7 actividades y manualidades sensoriales para niños agitados

04 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
Las actividades y manualidades sensoriales aportan numerosos beneficios en el desarrollo de los niños. Además, son perfectas para aquellos que tienen mucha energía.

¿Tienes en casa un pequeño que no para y ya no sabes qué hacer para que se distraiga? A continuación, te traemos algunas ideas de actividades y manualidades sensoriales para niños agitados con las que tu hijo pasará ratos muy divertidos y que favorecen su desarrollo integral.

Las actividades sensoriales contribuyen a desarrollar la imaginación y la motricidad fina de los más pequeños. Además, estas manualidades les ayudan a orientar su exceso de energía y frustración y les aportan enormes beneficios y aprendizajes a través del descubrimiento y la experimentación.

Beneficios de las actividades y manualidades sensoriales para niños agitados

Son muchos los beneficios que pueden aportar a los más pequeños los estímulos sensoriales y, además, ayudan a los niños más inquietos a canalizar su energía en unas actividades educativas que beneficiarán su desarrollo. Vamos a ver algunos de estos beneficios:

Niño jugando con plastilina haciendo actividades y manualidades sensoriales para niños agitados.
  • Les relaja, calma y baja el ritmo de aquellos niños que son agitados. Estas actividades les hacen pararse a observar, interactuar, razonar, pensar…
  • Mejora la motricidad fina de los más pequeños, ya que en muchas de estas actividades necesitan usar los deditos, las manos, coger objetos pequeños o incluso utilizar pinzas.
  • Aumenta su autoestima y seguridad, ya que son actividades en las que conseguirán un logro seguro. Esto, en niños con facilidad para la frustración o que no sienten seguridad en sí mismos, les será de ayuda ya que, cuando realicen la actividad, se darán cuenta de que lo han hecho bien.
  • Fomenta las habilidades sociales, sobre todo si los niños tienen que interactuar con otros niños o adultos.
  • Mejora el desarrollo del lenguaje, adquieren más vocabulario mientras interactúan con las distintas cosas que tienen en su entorno.
  • Mejora la atención, coordinación y concentración.
  • Favorece el desarrollo del pensamiento lógico.
  • Les ayuda a conseguir la motivación necesaria para mejorar en lo que hacen.
  • Favorece el desarrollo personal, social, emocional y físico del niño.

Algunas actividades y manualidades sensoriales para niños agitados

Ya hemos visto los enormes beneficios que tienen las actividades sensoriales en los niños, así que no te pierdas algunas de estas manualidades y ejercicios que se pueden llevar a cabo con los más pequeños.

Bolsas sensoriales

Las bolsas sensoriales pueden convertirse en una de las mejores actividades y manualidades sensoriales para niños agitados. A través de estas bolsas, los pequeños exploran el mundo sin mancharlo todo.

Aquí podemos echar mano de nuestra imaginación para rellenar esas bolsas y, cuando estén terminadas, los niños disfrutarán de las distintas experiencias que les proporcionan. Necesitaremos

  • Bolsas de congelar. Podemos utilizar dos para asegurarnos que no se sale lo que le echemos.
  • Gel, espuma de afeitar, colorante, purpurina, objetos pequeños llamativos, letras y números, canicas, etc.
  • Agua, aceite de bebés…

Con todos estos materiales crearemos la bolsa sensorial. Podemos poner gel y letras para que puedan manejarlas a través de la viscosidad del gel. También, espuma de afeitar con distintos colores, para que ellos los puedan mezclar… ¡Aquí lo dejamos a vuestra imaginación!

Masa sensorial

Esta masa es ideal, puesto que puede ser líquida y a la vez dura. Es muy divertida y, además, los niños no corren peligro si se la llevan a la boca porque lleva maizena y agua. Es una manera de observar distintas texturas en una sola masa.

Burbujas

¿Qué niño no ha jugado con las burbujas alguna vez? Además, esta actividad les encanta; si tienes un patio, un balcón o un jardín, este juego es ideal para que no quede el suelo de casa manchado.

Ayuda mucho a centrar la vista de los niños cuando se quedan mirando las burbujas. Asimismo, favorecerá el desarrollo de la habilidad de causa-efecto, ya que cuando tocan las burbujas estas explotan.

Plastilina natural

Trabajar con plastilina es algo que a todos nos gusta y relaja. Podemos hacer nosotros mismos la plastilina o podemos utilizar arcilla y jugar con nuestros hijos a modelar. De esta manera, ejercitan la motricidad de sus manos, sus dedos y fomenta su creatividad. La sensación agradable de manipular la plastilina hará que poco a poco se vayan relajando.

Más actividades y manualidades sensoriales para niños agitados

Niño jugando con pompas de jabón.

Tablero sensorial

Podemos hacer un tablero sensorial con distintas texturas para que los pequeños pueda tocar cada una de ellas y pueda experimentar las diferentes sensaciones que le aporta.

Cartón, telas, botones, lana, esponja, plumas, conchas, palitos de madera, macarrones… Con todos estos materiales y cualquiera que se nos ocurra, podemos elaborar nuestro tablero sensorial para que los niños experimente las distintas sensaciones que les ofrece el tocar cada uno de estos objetos.

Botellas sensoriales

Para hacer esta actividad, necesitaremos una botella de plástico. En ella, podemos meter arroz, lentejas, agua, bolitas que se hinchan cuando están en agua, aceite, purpurina, colorante, etc.

Podemos emplear los materiales que queramos y combinarlos a nuestros antojo para crear esta botella sensorial, que hará que el niño pase un rato entretenido viendo cómo suena o lo que hay dentro cuando la agita.

Mesa pegajosa

Con la mesa pegajosa estaremos fomentando el pensamiento del niño, pues observará que todo lo que deja en la mesa se queda pegado. Es ideal para el desarrollo de la motricidad fina, para hacer pinza con los dedos y para mejorar la concentración y su capacidad analítica.

Esta mesa pegajosa podemos hacerla con forro de libros y cinta adhesiva. Para ello, pondremos el forro en la mesa y lo pegaremos alrededor con la cinta. Así, convertiremos una mesa normal en una pegajosa.

En definitiva, las actividades y manualidades sensoriales para niños agitados son un magnífico medio para que los niños aprendan a la vez que canalizan su exceso de energía. Exploran su entorno, experimentan con los diferentes juegos sensoriales y se divierten a través de los sentidos.

Los distintos estímulos sensoriales aportan numerosos beneficios en el desarrollo de la inteligencia, pensamiento y lenguaje. Además, estas actividades permiten al niño analizar y comprender lo que ocurre a su alrededor. ¿A qué esperas para ponerlas en práctica con tu hijos?