¿Cuántas ecografías son necesarias en el embarazo?

Conoce cuántas y cuáles son las ecografías obstétricas que realmente debes practicarte durante la gestación. A veces, "menos es más" y te contamos por qué.
¿Cuántas ecografías son necesarias en el embarazo?
Marcela Alejandra Caffulli

Escrito y verificado por la pediatra Marcela Alejandra Caffulli el 26 noviembre, 2021.

Última actualización: 26 noviembre, 2021

La práctica obstétrica actual dista mucho de aquella de hace apenas 50 años atrás. Es que la implementación del ultrasonido como parte de la rutina de controles del embarazo ha marcado un antes y un después.

Hoy contamos con aparatos ecográficos modernos y con profesionales bien entrenados para evaluar en detalle el desarrollo del feto y diagnosticar (o tratar) patologías en etapas tempranas de la gestación.

No obstante, el dilema que se nos presenta es la posibilidad de hacer un sobre uso de esta técnica y agregar un riesgo innecesario para la salud del bebé o la de su mamá. Por eso, hoy te vamos a contar cuántas ecografías son realmente necesarias durante tu embarazo y con qué fin deben realizarse. ¿Nos acompañas?

Ecografías en el embarazo: beneficios versus riesgos

A todos los padres nos emociona ver a nuestro bebé “nadando” adentro del útero. Más aun, cuando el especialista que realiza el estudio nos informa que todo se ve de acuerdo a lo esperado. Pero, ¿te has puesto a pensar qué pasaría si el informe fuera todo lo contrario?

Como sucede con cualquier estudio complementario, la ecografía del embarazo nos brinda información valiosa acerca del estado de salud de la mamá y del bebé. Pero esto no quiere decir que sea la única forma de evaluación ni mucho menos, infalible. En este sentido, es fundamental que quien la practique tenga la formación suficiente para interpretar cada dato y contextualizarlo apropiadamente.

La ecografía tiene numerosas ventajas desde su aspecto técnico: no requiere equipamientos excesivamente sofisticados, no emite radiación, puede practicarse a lo largo de toda la gestación y es segura para el feto y para su mamá.

Entre sus desventajas se destaca el hecho de ser “operador dependiente”, lo cual implica que las imágenes (y los datos) que se obtienen del estudio dependen de la mano humana. Por ende, es necesario saber qué información se desea conocer, cómo buscarla, cómo interpretarla y sobre todo, cómo corroborar cada hallazgo que salga de los parámetros normales.

Entonces, para sacar el mayor provecho posible es fundamental hacer un uso racional y consciente de las ecografías. Así mismo, evitar utilizarlas para fines recreativos o de entretenimiento.

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Las ecografías necesarias del embarazo

Tal como hemos mencionado, las ecografías son seguras para realizarlas desde el principio de la gestación, pero deben reservarse para los momentos clave y para evaluar cuestiones puntuales.

Las sociedades científicas internacionales han elaborado guías y consensos para establecer los estándares de una práctica segura. Conforme a esto, la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEOG) recomienda realizar 3 exploraciones ecográficas en los embarazos normales, una por trimestre.

Primer trimestre

La SEOG recomienda la realización de la primera ecografía entre las semanas 10 y 14 del embarazo. Este estudio forma parte del cribado combinado del primer trimestre y tiene como objetivo principal corroborar la presencia del embrión o feto dentro del útero materno.

Además, en esta ecografía se evalúa la cantidad de sacos gestacionales (y de bebés), la ubicación de la placenta, la actividad cardíaca fetal y se realizan mediciones para conocer con mayor precisión la edad gestacional.

En esta etapa del embarazo también es posible realizar un cribado de malformaciones y algunas enfermedades de los cromosomas, como el síndrome de Down. Algunas de los procedimientos ecográficos que se utilizan son la traslucencia nucal (TN) y la medición del hueso nasal, entre otras.

Segundo trimestre

Entre las semanas 19 y 21 se recomienda realizar el segundo ultrasonido, que tiene como objetivo principal evaluar cómo se han formado todas las estructuras del bebé. Este tipo de estudio se conoce como ecografía morfológica o scan fetal.

Gracias a la disponibilidad de equipos de alta resolución de imagen es posible evaluar minuciosamente los distintos órganos y sistemas del feto, para detectar a tiempo malformaciones que deban ser corregidas intraútero o al poco tiempo de nacer.

Además, en el caso de diagnosticarse algún síndrome genético complejo o alguna condición de salud que sea incompatible con la vida, se podrá tomar la conducta más apropiada para cada caso. Según el marco legal que rige en el territorio español, la interrupción legal del embarazo puede realizarse hasta la semana 22 en aquellos casos en los que la ley lo contemple (Ley Orgánica 2/2010).

Tercer trimestre

La utilidad de las ecografías en el tercer trimestre del embarazo son tema de controversia. Numerosas sociedades científicas consideran que la realización no aporta ningún beneficio para la salud de la mamá ni del bebé cuando se trata de embarazos de bajo riesgo.

De hecho, una reciente revisión sistemática de la Colaboración Cochrane demostró que no existen beneficios claros entre las mujeres que se realizan una ecografía en este trimestre respecto de las que no se la hacen.

No obstante, la SEGO recomienda realizar este estudio a todas las embarazadas entre las semanas 32 y 36 (inclusive) con la siguiente finalidad:

  • Corroborar el estado de salud del feto: la posición, la vitalidad y el crecimiento.
  • Detectar anomalías relacionadas a la posición de la placenta en el útero.
  • Cuantificar el volumen del líquido amniótico para detectar exceso o escasez.
  • Evaluar la irrigación sanguínea de la placenta y el flujo de sangre a través del cordón en los casos en los que sea necesario.
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Otras ecografías del embarazo

En el caso de los embarazos de riesgo o cuando se desea observar algún aspecto concreto en detalle, se podrá recurrir a otro tipo de ecografías: las especializadas o las limitadas.

En cuanto a las ecografías 3D o 4D, la conveniencia de su utilización en los embarazos de rutina todavía es un tema controvertido.

Recuerda que a veces “menos es más”

Ahora que ya sabes cuándo y por qué tu obstetra te indicará realizar las distintas ecografías del embarazo, puedes quedarte tranquila con la idea de que 3 son suficientes.

A veces, los médicos solicitan mayor cantidad de estudios en una mujer que en otra, debido a las condiciones de salud particulares de cada una. De hecho, es de esperar que tú misma vivas distintas experiencias entre los diferentes embarazos, pues cada uno será único.

Más allá del detalle bonito de la foto en primer plano, debes tener siempre presente que las ecografías del embarazo son estudios médicos para diagnosticar cuestiones precisas. No son ni deben ser utilizadas bajo ningún aspecto como sesiones fotográficas del bebé por nacer.

Recuerda que “menos es más” y en este caso, la frase aplica mejor que nunca.

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