¿Cómo enseñar a los estudiantes a hacer resúmenes?

10 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
Resumir es una de las técnicas de estudio más populares. Sin embargo, hacer un buen resumen no es tan sencillo como parece. A continuación, te enseñamos más sobre este tema.

Al resumir, nos centramos en lo esencial, en la información más importante, y descartamos todos aquellos datos irrelevantes. Dominar esta estrategia de comprensión y producción de textos es fundamental para cualquier alumno. Por este motivo, hemos elaborado este artículo sobre cómo enseñar a los estudiantes a hacer resúmenes.

Hay que tener en cuenta que esta es una habilidad muy compleja que se adquiere con el tiempo y la práctica. Por ello, es conveniente que el alumnado comience a elaborar resúmenes desde los primeros cursos de Educación Primaria.

¿En qué consiste resumir?

Antes de enseñar a los niños a hacer un buen resumen, hay que tener claro en qué consiste esta acción. Así, según José Antonio Moreiro González, el hecho de resumir se puede definir como:

“Una actuación sobre el contenido de los documentos para aminorar la abundancia de información contenida en ellos y para realzar aquellas partes del mensaje que más convienen a los usuarios. Tras ello, el mensaje original queda transformado, pasando a formar un nuevo documento que conocemos como resumen: texto autónomo, breve y completo gramaticalmente, que recoge el contenido substantivo de otro, primero u original”.

-José Antonio Moreiro González-

Niño estudiando aprendiendo a hacer resúmenes.

Dicho de un modo más sencillo, resumir consiste en seleccionar la información más importante de un texto y redactarla con las propias palabras de manera breve. De esta forma, se logra modificar y sintetizar el contenido a estudiar, relacionando y representando las ideas principales y secundarias del mismo para que sea más fácil de asimilar y memorizar.

¿Qué operaciones cognitivas implica?

Según Teodoro Álvarez Angulo, profesor de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Universidad Complutense de Madrid, elaborar un resumen es un complejo proceso que implica la realización de diversas operaciones cognitivas, como:

  • Comprender el texto.
  • Reflexionar sobre el contenido leído.
  • Procesar la información y saber discriminarla.
  • Seleccionar, organizar y jerarquizar las ideas del texto.
  • Reformular y reescribir lo relevante del texto.
  • Producir un nuevo texto.
  • Seguir las normas de textualidad (coherencia, cohesión, adecuación y corrección).

¿Cómo enseñar a los estudiantes a hacer resúmenes?

Para enseñar a los estudiantes a hacer buenos resúmenes, primero, hay que indicarles que deben llevar a cabo una prelectura, haciendo una primera lectura rápida del texto, y una lectura comprensiva, leyendo atentamente el texto, deteniéndose en la comprensión de cada párrafo.

Niño estudiando mediante la técnica de hacer resúmenes.

Después, deben aplicar la técnica del subrayado, distinguiendo y seleccionando las ideas principales, es decir la información más importante y la información complementaria de cada párrafo. Y, a continuación, escribir al margen de cada párrafo una palabra clave o una frase corta que defina las ideas principales subrayadas.

Una vez se han completado todos estos pasos previos, se procede a realizar el resumen. Para ello, hay que tener en cuenta lo subrayado e intentar utilizar las propias palabras o palabras sencillas para abreviar el texto, y siempre evitar la copia o el parafraseo. Asimismo, se les debe explicar a los estudiantes que un buen resumen tiene que presentar las siguientes características:

  • Debe contener todas las ideas importantes.
  • Las ideas principales del texto tienen que estar unidas con frases que tengan sentido.
  • Tiene que estar compuesto por frases cortas y directas.
  • Tiene que ser objetivo, sin incluir las propias opiniones sobre el tema.
  • Debe estar redactado de lo general a lo particular.
  • No puedo incluir guiones o asteriscos.

En definitiva, hay que dejarle claro al alumnado que resumir no consiste en copiar pequeños fragmentos del texto, sino en escribir con las propias palabras lo esencial de su contenido, de manera que, a partir de las ideas principales, hay que volver a construir un texto y procurar que sea claro y con el menor número de palabras posibles.