¿Es buena idea usar “el tiempo fuera” en los niños?

María José · 13 enero, 2016

El “tiempo fuera” es una estrategia que proviene del inglés “time out” y que se utilizaba a menudo dejando a los niños después de un mal comportamiento en un lugar aislado y solo. Hasta no hace mucho era una técnica que se utilizaba a menudo en las escuelas y también en casa.

El tiempo fuera mal aplicado

Si un maestro tenía un alumno con un comportamiento inadecuado en clase lo más fácil era dejarlo en el pasillo solo para que no siguiera la clase (y que tampoco molestase) o enviarlo a un aula con otros alumnos más pequeños para que sintiera un poco de vergüenza. Era una técnica muy extendida y no servía de nada, mas que para encontrar el equilibrio en la clase… pero el alumno seguía sin saber qué había mal en él y sentía que eso era un castigo impuesto.

En casa era un poco lo mismo, los padres que no sabían cómo manejar un comportamiento inadecuado, preferían sacar a su hijo fuera de la estancia hasta que se calmase (y ellos también). Y esto realmente no está mal, pero sí lo estará si no acompañas a tu hijo en este período de tiempo fuera, si le dejas solo… no servirá de nada.

En el tiempo fuera mal aplicado, el niño se sentirá abandonado y no entenderá qué debe hacer para comportarse mejor. Si el niño siente que es un castigo, se sentirá peor consigo mismo y será difícil que maneje las conductas y sólo se iniciarán luchas de poder y peores comportamientos.

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Puede ser una mala idea

El tiempo fuera también es conocido como el tiempo en espera, porque en realidad es eso: esperar. Y quiero hacerte entender que este tipo de estrategia será una mala idea si no acompañas a tu hijo en el proceso emocional y de entendimiento sobre la conducta que ha tenido en un momento determinado. Los niños necesitan la atención de sus padres para entender su conducta y poder modificarla, pero es necesario esperar a que “se pase la tormenta”.

Un tiempo de espera es mucho mejor que gritar o golpear a un niño (que esto último en ningún caso debe hacerse, además está penado). Pero si no utilizas bien los tiempos de espera, pueden empeorar el comportamiento de los niños.

Cómo puede empeorar el comportamiento del niño y por qué

Los niños piensan que son malos

Si se emplea el tiempo fuera sin razonar con el niño y sin tener en cuenta sus emociones, es probable que sienta que es un mal niño. Esto hará que tenga una autoestima baja y que el mal comportamiento se agrave porque pensarán que realmente es lo que los demás esperan de ellos.

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No les ayudan a entender sus emociones

Un tiempo fuera mal utilizado sin que el adulto acompañe y guía al niño, no enseñará a los niños a calmarse y ni mucho menos sabrá controlar y regular sus emociones. Si envías a tu hijo a la habitación para que se calme, lo hará con el tiempo sí, pero no podrá aprender a mejorar ese comportamiento por sí mismo la próxima vez.

Se sienten abandonamos emocionalmente

En el tiempo fuera o tiempos de espera, los niños sienten que les abandonan emocionalmente y que no importa cómo se sienten ellos. Es como dejar de lado a un niño justo en el momento que más te necesita. Si los niños se sienten así, pensará que no es merecedor del amor de los demás. ¡Es horrible!

Los padres no entenderán la perspectiva de su hijo

Si bien es cierto que cuando los niños están en medio de una rabieta no se puede hablar con ellos porque no atenderán a razones, en el momento de la calma es necesario retomar lo que ha ocurrido para poder entender su postura y que ellos entiendan la de los padres. Si los padres no intentan ver en perspectiva el comportamiento de su hijo, el vínculo emocional puede debilitarse. 

Los niños necesitan sentir un vínculo de confianza y comunicación con sus padres, sólo de este modo podrán mejorar su conducta, en caso contrarío, si los padres abusan del castigo o del tiempo fuera, las malas conducta seguirán sucediendo. La disciplina positiva siempre será la mejor opción para la educación de los niños.