¿Cómo afecta la violencia intrafamiliar a los niños?

Mervis Romero · 25 febrero, 2018
Descubre a continuación cómo influye la violencia intrafamiliar a los niños y qué puedes hacer tú al respecto.

La Organización Mundial de la Salud publicó un estudio que revela la magnitud de la violencia intrafamiliar a los niños y otros tipos de maltrato.

En dicho estudio se expone que, por desgracia, gran parte del maltrato sufrido por los niños menores de 15 años de edad proviene de sus familiares, tutores o cuidadores. 

Las mayoría de las consecuencias son evidentes a corto plazo. No obstante es a largo plazo cuando se comprueba la magnitud del impacto de la violencia. Después de todo, cada uno de los ámbitos de la salud (física, psicológica y emocional) de los niños quedan vulnerados.

¿Qué es la violencia intrafamiliar?

Desde pequeños se enseña a los niños a valorar el círculo familiar. No obstante, la violencia intrafamiliar ha logrado perjudicar tanto la concepción como el aprecio del mismo, con lo cual, cada día aumenta el número de personas con heridas emocionales y un notable rechazo hacia sus familiares.

La violencia intrafamiliar se define como todas aquellas manifestaciones de maltrato y abuso en el núcleo familiar. Suele producirse con frecuencia y variar en intensidad.

Las causas de la violencia intrafamiliar son muy variadas. Aunque, en suma, constituye un perfil (del agresor) que incluye: baja autoestima, una gestión deficiente de las emociones y sentimientos, intolerancia y el uso de la violencia como herramienta de poder.

Cómo enfrentar la violencia intrafamiliar.

Evolución de la violencia intrafamiliar

  • Etapa I (Tensión). En esta etapa el agresor suele buscar imponer tensión en el ambiente para afianzar su posición de superioridad con respecto a sus víctimas (que en este caso vienen a ser los niños). Esta etapa se caracteriza por la presencia de un marcado maltrato verbal y psicológico.
  • Etapa II (Agresión física). En esta fase el abusador pierde el control de sus emociones por algún motivo aleatorio y descarga todas sus frustraciones y negatividad sobre su víctima. Los episodios de violencia pueden incluir (o no) agresión físicae independientemente de esto, el afectado queda asustado y confundido.
  • Etapa III (Arrepentimiento). En esta etapa, el agresor trata de ofrecer disculpas y demostrar arrepentimiento por el daño causado. Sin embargo, no rectifica su comportamiento realmente.

Cabe destacar que estas etapas pueden repetirse una y otra vez en el tiempo, con lo cual se profundiza una relación tóxica y un círculo vicioso de violencia intrafamiliar.

Consecuencias de la violencia intrafamiliar en niños

La secuela más común de la violencia intrafamiliar en niños es la adopción del comportamiento violento como mecanismo de defensa.

  • Consecuencias físicas tales como: insomnio, trastornos estomacales, dolores de cabeza, autolesión, falta de control de los esfínteres, etcétera.
  • En el ámbito emocional: baja autoestima, sentimientos de culpa, comportamiento errático, depresión, ansiedad, aislamiento, irritabilidad.
  • Por otra parte, en el ámbito académico, los niños pueden tener un bajo rendimiento escolar, interacciones pobres y relaciones tóxicas.

Recuerda que, lo mejor será siempre optar por alternativas sanas que puedan brindar beneficios a todas las partes.

¿Cómo detener o prevenir el maltrato?

Es un compromiso social ayudar a detener y prevenir la violencia intrafamiliar. La primera medida para detener el maltrato intrafamiliar es reconocer la problemática a la que se está expuesto.

Cómo enfrentar la violencia intrafamiliar.

Posteriormente, buscar ayuda ante un servicio público. Una vez dado estos primeros pasos, es recomendable adoptar las medidas que te comentamos a continuación:

  1. Ayuda a tus niños a desarrollar una autoestima sana. Esta valoración propia los hará apreciarse y buscar ayuda ante cualquier forma de maltrato.
  2. Dales el ejemplo. Aprende a calmarte y esa actitud se reflejará en ellos.
  3. Estimula en ellos la colocación de metas realistas, de manera que aprendan a ajustar sus perspectivas con sus posibilidades.
  4. Busca el apoyo del orientador académico y de un psicólogo. Sobreponerse al maltrato infantil puede llegar a ser todo un desafío, se constante, ofréceles mucho amor y comprensión.
  5. Oriéntalos a observar la parte positiva de las experiencias y el aprendizaje que ellas dejan.
  6. Pon limites razonables y ayúdalos a cumplirlos sin necesidad de recurrir a la violencia e insultos.

En suma, debemos tener presente que solo un ambiente familiar sano puede ofrecer un desarrollo sano para los niños día a día. 

El hogar debe estar fundamentado en la búsqueda de soluciones sanas, que aporten beneficios para todos; pero sobre todo, es importante educar en respeto y evitar la violencia. Hay soluciones mucho mejores y más efectivas.