Este maravilloso corto nos enseñará la importancia de dejar que los niños tengan iniciativa

Valeria 1 mayo, 2017

“A cloudy lesson” es un corto maravilloso que nos enseña algo muy valioso: no hay un solo modo de hacer las cosas, de los errores pueden surgir cosas asombrosas y los niños, además, pueden conseguir resultados asombrosos si les damos la iniciativa, si los dejamos “ser” y confiamos en sus capacidades.

Te proponemos algo muy fácil, lúdico a la vez que instructivo: descubre este corto con tus hijos. No importa la edad que tengan, el mensaje visual, su magia contenida y su narrativa cautivadora atraparán al instante a tu niño para que pueda identificarse al instante con su pequeño protagonista.

Esta es una historia de valores que va mucho más allá de esa perspectiva donde el niño, ansía probar y experimentar. Esconde también una serie de mensajes que nosotros, como madres, padres o educadores debemos entender.

En “Eres Mamá” te invitamos a descubrirlos a continuación.

La importancia de confiar en los niños y de darles iniciativa

Decía María Montessori que nuestra obligación es ofrecer a los pequeños un “rayo de luz” para después, seguir nuestro camino. Somos artífices, aliados, magos y orientadores de su educación, pero nunca debemos ser esos agentes siempre presentes, directivos, severos y obsesivos que cuidan cada movimiento del niño hasta cercenar su espontaneidad hasta el punto de poner dudas miedos en su iniciativa.

Los niños deben saber que confiamos en ellos, que son amados y valorados hasta el punto de tener la fuerza suficiente para hacer cosas, para atreverse. Porque no hay nada como un entorno facilitador para que la mente del niño despierte, sintiéndose libre y capaz de crear nubes en forma de estrellas, como nuestro protagonista…

La historia

En esta historia no hacen falta palabras. La narrativa es perfecta, atrapa al instante y nos maravilla.

Estamos ante un corto infantil realizado en el 2010 por la directora Yezi Xue y producido por Ringling College of Art Design. El argumento es sencillo: un abuelo y su nieto disfrutan de la tarde haciendo nubes con un curioso aparato.

El abuelo inicia al pequeño, tiene una herramienta muy especial que requiere de cierta pericia. Cuando se lo deja a su nieto, este no logra hacer esas nubes tan perfectas, tan grandes y esponjosas como las que logra formar su abuelo.

Sin embargo,  el pequeño se las ingenia para lograrlo de un modo muy original. El abuelo le facilita en todo momento que haga lo que él piense y desea mientras lo ayuda y hace de paciente observador, y a instantes, de amable colaborador. Lo que finalmente consigue el niño es mágico…

Busquemos el lado positivo: de los errores pueden surgir grandes cosas

Otra enseñanza sensacional que nos deja “A cloudy lesson” es que todos somos falibles y que en esta vida, nadie aprende sin antes haberse equivocado varias veces. Aún más, algo que debemos permitir en nuestros hijos es que puedan equivocarse, que puedan soportar la frustración del error, para después, aunar voluntad y confianza para intentarlo no una, sino cien veces hasta que logren.

Es así como un niño desarrolla su talento, porque más allá de lo que muchos puedan pensar, todos tenemos grandes capacidades, todos somos creativos, talentosos y disponemos de nuestro propio potencial. Sin embargo, deben darse las condiciones propicias para que pueda estallar esa creatividad interior y esa fuerza excepcional que los niños llevan dentro y que solo debemos “alentar”, empujar mediante la confianza y situaciones ideales para que despierten.

Darles la iniciativa a los niños de vez en cuando es un modo asombroso de que crezcan en responsabilidad sintiéndose capaces de grandes cosas.

Trabajar en cooperación, un modo perfecto de conseguir cosas fantásticas

Pocos vínculos son tan especiales como el que se construye entre los abuelos y los nietos. Es una camaradería especial, hay confianza y existe también esa unión donde el amor y el respeto da siempre forma a las mejores historias.

A su vez, algo que podemos ver en “A cloudy lesson” es la contraposición entre la forma tradicional de hacer algo, y la innovación que suelen aportar las nuevas generaciones. En esta historia podemos ver al abuelo haciendo sus nubes al modo de siempre, con esa herramienta que seguramente, habría heredado de sus padres y a su vez de sus abuelos.

En esta historia, y gracias a la iniciativa que le permite el abuelo a su nieto, vemos cómo el pequeño, después de haberse equivocado varias veces, decide probar algo nuevo. Decide innovar. Al mismo tiempo, su abuelo tampoco duda en ayudarlo, dando forma así a la magia de la colaboración y la confianza, ahí donde solo pueden salir cosas maravillosas, como nubes en forma de estrellas o de animales.

Estamos sin duda ante uno de los cortos más especiales que vas a poder ver. Te animamos a que lo compartas con tus hijos para que juntos, construyáis también cosas realmente hermosas…

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