Estereotipos y prejuicios de la adolescencia

19 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Los estereotipos y prejuicios de la adolescencia suponen un factor de riesgo para la conformación de la identidad, tarea principal de esta etapa.

Comprender el contexto en el que nos encontramos y nuestra sociedad, en general, puede resultar muy difícil debido a su complejidad. Por esta razón, se crean una serie de estereotipos y prejuicios que ayudan a explicar y a simplificar la realidad social. El uso de estereotipos y prejuicios de la adolescencia es muy frecuente en esta etapa, y hace que sea un factor de riesgo muy peligroso.

Estereotipos frente a prejuicios

Se sabe que los estereotipos y los prejuicios son un reflejo de la cultura y el momento histórico en el que nos encontramos, y surgen con el fin de simplificar la sociedad y ajustarse a las normas sociales. Sin embargo, ¿cuál es la diferencia entre ambos? ¿Cuál de ellos puede resultar más nocivo?

Por una parte, los estereotipos son un conjunto de creencias que atribuyen ciertas características a quienes conforman un grupo. Es decir, se elabora una imagen mental simplificada de un grupo socialmente.

En principio, los estereotipos no tienen por qué resultar negativos y dañinos como, por ejemplo, «los hombres son fuertes» y «las mujeres son sensibles«. Sin embargo, incluso estos estereotipos, que no son inicialmente negativos, pueden suponer un antecedente para la discriminación, a pesar de que la base no sea una verdad lógica, ya que se trata de una afirmación construida socialmente.Estereotipos y prejuicios de la adolescencia.

De hecho, según el psicólogo Gordon Allport, los estereotipos son creencias exageradas para justificar y racionalizar la conducta en general e, incluso, las acciones contra personas o grupos sociales.

Por otra parte, los prejuicios son actitudes creadas y aprendidas de imágenes estereotipadas. Es decir, se trata de juicios con un carácter esencialmente negativo y sin fundamento que derivarían de un estereotipo.

El prejuicio sirve como evaluación o valoración negativa y despectiva hacia una persona que pertenece a un grupo o hacia el grupo, en general. Por lo tanto, los prejuicios manifiestan una predisposición emocional negativa con base en creencias estereotipadas y atributos negativos.

Discriminación

Por último, es inevitable hacer referencia a la discriminación, una conducta extendida socialmente que es estable en el tiempo y que es aceptada culturalmente, en ocasiones, hacia personas o grupos estereotipados.

John Dovidio, profesor de psicología y estudios sociales de la Universidad de Delaware, define la discriminación como un comportamiento negativo, dirigido hacia los miembros de un exogrupo hacia el que se mantiene un prejuicio.

Los motivos de discriminación pueden ser muy diversos: por etnia, orientación sexual, religión, ideología política o por sexo, entre otros. En un instituto, por ejemplo, un adolescente puede ser discriminado simplemente por pertenecer a un entorno rural, en vez de a un entorno urbano como el resto de sus compañeros.

¿Cuál es la imagen que tenemos de los adolescentes?

La adolescencia es una época que ha sido calificada a raíz de una serie de tópicos, ya sea por el recuerdo distorsionado que los adultos conservamos de ella, o por toda la producción literaria y cinematográfica que ha difundido una imagen de la adolescencia concreta.

De acuerdo a las investigaciones desarrolladas por los pedagogos y psicólogos Hoffman, Paris y Hall, existen tres grandes mitos que giran en torno a la adolescencia.

  • La adolescencia es una etapa marcada por una intensa inestabilidad emocional. Sin embargo, a pesar de los cambios hormonales y biológicos, este grupo de autores demuestra que el nivel de inestabilidad que aparece en esta etapa es similar al de otras etapas del desarrollo.
  • Los trastornos que aparecen en esta etapa están limitados a ella y desaparecen en la vida adulta. Para ellos, aunque algunas conductas como el consumo de drogas o las fobias se manifiesten durante la adolescencia, aquellos jóvenes que desarrollen estos trastornos probablemente los mantendrán cuando sean adultos.
  • La adolescencia como un periodo de conflictos con los padres o con los adultos, en general, está originado por un conflicto generacional. Para estos autores, los adolescentes suelen estar de acuerdo con sus padres en los aspectos fundamentales, y desean mantener relaciones afectivas con ellos.

«La adolescencia es un nuevo nacimiento, con ella nacen rasgos humanos más completos y más altos».

– G. Stanley Hall-

Estereotipos y prejuicios de la adolescencia.¿Cómo influyen los estereotipos y prejuicios de la adolescencia?

Los estereotipos y prejuicios de la adolescencia son muy peligrosos, ya que ponen en riesgo la tarea principal de esta etapa: la conformación de la identidad.

El uso abusivo de estereotipos y prejuicios puede desencadenar en el etiquetaje social. Si continuamente un adolescente recibe opiniones y calificaciones del entorno sobre él mismo, acabará asumiendo esa etiqueta y actuará acorde a ella.

Un adolescente que escuche constantemente que es un irresponsable y un vago, es muy probable que, por ejemplo, se resigne a sacar malas notas, ya que él se ha concienciado de que no puede aspirar a ser un estudiante trabajador y responsable.

Las consecuencias de los efectos de los estereotipos y prejuicios sobre los adolescentes pueden resultar devastadoras: aislamiento, problemas escolares, abuso de sustancias, etc.

En definitiva, los estereotipos, los prejuicios, el etiquetaje y sus consecuencias resultan un factor de riesgo grave durante la adolescencia. En esta etapa, los adolescentes se encuentran en la búsqueda de su identidad, por lo que todas las influencias sociales que reciban de su entorno contribuirán a la formación de la misma.

  • Hoffman, L., Paris, S. y Hall, S. (1996). Psicología del Desarrollo Hoy (6ª ed.). McGrawHill. España: Madrid
  • Hall, G.S. (1994). Adolescence. Its Psychology and its Relations to Physiology, Antropology, sociology, sex, crime, religion and education, 2 vol. New York: Appleton.