No solo son molestias, la gestación también trae beneficios

Amanda · 10 mayo, 2017

El proceso de gestación es complejo en diversos aspectos. Podemos concentrarnos en las molestias y preocupaciones, pero esto no quiere decir que no pasen cosas buenas. Se trata de una etapa muy emocionante, hermosa desde distintos puntos de vista; además, podría traer grandes beneficios.

Algunas personas se preguntarán, ¿qué ventajas puede tener un embarazo? Es normal que pensemos en todo lo malo, porque es así como suele identificarse. Los síntomas de embarazo no son cómodos ni satisfactorios, el parto es aterrador solo de pensarlo. Sin embargo, no todo es malo en este proceso.

Sabemos que a muchas de ustedes también les parece un hecho que recibimos beneficios en el proceso de gestación. A parte de los cambios incomodos y molestos, emocionalmente podemos llegar a sentirnos radiantes. Otras ventajas de estar embarazadas las describimos a continuación.

6 beneficios de la gestación

Dejemos un momento de pensar en nauseas, estrías y aumento de peso. Comencemos a disfrutar de nuestro embarazo en todas sus posibilidades. Considera que te beneficias de este proceso de una manera quizá permanente. Algunos de los beneficios de la gestación son las siguientes.

Vivir una vida saludable

Una ventaja ineludible consiste en mejorar la mayoría de los hábitos de la vida. Desde que nos enteramos de nuestro embarazo comenzamos a cuidarnos en muchos aspectos. Una vida saludable surge a partir de esta etapa, algo que quizá pueda mantenerse por mucho más tiempo.

 

El inicio de una dieta equilibrada, la incorporación de vitaminas y nutrientes esenciales, contribuyen a mejorar nuestra salud. Además, tomamos conciencia de lo que comemos, las horas en que lo hacemos y la cantidad que ingerimos. En esta etapa nos preocupa además de la salud, el tema estético, no queremos engordar ni llenarnos de estrías.

Nuestra salud comienza a tener la importancia que siempre debió tener. En lo adelante, mejora nuestra alimentación, reducimos o eliminamos malos hábitos  y acudimos con más regularidad al médico.

Desaparecen dolores y molestias del ciclo menstrual

 

Como es de suponerse, durante la gestación no debemos preocuparnos por las molestias ocasionadas por la menstruación. Se terminan los cólicos menstruales por lo menos durante los meses de gestación. En algunos casos el ciclo mejora luego del parto, y definitivamente los calambres abdominales se reducen para siempre.

Constituye una gran ventaja poder librarnos por varios meses de la compra y el uso de compresas. Sin dudas una gran oportunidad para descansar de esta tarea mensual de tantos años.

Aumentan nuestras relaciones sociales

Aunque la gestación nos limita en cuanto a las salidas a fiestas y centros de diversión, durante esta etapa mejora nuestra relación social en muchos aspectos. Las mujeres embarazadas hablan entre sí, en las consultas prenatales, las tiendas o lugares públicos  donde coinciden.  Esto permite hacer amigas con más facilidad.

Asimismo, en otras circunstancias, siempre sucede que les ofrecen conversación, les preguntan el sexo del bebé, cuándo nacerá y se preocupan de que estén cómodas. En la familia, comienzan a ser más mimadas y tratadas como reinas. En fin ventajas exclusivas para madres, que debemos aprovechar.

 

La gestación ayuda a prevenir el cáncer

 

Estudios recientes han demostrado que los riesgos de padecer cáncer se reducen cuando hemos tenido un embarazo. Al parecer tanto la gestación como la lactancia contribuyen a disminuir el riesgo de cáncer de mama.

Nuestro aspecto mejora

 

En la mayoría de los casos las mujeres experimentan una mejora en ciertos rasgos de su aspecto físico. Por ejemplo, el cabello se pone más bonito durante el embarazo, tiene más cuerpo y volumen, al tiempo que se reduce la caída. También mejora el tamaño del busto, un beneficio adicional para las mujeres que tienen quejas sobre el tamaño de su pecho.

Mejora la vida sexual

Mientras estamos viviendo el proceso de gestación sufrimos un cambio a nivel psicológico que nos permite estar más relajadas. Por ejemplo, no tenemos el temor de un embarazo, así que no nos sentimos presionadas a la hora de mantener relaciones sexuales.

Es probable que nos sintamos más desinhibidas y en ocasiones aumenta la libido. De igual manera, se sabe que el aumento de flujo sanguíneo en el área pélvica, provoca más sensibilidad en los genitales.