¿Cuándo es seguro sentar al bebé?

Amanda · 30 abril, 2017

Existe la creencia de que es riesgoso sentar al bebé cuando es muy pequeño. Se piensa que su espalda puede sufrir cuando lo sentamos muy pronto. Sin embargo, los expertos afirman que cada bebé es distinto, y que la mayoría busca moverse a su tiempo.

La mayoría de los bebés comienzan a esforzarse para realizar nuevos movimientos. Algunas posiciones no las lograrán hasta que puedan mantener derecha su cabeza. Se tiene entendido que a partir de los seis meses, ya el pequeño puede girar mientras está tumbado y mantener cierta estabilidad.

Sentar al bebé no es un problema si nos aseguramos de que no está forzado a sostenerse en esa posición. Para estar más seguros, es preferible esperar los seis meses, sin embargo, es común que lo sentemos en la sillita del coche o el columpio. En tal sentido, la principal recomendación es que no corra peligro de caerse y esté siempre vigilado.

Cada bebé se va desarrollando de acuerdo a su metabolismo y sobre todo en estos tiempos que los niños aprenden mucho más rápido. Si un bebé se sienta es porque puede hacerlo, independientemente del tiempo que tenga. Es lógico que si él esta incomodo, de inmediato cambiará su costura para una más cómoda.

¿Cómo saber si es seguro sentar al bebé?

Para identificar si el niño siente molestia al sentarse, es preciso observar su tensión e incomodidad, probablemente trate de cambiar su posición. No obstante, los principales productos para bebés, son diseñados para que estos estén a salvo.

En este asunto es importante tomar en cuenta que para que el niño pueda llegar a sentarse sin problemas es preciso que haya superado las siguientes etapas.

  • Haber podido girar sobre sí mismo para ponerse boca abajo o boca arriba
  • Que pueda erguir su cabeza y mantenerla hasta un determinado tiempo
  • Poder apoyarse con sus brazos y así separar el tórax del suelo o de la superficie en que esté. Esta acción producirá una miniflexión que puede fortalecer los brazos y espalda.

El mes en que cumple estas funciones no es determinante cuando el niño esté preparado. Sin embargo, es a partir de los cuatro a los ocho meses que suceden estos procesos, los cuales son previos al gateo.

Esto no requiere ningún tipo de entrenamiento, es preferible que cumpla esta función espontáneamente sin forzarlo. Realizar estas acciones por sí mismo logrará mejorar su seguridad y evitará ansiedad y frustración. Además, no permitirle al bebé poder explorar libremente un espacio determinado podría causarle estrés.

Sistemas más seguros para sentar al bebé

  • Mochila porta bebés o canguro. Estas están diseñadas para que el niño tenga una postura adecuada sin necesidad de forzar la espalda. Por esta razón no debe haber preocupación.
  • Sillas para el carro. Este asiento tiene una forma de arco, colocación arqueada permite distribuir el peso del niño de forma que no daña la espalda.
  • Sillas para comer. Estas no son muy recomendable usarlas, aunque mantiene al niño con la espalda erguida, no la tiene alineada. Esto provoca que el peso se cargue en la parte baja de la espalda. No obstante, todo dependerá del desarrollo de cada niño. Algunos tienen la capacidad de mantener una probable postura adecuada y otros que se les hace difícil.

Recomendaciones para sentar al bebé

Una vez que el bebé haya dado señales de que está listo para sentarse, podemos sentarlo por un tiempo prudencial, siempre con el cuello y la espalada apoyados. Podemos sentarlo en nuestro regazo y que su espalda se apoye en nuestro pecho. También de frente hacia nosotros, pero cuidando de sostener la espalda y el cuello con nuestras manos.

Para que el niño pueda fortalecer su cuello, espalda y brazos, un ejercicio muy acertado es ponerlo boca abajo, desde arriba ofrecerle un objeto. Esto provocará que intente levantar su cabeza y sus brazos para alcanzarlo. Esto se debe hacer bajo estricta supervisión, sin forzarlo a realizar ningún movimiento incomodo para él.

Muy pronto el bebé aprenderá a sentarse pero apoyando sus brazos en el suelo. Es recomendable poner en el piso una alfombra suficientemente grande y acolchada. Durante estos ejercicios evaluaremos su fortaleza y compartiremos momentos únicos con nuestros bebés.