El comecocos de las emociones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 21 diciembre, 2018
Mónica Heras Berigüete · 28 enero, 2019
¿Quieres ayudar a tus hijos a identificar y expresar sus emociones? El comecocos de las emociones puede ser tu gran aliado.

El comecocos de las emociones es una ocurrente forma de ayudar a los niños a expresar lo que sienten a través de un juego de papiroflexia. Con él los niños aprenderán a poner nombre a lo que experimentan y a pasar tiempo en familia de calidad. ¿Te apetece explorar cómo puedes ayudarles a ser más asertivos y divertirte con ellos?

Los niños y las emociones

A veces preguntamos a nuestros hijos acerca de cómo les ha ido el día y lo único que obtenemos es un «bien» a secas o un gesto ambiguo. Para ellos no es tan fácil poner nombre a sus emociones, ni mucho menos explicarnos con palabras lo que han vivido en el colegio. Para ayudarlos, te proponemos una solución estupenda: el comecocos de las emociones.

Es el típico juego de papiroflexia al que hemos jugado todas las generaciones, pero esta vez con una variante. Consiste en poner en él las emociones básicas y una invitación a que expliquen situaciones en las que se sienten de esa manera.

Hoja de papel naranja.

Lo cierto es que el comecocos de las emociones se puede adaptar al gusto de cada familia. Si los niños son muy pequeños, se pueden dibujar iconos que representen esas emociones. Si son mayores, se les puede poner nombre y acompañar de algún ejemplo práctico: la clave reside en conectar con lo que sienten.

¿Cómo se juega al comecocos de las emociones?

Es importante dejarles claro que no existen emociones buenas ni malas, que todas son válidas y que como seres humanos las experimentamos todas en algún momento de nuestras vidas.

El objetivo es que con este juego los niños aprendan a gestionar sus emociones y a no rechazar ni evadir ninguno de ellos, de ahí la importancia de que los conozcan.

Si no recuerdas cómo hacerlo, te vamos a ayudar un poco. Solo necesitarás una hoja de papel. Hazlo con tus hijos para que se familiaricen con el arte de la papiroflexia.

  • Recórtalo de manera que quede cuadrado.
  • Doble el papel para que se junte la esquina derecha con la izquierda y la izquierda con la derecha.
  • Ahora, dobla cada esquina hacia el centro y dale la vuelta al papel.
  • Continúa doblando otra vez las esquinas hacia el centro.
  • Escribe el número del 1 al 8 en cada triángulo y un dibujo de cada emoción en la parte interna.
  • Finalmente, dobla por la mitad el papel y, después, haz que se junten los laterales.
  • Mete los dedos y ¡comienza a jugar!
Comecocos de las emociones.

Emociones básicas

En Babulinka books encontrarás el formato descargable de forma gratuita. Con las frases que incluye, ayuda a los niños a identificar cada una de estas emociones y a hacer algún gesto que las represente o a poner ejemplos. Es un material invaluable para trabajar con ellos en casa o en el colegio.

Este material forma parte del libro Érase una vez un niño comepalabras. En él, un niño empieza a comerse las palabras. ¿Verdad que causa curiosidad saber qué pasaría si se pudiera comer la palabra alegría? Una historia divertida que enseña a los niños identificar sus sentimientos y emociones y a aprender a expresarlos y canalizarlos.

Resulta fundamental para la educación emocional de nuestros hijos que aprendan a expresarse debidamente, a aceptar cada una de las emociones que tienen y a saber que es normal sentirlas.

Nunca es demasiado pronto para trabajar con ellos estos aspectos siempre y cuando los sepamos adaptar a su edad madurativa. El comecocos de las emociones es solo uno de los tantos juego que existen para trabajar las emociones con los niños. ¡Explora y divertíos en familia al tiempo que desarrolláis vuestras capacidades!

Celdrán, J., & Ferrándiz, C. (2012). Reconocimiento de emociones en niños de educacion primaria: Eficacia de un programa educativo para reconocer emociones. Electronical Journal of Research in Educational Psychology. https://doi.org/10.2307/1126209

Oros, L. B., & Fontana Nalesso, A. C. (2015). Niños socialmente hábiles: ¿Cuánto influyen la empatía y las emociones positivas? Interdisciplinaria. https://doi.org/10.16888/interd.2015.32.1.6

Ramírez Lucas, A., Ferrando Prieto, M., & Sainz Gómez, M. (2015). ¿Influyen los estilos parentales y la inteligencia emocional de los padres en el desarrollo emocional de sus hijos escolarizados en 2ociclo de Educación Infantil? Acción Psicológica. https://doi.org/10.5944/ap.12.1.14314