Cómo conseguir que tu hijo de 1 a 2 años juegue solo

María José 25 mayo, 2017

Los niños necesitan a sus padres para jugar y disfrutar del tiempo de calidad con ellos. Para los pequeños, lo más importante es poder aprender de las interacciones sociales con sus padres, esto sin duda les ayudará a crecer y desarrollarse de forma sana y saludable. Pero también es adecuado que los pequeños trabajen en su independencia al mismo tiempo, pasando pequeños ratitos jugando solos. 

Hay pocas cosas tan especiales como el tiempo de juego de calidad con tu hijo pequeño. Sin embargo, llega un momento en que tu hijo necesita aprender a hacer las cosas por sí mismo, aunque solo sea durante veinte minutos y siempre bajo tu atenta mirada para saber que todo marcha bien y que está seguro y protegido en todo momento. Los niños pequeños necesitan supervisión constante.

8 consejos para conseguir que tu hijos de 1 o 2 años juegue solo

1. Pasar tiempo a solas en la misma habitación

Pasar tiempo a solas en la misma habitación pero permitiendo que el pequeño haga lo que quiera con sus juguetes es una buena idea. De esta manera el pequeño o la pequeña puede jugar por su cuenta y tú no pierdes ni un momento de vista lo que está haciendo. Puedes darle algunos juguetes o libros para leer. No les des demasiados, piensa en algunos en concreto para que se entretenga.

2. Sé un buen ejemplo

Para ser un buen ejemplo tu hijo deberá verte hacer a solas por ti mismo. Así tu hijo te imitará. Por ejemplo, puedes jugar a los bloques para que te vea, leer un libro o pintar en un papel o en alguna pizarrita que tengáis en casa y que él o ella también pueda utilizar. (Recuerda comprar productos que no sean tóxicos si se los mete en la boca).

3. La pantalla no es un canguro

No confíes en la televisión o en los juegos del móvil o la tablet para mantener a tu hijo entretenido. Esto solo hará que cambie su dependencia de ti a la pantalla. El objetivo no es este, lo que quieres conseguir es que tu pequeño tenga autonomía para potenciar el juego libre, que sea capaz de inventar sus propios juegos desarrollando su creatividad e imaginaicón.

4. Establece un espacio seguro

Es muy importante que en tu hogar haya un espacio seguro donde tu hijo pueda experimentar y jugar solo sin peligros, sin ningún tipo de riesgo por el que se pudiese hacer daño. Piensa en parques infantiles, en zonas delimitadas o que en su dormitorio esté todo preparado para que pueda experimentar sin peligros y sin zonas que puedan hacerle daño.

5. No le interrumpas

Si tu hijo se está entreteniendo solo y juega, no le interrumpas. Si por ejemplo puedes dejar 15 minutos más a tu hijo jugando y que la cena espere un poco, no pasa nada. Sé flexible porque estos momentos de juego son muy importantes para su desarrollo emocional y también para trabajar su independencia y su autonomía. A medida que crezca esta autonomía es muy valiosa.

6. No importa el desorden

No te eches las manos a la cabeza por ver un poco de desorden en tu hogar… Permite el caos mientras juega. La idea es ceder el control por un tiempo a tu hijo hasta que descubras cuál es su mejor manera para entretenerse solo y con eficacia. Cuando acabe el juego, puedes animarle y ayudarle a recoger los juguetes, para que aprenda poco a poco que es su responsabilidad.

7. Pasa tiempo de calidad con tu pequeño

Dejar a tu pequeño que juegue un rato solo para mejorar su independencia y autonomía no significa que dejes de prestarle atención ‘porque debe aprender a estar solo’. Esto no es así, tu hijo necesita tiempo de calidad contigo y por eso, deberás priorizar pasar tiempo con tu pequeño. El tiempo que juegue por su cuenta deberá ser limitado y además, siempre deberá disfrutar del tiempo de calidad a tu lado. 

8. Poquito a poco mejor

Al principio cuesta que un pequeño disfrute del tiempo a solas, es normal. Puede que tarde algunos minutos antes de que se ponga a jugar o puede que con unos minutos de juego a solas sea más que suficiente. Puedes empezar contando pocos minutos de juego a solas e ir aumentando los minutos cada día hasta que tu hijo coja el ritmo que mejor le vaya.

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