Cistitis en niñas

Francisco María García 20 junio, 2018
Aunque los niños también pueden contraer esta enfermedad, la cistitis es más corriente en niñas. Se trata de una enfermedad del aparato urinario, que puede ser origen de muchas molestias en las pequeñas. Aunque hay diferentes tratamientos, lo mejor siempre es la prevención.

La cistitis es una enfermedad urinaria, una infección de orina que afecta mayoritariamente a las niñas. Esta patología se puede contraer desde edades tempranas y a lo largo de la vida.

Los varones también pueden padecer esta enfermedad, pero hay menos posibilidad de infección urinaria que en el caso de las mujeres; la probabilidad de contagio en niñas en comparación con los varones es de 10 frente a 1. En bebés en período de lactancia, la proporción es 2 frente a 1.

El motivo por el cual hay mayor riesgo de cistitis en niñas es porque su uretra es más corta, lo que facilita el ingreso de gérmenes al organismo. Además, las probabilidades de infección se amplían cuando la higiene no es la adecuada.

Los microbios que generan la aparición de cistitis son los escherichia coli, gérmenes que se encuentran en las heces. Otras bacterias que se reproducen cuando no se mantiene la zona vaginal seca e higienizada son los streptococos y los stafilococos.

Esta infección se detecta fácilmente por sus síntomas y se debe seguir un tratamiento sencillo para curarla. Existen diferentes señales que alertarán de la existencia de la enfermedad para poder acudir a un médico rápidamente y evitar posibles problemas por no diagnosticar a tiempo.

Síntomas de la cistitis en niñas

Uno de los primeros síntomas es que la niña tiene permanentemente ganas de orinar y demuestra que sufre dolor u ardor; al mismo tiempo, cuando hace pis, solo consigue expulsar apenas unas gotas de orina, a veces con sangre.

En el caso de los bebes, los pañales suelen estar poco mojados y con rastros de pis de color rosa. Conjuntamente, si observamos que el bebé llora infundadamente, no tiene hambre y vomita, es necesario visitar al pediatra lo antes posible.

Se debe estar pendiente de las manifestaciones de las niñas para poder detectar estos síntomas a tiempo. La falta de diagnóstico en el momento adecuado puede derivar en una pielonefritis; es decir, una infección en los riñones.

Hay que saber que, si nos hallamos frente a una pielonefritis, los síntomas serán: fiebre, vómitos, escalofríos, dolor fuerte en el vientre y piel de color rojo. Es necesario acudir urgentemente al médico en el instante que la niña sufre cualquiera de estos síntomas.

La cistitis en niñas puede provocar dolor al orinar.

El tratamiento adecuado

El tratamiento que receta el médico suele ser a base de antibióticos para atacar a las bacterias, y antiinflamatorios para calmar el dolor o ardor. Normalmente, también se pide un análisis de orina para prescribir el antibiótico más adecuado.

La duración de la enfermedad es de una semana a diez días. Los primeros días son los más complicados por las molestias surgidas. Es obligatorio cumplir con la cantidad de dosis para curarse bien; de no ser así, es probable que los episodios se repitan.

Asimismo, la hidratación constante es muy necesaria para eliminar las toxinas más rápidamente y diluir la orina; de esa forma, se ayuda a la expulsión de gérmenes y al vaciado de la vejiga de la niña.

“El motivo por el cual hay mayor riesgo de cistitis en niñas es porque su uretra es más corta, lo que facilita el ingreso de gérmenes al organismo”

¿Cómo evitar la cistitis en niñas?

Existen varias recomendaciones para aliviar a las niñas que tienen cistitis, y que sirven también para evitar contraerla en el futuro. Para eso, los siguientes consejos serán útiles:

  • Hidratación: es necesario que la niña tome mucho líquido, como agua, zumos naturales, jugo de arándanos, caldos con vegetales, etc. Estos productos la ayudarán a eliminar toxinas.
  • No aguantar las ganas de orinar: hay que enseñar a las niñas a ir al baño regularmente; con ello, se evita el riesgo de bacterias que crecen con facilidad en la orina.
La cistitis en niñas puede evitarse con buenos hábitos de higiene.

 

  • Evitar alimentos grasos: son difíciles de depurar y entorpecen a la eliminación de orina.
  • Higienizarse correctamente la zona perianal: hay que enseñar a las niñas a limpiarse desde la vagina a la zona anal; el objetivo es evitar el traslado de gérmenes.
  • Mantener la ropa interior seca y limpia: la humedad favorece a la colonización de bacterias.
  • Cambiar con frecuencia los pañales: en los bebés, es necesario para que se mantengan limpios y secos la mayor parte del tiempo.
  • Evitar baños de espuma: el jabón puede irritar la zona de la uretra y aumentar las posibilidades de una infección urinaria.
  • Ponerse ropa cómoda: comprar ropa interior de algodón asegurará la circulación de aire y evitará la irritación y humedad en la zona vaginal.

La cistitis en niñas es una enfermedad que debe diagnosticarse y tratarse, pero no representa un problema mayor. Con estas sencillas recomendaciones de higiene, se pueden evitar problemas a futuro.

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