Dar a luz en invierno: pros y contras

Goizane · 21 enero, 2018
Cada estación tiene sus características. Descubre cómo pueden influir las del invierno cuando se acerca el momento de dar a luz.

En invierno es necesario tomar medidas totalmente diferentes a las que podamos poner en práctica en otras estaciones. En el caso de que nuestro embarazo pueda llegar a su fin en invierno, debemos prestar atención a los detalles. Después de todo, queremos disfrutar de la experiencia al máximo, independientemente de la estación.

La naturaleza sigue su propio ritmo y el embarazo también. Si bien no se puede saber con exactitud el día y la hora del nacimiento de nuestro bebé, a excepción de los casos de parto por cesárea, lo que sí podemos saber es aproximadamente el rango de fechas en las cuales podría ser la llegada del bebé.

Cómo abrigar al bebé o si conviene salir con él a la calle son cuestiones que muchas madres se plantean al saber que darán a luz en invierno. Si bien a muchas les puede abrumar, a otras les parece una época ideal para darle la bienvenida a su bebé. Cada quien tiene su opinión. 

Beneficios de dar a luz en invierno

“Las temperaturas frías del invierno ayudan a la madre a soportar mejor las molestias de un embarazo avanzado y del postparto”

Un embarazo avanzado significa que ya se acerca el feliz momento para conocer al bebé. Pero para la futura madre, también supone una larga lista de molestias, más incómodas cuanto más se acerca dicho momento. Una gran ventaja de sufrir estos síntomas en invierno es que el frío nos ayudará a soportarlos mejor, al igual que los dolores del postparto.

Por ejemplo, los sofocos son una de las principales molestias de una gestación avanzada. Los calores que puede llegar a sentir una mujer embarazada pueden hacerle sentir incluso que alberga ”un horno” en su interior. No obstante, durante el invierno esto puede llevarse mucho mejor que en otras estaciones.

El invierno es también una época en la que se aprovecha para disfrutar del calor del hogar. Planes tranquilos, largas tardes de manta y sofá, etcétera. Sin duda, este es el momento perfecto para cuidarse, relajarse y prepararse serenamente para la nueva vida que está a punto de llegar.

dar a luz en invierno

Si ya has dado a luz, en invierno es posible que sientas menos agobio. Dado que la estación se presta a llevar un ritmo pausado que resulta perfecto para adaptarse a los nuevos cambios y disfrutar en casa de los primeros momentos con tu bebé.

Algunos inconvenientes de dar a luz en invierno

El frío invernal plantea muchas dudas sobre cómo podrá afrontarlo el bebé. Pero, por otra parte, esto implica que podemos disfrutar de la moda de la temporada y vestirlos con muchas capas y sofisticación. Siempre y cuando un bebé esté bien abrigado, puede disfrutar de un breve paseo al aire libre en esta temporada.

El principal problema de esta estación acude rápido a la mente: frío. Con las bajas temperaturas y muchas veces mal tiempo, existe cierta tendencia al letargo.

En invierno, la luz solar tiende a dar la impresión de que los días son más cortos y las noches más largas. Razón por la cual suele tenerse la sensación de que no hay mucho tiempo ni actividades que hacer. No obstante, luego nos damos cuenta de que las luces se encienden por doquier, los mercadillos navideños tienen mucha vida y hay un ambiente festivo, por la navidad.

dar a luz en invierno.

Salir, todo lo posible y bien abrigados

Cualquier excusa es buena para salir a pasear. Caminar es un ejercicio sano y suave, que beneficiará tanto a la madre como al bebé. Para una mujer que acaba de pasar por un parto, salir y ejercitarse le ayudará anímica y físicamente. Y aunque haga frío, el recién nacido necesita salir a la calle: experimentará el ambiente exterior y la luz del sol.

En cuanto a la vestimenta. Debes buscar prendas cómodas y cálidas. Desde luego, hechas de tejidos tupidos (como la lana) ya que ayudarán a conservar el calor. Por otro lado, a la hora de elegir la ropa ten en cuenta los cambios de temperatura de los locales cerrados a la calle y viceversa.

Por último, evitar salir con ropa húmeda. Durante el invierno es habitual que la ropa tarde más en secarse y que adquiera y conserve la humedad más fácilmente. Así es más fácil resfriarse, por lo que hay que tener mucho cuidado.

Respecto a cuánta ropa se le debe poner al bebé, calcula que será una capa más de las que llevas tú. Eso sí, la cabeza siempre bien protegida, ya que por esta parte del cuerpo siempre se pierde mucho calor.

Mucha gente habla de una ‘estación ideal’ para que nazcan los niños. En realidad, se trata de cuestión de gustos: cada una tiene sus pros y sus contras. Sea como sea, además de frío lo que sin duda traerá el invierno será una felicidad indescriptible para aquellas madres que den a luz.