5 ejercicios sencillos de relajación para niños

Todos necesitamos recargar energías para poder continuar nuestras actividades y poder rendir al máximo. Los niños pequeños no son la excepción. 

A continuación te proponemos algunos ejercicios sencillos de relajación para niños para que puedas enseñarles a tus pequeños cómo descansar y recargar baterías.

A pesar de que la niñez se caracteriza por ser una etapa en la que nuestros hijos están llenos de energía, es necesario ayudarlos a mantenerse activos para que no experimenten bajones súbitos.

En el aprendizaje, de cualquier índole, esto resulta de gran utilidad puesto que les permite aprender a desconectarse por un momento, relajarse y retomar la acción con más entusiasmo, interés y capacidad de retención.

Aunque parezca que la vida de los niños pequeños consiste solamente en diversión, debemos tener en cuenta que, al estar en un continuo aprendizaje, muchas veces pueden llegar a extenuarse tanto mental como físicamente.

Los ejercicios sencillos de relajación que te proponemos funcionan para niños de diferentes edades. No se requiere de una gran metodología pero sí de empatía, paciencia y perseverancia.

Los siguientes ejercicios sencillos de relajación están se pueden aplicar a diario, sin ningún entrenamiento previo.

5 ejercicios sencillos de relajación para niños

1. Ejercicios de respiración

Esta modalidad de ejercicio representa una de las técnicas de relajación más eficientes, tanto para adultos como para niños. Debes decirle a tu hijo que se recueste muy cómodamente en su cama, cierre los ojos y coloque una mano en su pecho y otra en su estómago.

Luego le pides que imagine a modo de juego que es un acordeón y que debe respirar profunda y lentamente por la nariz y exhalar suavemente por la boca.

Invítalo a que realice al menos cinco respiraciones, descanse, y luego repita. Acompáñalo mientras realiza el ejercicio para que también se sienta reconfortado con tu compañía.

Como recomendación, aplica esta técnica por las noches antes de dormir luego de un agradable baño caliente. Seguro tu hijo descansará profundamente toda la noche.

Ejercicios sencillos de relajación de niños.

2. El abrazo del peluche

Este ejercicio está indicado para ayudar a relajar los músculos en niños pequeños. La actividad consiste en pedirle al niño que inhale profundamente y que, abrace su peluche (o una almohada pequeña) con mucha fuerza.

Luego, poco a poco, lo guías para que disminuya la tensión de sus brazos y al mismo tiempo exhale el aire lentamente por la boca. El resultado de esta técnica se traduce en una completa relajación muscular y mental.

3. El juego del plumero o la pelota

El tercero de estos ejercicios sencillos de relajación para niños puede incluso servir como una especie de juego. De esta manera, el niño podrá ponerlo en práctica con sus hermanos menores o amigos.

Consiste en recostar a su pareja de juegos sobre una superficie cómoda, pedirle que cierre los ojos, y a continuación deslizar un plumero por los brazos y piernas de su compañero.

Es igualmente efectivo deslizar una pelota pequeña y suave por sus extremidades. Al transcurrir de 3 a 5 minutos será tiempo de cambiar de turno. Procura guiar la actividad para asegurarte de que el ejercicio se lleva a cabo de la forma correcta.

4. Masaje superficial

El cuarto de los ejercicios sencillos de relajación para niños consiste simplemente en darle un masaje a tu hijo. No hace falta ser una experta. Basta con que te tomes el tiempo para ayudar a tu hijo a relajarse.

Un masaje puede traducirse como una serie de caricias con la palma de la mano sobre la espalda de tu hijo, con un poco de aceite esencial. Mientras más lenta sea la acción, más relajante será.

El masaje en la espalda es solo una alternativa, pero también puedes probar a hacerle un masaje en las palmas de la mano o en la planta de los pies.

5 ejercicios sencillos de relajación para niños.

5. Ejercicios de visualización

Los ejercicios de visualización resultan excelentes antes de la hora de dormir en caso de que tu hijo tenga miedo, o si se ha despertado por algún mal sueño.

Guiarás la actividad pidiéndole que cierre los ojos y comenzarás a acariciarle la frente. Luego le comenzarás a describir lugares, situaciones u objetos agradables, los cuales el deberá imaginar. De esta manera centrará su atención en cuestiones agradables y olvidará, poco a poco, la pesadilla.

Por lo general, lo más sencillo es leerles o contarles algún cuento breve, de forma pausada, para distraerlos. Sin embargo, hay que prefiere optar por mecer a sus hijos en brazos mientras se les canta las canciones de cuna.

Esperamos que estos cinco ejercicios sencillos de relajación para niños te sean útiles para que los apliques cada vez que los necesites.

Si consideras que tu hijo se estresa demasiado en su día a día, o presenta una rigidez anormal en sus músculos, no dudes en consultar de inmediato a un especialista

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