Apego en el aula: ¿cómo trabajarlo?

03 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Sabías que la teoría del apego también se puede aplicar en el ámbito educativo? A continuación, te damos algunas claves para trabajar correctamente el apego en el aula.

Durante los últimos años se ha escrito mucho sobre el apego de los niños con sus progenitores y de la importancia del mismo para el desarrollo infantil. Pero ¿los pequeños pueden establecer este vínculo afectivo con otras personas externas al entorno familiar? ¡Claro que sí! Por ejemplo, los maestros pueden llegar a convertirse en grandes figuras de referencia para los estudiantes, por lo que estos deberían encargarse de promover el apego en el aula.

No hay que olvidar que, después de la familia, la escuela es el contexto de socialización más importante para los niños. Por tanto, el profesorado debe estar preparado para ofrecer al alumnado un entorno adecuado para el aprendizaje, no solo académico, sino también emocional. ¿Cómo hacerlo? A lo largo de las siguientes líneas te damos algunas ideas. ¡Toma nota!

Profesora con sus alumnos promoviendo el apego en el aula.

¿Qué es el apego?

El apego hace referencia al vínculo emocional que los niños establecen con sus figuras de referencia, normalmente con los principales cuidadores. Dichos lazos afectivos se caracterizan por ser íntimos, fuertes, duraderos e intensos y suelen formarse en la infancia temprana. Así, los pequeños se benefician del trato de seguridad, protección, amor y apoyo incondicional que reciben por parte de estas personas cercanas.

De hecho, según el psicoanalista John Bowlby, quien formuló la teoría del apego, la existencia de estos vínculos específicos y especiales son necesarios para el desarrollo normal de los niños.

“Un niño que sabe que su figura de apego es accesible y sensible a sus demandas le da un fuerte y penetrante sentimiento de seguridad y la alimenta a valorar y continuar la relación”.

-John Bowlby-

Apego en el aula: ¿cómo trabajarlo?

Los maestros, al igual que los padres o principales cuidadores de los niños, también pueden desempeñar el rol de figuras de apego. Para ello, deben encargarse de crear relaciones positivas y cálidas con sus alumnos.

Esto requiere cierto tiempo y esfuerzo por parte del profesorado, pues desde el principio del curso deben poner en práctica ciertas pautas para el correcto desarrollo social y emocional de los estudiantes. A continuación, explicamos algunas de las más recomendadas.

1. Crear un clima en el aula de confianza, respeto y seguridad

Lo más importante para trabajar el apego en el aula es fomentar un clima de convivencia positiva en el que prime la confianza, el respeto mutuo y el sentimiento de seguridad en dicho contexto educativo.

Para conseguir que todos los estudiantes cumplan unas normas básicas de convivencia, es fundamental que los propios alumnos participen activamente en la elaboración de dichas normas, de manera que puedan comprenderlas y seguirlas más fácilmente.

Además, para que los niños vean a los profesores como personas cercanas con las que pueden contar en caso de necesidad o ayuda, estos deben disponer de una actitud abierta y receptiva, en la que se favorezca la comunicación y la resolución de conflictos mediante el diálogo y la reflexión.

2. Mostrar empatía ante las emociones del alumnado

Otra clave para trabajar el apego en el aula es que el profesorado se muestre empático en todo momento. Es decir, los maestros deben prestar mucha atención a las emociones y reacciones que los estudiantes manifiestan dentro del aula, preocupándose y respondiendo adecuadamente a las mismas. Con esto se logra que los niños se sientan comprendidos y queridos en el contexto educativo.

3. Motivar a los estudiantes y poner altas expectativas en ellos

La motivación de los estudiantes a nivel académico se consigue con profesores que crean y muestren altas expectativas en las capacidades de sus alumnos. De forma que estos intenten sacar el máximo potencial de cada uno de ellos.

Así, tal y como afirmó John Bowlby en su momento:

“Se ha descubierto que los seres humanos de cualquier edad son más felices y capaces de desplegar sus talentos al máximo cuando están seguros de que hay una o más personas de confianza que acudirían en su ayuda si surgieran dificultades”.
Profesora dando apoyo a un alumno en clase.

Beneficios de trabajar el apego en el aula

Según Christi Bergin y David Bergin, el apego influye en el éxito escolar de los estudiantes. Algunos aspectos que se ven favorecidos por el establecimiento de vínculos afectivos y emocionales sanos en el aula son

  • Mayor rendimiento escolar y calificaciones más altas en los exámenes.
  • Mejor gestión de las emociones.
  • Mayores habilidades sociales.
  • Mayor independencia y disposición a asumir desafíos.
  • Menor probabilidad de presentar déficit de atención o conductas disruptivas.

Por tanto, los profesores no solo tienen el deber de transmitir conocimientos a los niños, sino que también tienen la responsabilidad de establecer con ellos relaciones estrechas de seguridad y confianza.

  • Bautista Martín, S. (2015). El maestro de EI como figura de apego: pautas de intervención (Trabajo de Fin de Grado). Escuela Universitaria de Magisterio de Zamora, Zamora.
  • Bergin, C. y Bergin, D. (2009). Attachment in the classroom. Educational psychology review21(2), 141-170.