¿Cuáles son los aspectos psicológicos del puerperio?

Nathalie Sánchez Isea · 22 noviembre, 2017
El puerperio psicológico es un proceso psicoemocional que debe atravesar toda madre para redescubrirse a sí misma, transformarse y encontrarse emocionalmente con su bebé.

El puerperio es definido como la etapa desde que es expulsada la placenta hasta que el útero y el resto del aparato reproductor femenino se recupera posterior al parto, o hasta que aparece la primera menstruación; es decir, cuando se habla de puerperio, se suele hacer referencia a físicos y fisiológicos. No obstante, no debemos olvidar que los aspectos psicológicos del puerperio son de vital importancia.

El puerperio es un proceso de adaptación fisiológica y sin duda psicológica donde la mujer que acaba de dar a luz tiene que acostumbrarse a una nueva etapa en la que ya no está embarazada pero tampoco es la misma que era antes de embarazarse. Existen tantos aspectos psicológicos que rodean esta etapa -a veces descuidada o incluso desconocida. que algunos hablan de puerperio psicológico en sí mismo.

Así, el puerperio psicológico no es más que todo el proceso psicoemocional que debe atravesar la madre para redescubrirse a sí misma, transformarse y encontrarse emocionalmente con su bebé.

¿Ante qué nos adaptamos?

Tener un bebé transforma la vida, la rutina y por supuesto el cuerpo de una mujer. Tu cuerpo cambia drásticamente y esto se refleja en un mar de hormonas descontroladas que ocasionan un exceso de sensibilidad emocional que puede manifestarse con cambios de humor o intensidad en la expresión de rabia, tristeza, alegría, etc.

Los aspectos psicológicos del puerperio son desconocidos pero de gran relevancia.

Estos aspectos psicológicos del puerperio, lejos de ser un problema, son una necesidad ya que durante esta etapa todos tus sentidos estarán abiertos para conocer a tu bebe y sus emociones y así responder mejor a sus necesidades.

En ningún momento de la vida ningún ser va a depender más de ti que durante el primer año de vida de tu hijo. Esto puede ser realmente agotador, sobre todo con un cuerpo dolorido por el nacimiento. Un bebé es una tormenta de necesidades a satisfacer las 24 horas del día, lo que te obligará muchas veces a dejar de lado tus propias necesidades, especialmente las de hambre y sueño.

Sintonizar con tu bebé y conocerlo en profundidad te llevará tiempo. Aprender a descifrar el llanto, a cuándo darle de comer o saber de qué manera y cómo dormirlo será un desafío al que te tendrás que enfrentar. Es un proceso de vinculación que requiere tiempo y concentración por parte de ambos.

Si a esto le agregas que la vida continúa y hay que realizar las tareas domésticas, recibir visitas, atender a los hijos mayores o volver a trabajar, es comprensible que la mayor parte de las mujeres experimenten sensaciones de tristeza como el baby blues o se sientan psicológicamente desbordadas.

Debido a que las situaciones sociales y familiares que cada mujer enfrenta son diferentes, y que cada mujer cuenta con diversas herramientas emocionales para afrontarlas, el puerperio psicológico (o los aspectos psicológicos del puerperio) no tiene una duración definida, aunque en líneas generales este proceso de adaptación puede durar entre uno y dos años.

¿Cómo manejar los aspectos psicológicos del puerperio?

El apoyo y la comprensión de la pareja y la familia es esencial para recuperar nuestro equilibrio y salir triunfante. Además, para ayudarte en este proceso, queremos dejarte las siguientes recomendaciones:

  • Busca información y prepárate para el nacimiento; esto no solo hace referencia a comprar la ropa del bebé y los muebles. Es importante que te imagines en tu nueva rutina y te anticipes a situaciones de la vida cotidiana (como pensar en quién va a cocinar, quién va a cuidar de tus hijos mayores los primeros días después del parto, te informes sobre el proceso de la lactancia o los problemas más comunes de los recién nacidos).
  • Acepta toda la ayuda que te ofrezcan amigos y familiares. El puerperio no es momento para intentar demostrarte a ti misma ni a nadie que todo lo puedes. Tener una red de apoyo es muy importante y puede marcar una gran diferencia en el modo de enfrentarse al puerperio.
  • Aplica la regla de oro del puerperio: “bebé duerme, mamá duerme”. Aprovecha todas las ocasiones que tengas para descansar; además, tu pareja podrá colaborar con las tareas domésticas y gestionar las visitas para que no desperdicies estos valiosos momentos.
  • Expresa tus sentimientos, desahógate. Habla con tu pareja para ayudarlo a comprenderte o ponte en contacto con personas que estén pasando por la misma etapa para compartir experiencias.
Durante el puerperio es fundamental descargarse emocionalmente con una amiga.

  • Busca y pide ayuda especializada si lo necesitas. Si bien todas las mujeres experimentan muchos cambios emocionales, en algunos casos es imprescindible buscar apoyo profesional a tiempo para evitar caer en problemas como la depresión postparto.

“En líneas generales, este proceso de adaptación puede durar entre uno y dos años”

Todo proceso de transformación pone a prueba nuestras herramientas emocionales, pues ello implica convertirse en alguien diferente. Sin embargo, ten presente que ser madre es la mejor oportunidad para crecer personalmente, madurar y renovarse. Con descanso, apoyo emocional e información lo puedes lograr.