Consejos para cambiar a un niño pequeño a su nuevo dormitorio

La vida está llena de cambios y transiciones. Eso lo sabemos bien los adultos, para los que un cambio de dormitorio es solo un cambio más. Sin embargo, cambiar a un niño pequeño a su nuevo dormitorio es su primer gran cambio.

Si a los adultos a veces nos cuesta asumir lo cambios, más aún les cuesta a los niños. Y si a ese cambio va asociado un nuevo hermanito que se queda con su cuna o su antigua cama, la cosa se complica aún más.

Algunos niños se resisten a dejar su cuna o a cambiarse a un dormitorio más grande. Lo que a los adultos nos puede parecer una gran oportunidad, para los niños puede ser algo que les asusta y les da miedo. Por eso es importante hacer el cambio teniendo en cuenta los sentimientos del niño y buscando que acepte el cambio de buen grado e incluso con emoción.

A continuación vamos a ver algunas ideas para facilitar la transición a un nuevo dormitorio para que sea lo menos traumático posible para los niños.

Haz la transición de forma gradual

No es necesario cambiar al niño de un día para otro de dormitorio. Puedes empezar, simplemente, cambiando los juguetes para que tenga una nueva zona para jugar. Si tiene sus cosas en su nuevo dormitorio le resultará mucho más familiar. Si esto te da problemas, cambia los juguetes poco a poco.

Después puedes ir haciendo otras cosas en el nuevo dormitorio, como pintar, leer con el niño, dormir la siesta, cambiar la ropa (toda o una parte) y vestirlo allí, etc.

Niña jugando en su nuevo dormitorio

 

Deja que tu hijo haga cosas de niño grande en su nuevo dormitorio

Tener una nueva habitación es algo que ocurre cuando los niños se hacen mayores. Esa puede ser tu estrategia: habitación grande para niño grande. En su nuevo dormitorio de niño grande tu hijo podrá hacer cosas de niño grande

Tal vez tu hijo se resista a crecer y empiece a hacerse el bebé para seguir en su habitación de bebé, pero, en el fondo, a todos los niños les gusta hacerse mayores. Busca qué es lo que a tu hijo le motiva respecto a hacerse mayor y explótalo. 

Involucra al niño en la decoración de su nuevo dormitorio

La participación del niño en la decoración de su nuevo dormitorio es una parte importante de la transición. El miedo a lo desconocido será mucho menor si él mismo decide lo que le gusta y ayuda en la compra y colocación.  Eso le hará sentir parte integrante de su nuevo dormitorio, lo hará más suyo.

Evidentemente, no se trata de que el niño lo haga y lo elija todo, sino de que se involucre y opine sobre algunos aspectos. Una buena forma de hacerle participar es pidiéndole que elija entre varias opciones dadas (así te evitarás situaciones complicadas como, por ejemplo, que quiera pintar la habitación de rojo o que quiera una cama que no encaja).

Niña jugando en su nuevo dormitorio

Mantén la misma rutina a la hora de dormir

Cuando un niño está en transición a una nueva habitación, es importante mantener la rutina de dormir lo más normal posible. Este no es el momento de cambiar lo que se hace cuando el niño va a la cama. La comprensión de lo que va a ocurrir a continuación ayudará a un niño a ajustarse más rápidamente a su nuevo entorno.

Con la rutina el niño se acostumbrará enseguida a su nueva habitación y los posibles miedos serán más fáciles de calmar, puesto que el niño se encuentra en la seguridad que le da su rutina.

Celebrar el cambio

Hacer grandes cambios es motivo de celebración, y los niños pequeños adoran las fiestas. Una vez que el nuevo dormitorio esté completo y la transición terminada, es un buen momento para hacer una fiesta y conmemorar el cambio. Esto ayudará al niño a sentir emoción y satisfacción.

Esta celebración será un buen momento para hacerle algún regalo que le recuerde su gran logro y se sienta mejor con el cambio. Una buena idea puede ser algún elemento de decoración para el dormitorio, un juguete especial, una colección de libros o incluso algún elemento de niño grande, como un reloj para la pared.

 

Categorías: Niños Etiquetas:
Te puede gustar