Enseña a tu hijo el valor de la empatía

Se considera que las personas nacen siendo empáticas o no. Hay algo de cierto en esa afirmación porque algunas personas nacen con una inclinación natural hacia los demás, lo que popularmente se conoce como “don de gente”. Sin embargo, la empatía es un valor y por tanto se enseña. En este interesante post te daremos algunos tips para que inculques en tu hijo el valor de la empatía.

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, asumir su perspectiva y ver los problemas y la realidad como otras personas la ven. Es colocarse los zapatos de la otra persona para saber qué siente y opina sin necesidad de que medien las palabras.

Es una cualidad de la personalidad que se ubica en el dominio interpersonal y del desarrollo emocional del individuo, por tanto, mientras más empático seas, garantizas más relaciones armoniosas, sanas y un éxito derivado de la capacidad de “saber leer” a los demás.

Enseñar a tu hijo este valor tan poco frecuente en la actualidad le garantiza una adultez con mayor confianza, flexibilidad y tolerancia hacia sus pares. Un niño criado en la empatía no es envidioso ni soberbio y tenderá a liderar equipos de forma positiva, democrática y proactiva.

¿En qué consiste la empatía?

La empatía como valor a enseñar consta de varios aspectos y beneficios:

  • Capacidad para percibir el entorno y las emociones
  • Reacción emocional hacia las demás personas
  • La identificación y exteriorización de expresiones
  • Desarrollo en el niño del pensamiento causal. Es decir, sabrá identificar el origen de un problema.
  • Desarrollo del tacto. Un niño empático sabrá cómo y cuándo decir las cosas sin hacer sentir mal a los demás.
  • Respeto hacia la opinión y estilos de vida de los demás.
  • Desarrollo de la inteligencia emocional

Un niño criado en la empatía gozará de una comprensión profunda de las situaciones, sabrá abordar a los demás y persuadirles. La empatía le permitirá comunicarse de forma más asertiva.

Cortesía de elmundo.es
Cortesía de elmundo.es

Como cualidad, la empatía funciona para superar el ego y el egoísmo, rasgos de la personalidad que impiden el establecimiento de relaciones y comunicaciones constructivas.

Un niño empático es un niño querido, apreciado en su entorno y será de adulto alguien estimado con competencias sociales que lo hará más confiado en sí mismo, más fuerte y sociable.

La empatía como las matemáticas o el lenguaje es un valor que te interesará que tu hijo tenga como herramienta para hacer frente a los retos del mundo.

¿Cómo enseñar a tu hijo el valor de la empatía?

Una forma efectiva es ser empático con tu hijo. Es decir, estar al tanto de sus emociones, aprender a leerle sus gestos y silencios. Preocuparte de manera genuina por su vida. Pregúntale cómo se siente ante alguna situación familiar, sondea su opinión y respétala.

Ejemplo, si están acordando ir a visitar a algún familiar, pero tu hijo no muestra interés o se muestra indispuesto, pregúntale por qué el sentimiento, a qué se debe y cómo se sentiría mejor. Te sorprenderá escuchar su opinión.

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De igual manera, si tu hijo ha actuado mal y ha hecho daño a alguien rápidamente hazle notar su falta y la manera en que su actitud hizo sentir al otro. Pregúntale cómo se sentiría si le hubieran hecho eso a él y busquen juntos formas de remediar el daño.

Otra manera de enseñar empatía es con juego de roles. Disfrácense de otros  miembros de la familia y emulen sus actitudes. Así aprenderá a saber lo que se siente al estar en los zapatos de otra persona.

Películas infantiles que tengan en su temática la empatía (Frozen, Spirit, Valiente) y lecturas de cuentos que enseñen sobre esta cualidad es una forma divertida de aprender.

Cuidar de una mascota también es una manera práctica y que da bueno resultados a la hora de enseñar empatía y responsabilidad a nuestros hijos.

Entrenar el oído para saber escuchar con detenimiento y evitar sermonear. Escuchar con la mente abierta a tu hijo. Cuando él vea que tú eres empática, te imitará.

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