Si ves esto, por favor evita criar a un narcisista, corrígelo de inmediato y explícale lo que se siente ser indefenso y abusado por alguien más grande y más fuerte que tú.

4.- Acéptalo incondicionalmente como persona

La base de una confianza segura y de una buena autoestima infantil es la aceptación. Tus hijos necesitan saber que son amados y aceptados como son. Pero eso no significa que debes apoyar sus desvíos.

Cuando tu hijo comete un error, tú debes corregirlo. Tan solo procura que él esté consciente de que ese error no le costará tu amor de padre.

5.- Deja que tus hijos sufran las consecuencias de sus acciones

No intentes rescatarlos cada vez que los veas infelices o cuando algo va mal. Si eres el tipo de padre que va corriendo a la escuela a hablar con el maestro para darle méritos adicionales a tu hijo porque él no entregó la tarea entonces tú no estás haciendo las cosas bien.

Un mejor método sería establecer un horario y hacerlo cumplir con sus tareas y sus deberes. Deja que enfrente sus responsabilidades con los profesores cuando no cumpla con sus deberes y evita criar a un narcisista.

6.- Muéstrale a tus hijos sus errores

Muéstrale a tus hijos sus errores

Buscar la perfección y el logro son actividades dignas, pero ser un perfeccionista total es un problema cuando llegan los errores, y conste que llegarán. Si les muestras a tus hijos que los errores y el fracaso son parte de la vida, ellos aprenderán más.

Estarán listos para corregir su error y seguirán adelante convirtiéndose en una persona madura, decidida y polifacética.

Practica y evita criar a un narcisista

Un niño narcisista no nace, se hace y la mayoría de las veces es responsabilidad de los padres. Tu hijo se vuelve un narcisista cuando recibe una sobrevalorización en su infancia por tu parte o por parte de algún adulto que está en constante convivencia con él.

Es bueno que trabajes en la autoestima de tu hijo siempre que no le hagas creer que él merece y lo vale todo. Al final, él vive en una sociedad y debe estar preparado para tratar a los demás con el mismo sentido humanista con que él desea ser tratado.