Los tóxicos en el ambiente pueden afectar la fertilidad

Amanda 20 mayo, 2017

Las patologías y condiciones relacionadas a la contaminación ambiental han aumentado a niveles alarmantes en los últimos años. Esto se debe a que los tóxicos presentes en el ambiente se acumulan de manera casi permanente en nuestro organismo. Ciertas sustancias en particular atacan aspectos como la fertilidad humana. Tal situación parece afectar principalmente a la población masculina.

Al parecer la cantidad y calidad de los espermatozoides ha disminuido desde los años 80’s. En aquella época, se hablaba de un promedio de unos 60 millones de espermatozoides por milímetro. De esta cantidad al menos el 60% se consideraban óptimos. Sin embargo, en la actualidad la media se ha reducido a unos 15 millones, de los cuales solo el 30% parecen estar realmente activos.

Estas cifras nos reflejan una alteración bastante apreciable. Según los expertos esto tiene que ver con el constante contacto que tenemos con productos tóxicos, los cuales están presentes en la calle y en el hogar. Ya sea por medio de la inhalación, la ingestión o la absorción, las sustancias nocivas entran a nuestro organismo. A continuación te contamos cómo los tóxicos afectan la fertilidad.

 

Contaminación ambiental y fertilidad

 

De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, la producción de espermatozoides se ha alterado en épocas recientes. El doctor Rafael Bernabeu, especialista en medicina reproductiva y director del Instituto Bernabeu en Alicante, explica que no solo se ha visto afectada la cantidad, sino también la calidad.

Hablamos de unos 15 millones de espermatozoides por milímetro, sin embargo, no todos ellos parecen tener la movilidad óptima. Esto quiere decir que las probabilidades de que esta esperma en buenas condiciones logre fertilizar, se reducen.

Las causas de este retroceso no están totalmente definidas. Sin embargo, ciertos indicios científicos apuntan a que la exposición continua a sustancias químicas ha provocado el deterioro seminal.

“No tengo una repuesta clara, lo que sí es cierto es que las autoridades de algunos países han prohibido ciertas sustancias que claramente han demostrado la toxicidad”

-Rafael Bernabeu-

El especialista afirma que convivimos con toda una “constelación de sustancias químicas”, las cuales logran potenciar desequilibrios hormonales en sus interacciones. Quizá anulan sistemas o potencian otros, todo va a depender de cada persona. En particular, los genes tienen mucho que ver.

Tales tóxicos en el ambiente pueden actuar sobre la expresión de los genes, dando lugar a que se modifiquen en múltiples posibilidades o que se inhiban del todo. Según su experiencia, esto puede originarse cuando el hombre aún se está gestando en el vientre de su madre.

Problemas de fertilidad desde antes de nacer

 

Los hombres que en la actualidad se encuentran entre los 20 y 35 años, ya habían recibido cierto tipo de contaminación cuando estaban en el vientre materno. El contacto con las sustancias toxicas ocurre a lo largo de la vida. Por lo tanto, pudieron haberla recibido y acumulado más de la cuenta.

Cuando finalmente aparece el deseo de reproducirnos, no sabíamos que estábamos cargando con un problema de origen. Tanto mujeres como hombres pudieron haber asimilado sustancias que se hallaban en los pesticidas de antes. Por ejemplo el DDT, cuya estructura molecular es muy similar a la de hormonas humanas. Esta se confunde en el organismo, dañando el desarrollo de la estructura ovárica y testicular.

“Hoy en día, en la mayor parte de los casos esta técnica (fecundación in Vitro) se hace por causa masculina y, en concreto por la calidad del semen”

-Rafael Bernabeu-

El doctor Bernabeu reflexiona sobre el hecho y se pregunta ¿cuáles problemas de fertilidad nos esperan? Si a estos hombres los afectó la contaminación en épocas donde era más reducida. En tal sentido, menciona que en los años 90’s se prohibió legalmente el uso de ciertas hormonas relacionadas al engorde de animales. Sin embargo, en algunos países sigue vigente.

Lastimosamente, la globalización permite que muchos alimentos lleguen a nuestros hogares, ya contaminados por estos tóxicos. Por lo tanto, el consumo de alimentos contaminados con sustancias químicas es la primera causa del desarrollo de este tipo de afecciones.

La alimentación es clave en la salud y en la fertilidad

Una alimentación saludable no es suficiente en estos casos. Los alimentos contaminados con sustancias nocivas no tienen que ser los menos saludables, una manzana o un kilo de avena, son potenciales vehículos de contaminación. Si tales productos poseen sustancias toxicas, aunque no afecte sus propiedades, igual nos contaminan.

Todos los químicos que han estado presentes en la producción de cierto alimento se acumulan hasta llegar al último receptor, que es el humano. Aunque muchas veces no depende de nosotros alejarnos de estas sustancias, Rafael Bernabeu considera que los siguientes son factores de riesgo.

  • Deficiencias nutricionales desde la infancia
  • Consumo de tabaco y drogas como el cannabis, son responsables de la disminución de la calidad del semen
  • Estrés oxidativo
  • Problemas genéticos o epigenéticos, es decir, contaminación seminal cuando el hombre aún estaba en el vientre materno.

 

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