5 beneficios de la educación musical

Ejecutar un instrumento musical implica poner en práctica múltiples habilidades: Quien lo hace tiene que escuchar, observar, mover varios músculos y mantener el ritmo; todo esto ayuda en gran manera a desarrollar la concentración y el enfoque mental de los niños. Y esos son apenas dos de los beneficios de la educación musical.

Si algo destaca entre los tantos beneficios de la música en los niños es el desarrollo del lenguaje. Una muestra de ello es ver cómo niños entre 2 y 9 años de edad se aprenden la letra de canciones en solo días; esto contribuye a aumentar su capacidad auditiva, vocabulario y a mejorar su pronunciación.

Los niños vienen al mundo con la capacidad innata para aprender el lenguaje de donde se desarrollan, pero la educación musical puede incrementar y mejorar esas habilidades naturales. De hecho, estas capacidades se deben reforzar y practicar constantemente y la música es un buen aliado para conseguirlo, no en vano es usual que en los primeros cursos escolares o en la guardería la música sea un acompañante esencial que contribuye al aprendizaje de nuevos conocimientos.

El efecto de la educación musical en el desarrollo del lenguaje en los niños se puede observar en el cerebro. Estudios científicos han concluido que la formación musical hace que se desarrolle el lado izquierdo del cerebro, el cual está involucrado en el procesamiento del lenguaje. Además, conectar canciones conocidas con nueva información puede ayudar a que los niños memoricen nuevos contenidos.

Con el tiempo el desarrollo del lenguaje, tiende a mejorar las partes del cerebro que ayudan en el proceso musical; y a su vez, la experiencia musical fortalece la capacidad de ser verbalmente competente. “Ambas tareas se complementan”, asegura el doctor Kyle Pruett, profesor de psiquiatría infantil en la Escuela de Medicina de Yale.

El coeficiente intelectual se incrementa

En un estudio realizado y publicado en la revista Psychological Science, se evidenció un pequeño aumento del Coeficiente Intelectual (CI) en los niños de 6 años de edad que recibieron clases semanales de canto y piano.

El estudio fue así: participaron 3 grupos de niños de 6 años, unos acudieron a clases de canto y piano durante nueve meses. Otro grupo de niños fue a clases de arte dramático y por último, el tercer grupo no recibió ninguna clase. Todo esto se hizo con el fin de detectar si la exposición a las artes en general tenía efecto en el aumento del CI.

Los resultados arrojaron que los niños que recibieron clases de música durante el curso escolar aumentaron su coeficiente intelectual una media de 3 puntos más que el resto de grupos. El grupo de niños que acudió a clases de arte dramático no tuvo el mismo aumento en el CI, pero mejoraron su comportamiento social, algo que no sucedió en los niños que asistieron a clases de piano y canto.

Otro tipo de investigaciones indican que el cerebro de un músico funciona de forma diferente. Los estudios apuntan a que existe un mayor crecimiento de actividad neuronal en los niños que participan en clases de música que en aquellos que no reciben formación musical.

Y esto no es todo, la educación musical también puede ayudar a mejorar la memoria de los niños. Se ha evidenciado que los niños que han recibido formación musical, tienden a ser bastante buenos a la hora de recordar información verbal almacenada en la memoria.

Aprender música potencia las habilidades de un niño

Otro de los beneficios de la música es que el niño aprende el buen hábito ser disciplinado. Además, formar parte del mundo musical, mejora su autoestima ya que puede sentirse orgulloso de sí mismo cuando logra tocar o cantar una canción.

Kenneth Guilmartin cofundador de Music Together, un programa de desarrollo de la música en la primera infancia dice: Aprender música admite todo tipo de aprendizaje. No quiere decir que escuchar a Mozart haga más inteligente al niño, pero resulta un pasatiempo agradable y una actividad estimulante para él.

La educación musical tiene muchas bondades en el desarrollo y crecimiento del niño. La música forma parte diaria de nuestras vidas, está presente en la radio, los anuncios de televisión, las películas… ¡todo tiene música! Pero además, el niño puede obtener un beneficio mayor si asiste a clases para aprender a ejecutar un instrumento musical, o bien, clases de canto.

Tal vez pienses que tu hijo no tiene ni el talento ni la vocación para desenvolverse en el mundo de la música, pero la verdad es que no es necesario que tenga grandes habilidades para tocar un instrumento o para llegar a cantar en diferentes tonos. Más importante que eso es que el niño esté motivado, poco a poco la magia irá ocurriendo.

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