9 estrategias implicadas en la comprensión lectora

La comprensión lectora es un proceso complejo que implica diversas estrategias mentales. ¡Descúbrelas!
9 estrategias implicadas en la comprensión lectora
Ana Couñago

Escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago.

Última actualización: 25 enero, 2023

En la actualidad se han diseñado diversas estrategias de comprensión lectora que les permite a los niños desarrollar las destrezas necesarias para aprender a leer de manera íntegra.

Muchos niños tienen dificultades para comprender aquello que leen. Esto sucede porque, aunque tengan la capacidad para reconocer y decodificar, todavía no han adquirido la competencia para analizar semánticamente la información leída, indispensable para entender lo que transmite el texto.

Para lograr ese nivel de lectura te presentamos 9 estrategias que ayudarán en el proceso.

«…la comprensión lectora consiste en fijar en la mente una imagen coherente de lo que se lee, es decir, construir una representación mental del contenido textual».

Itzi Medina y Carlos González

Estrategias para mejorar la comprensión lectora

El profesor Ángel Sanz Moreno, Inspector de Educación de Navarra, plantea seis estrategias en su artículo «La mejora de la comprensión lectora».

Dichas estrategias, cuando ya se tienen asimiladas, se llevan a cabo de manera automática e inconsciente. Pero estas no se desarrollan de forma innata, por lo que hay que enseñarlas a los niños poco a poco. Estudiemos cuáles son.

Madre e hijas leyendo libros y cuentos aplicando las estrategias implicadas en la comprensión lectora.

«Un lector eficaz es el que logra asociar correctamente los estímulos textuales a aquellas respuestas fónicas que se consideran correctas, entendiendo el material lo más eficazmente posible en la menor cantidad de tiempo».

-María Dolores González Portal-

1. Utilizar las señales del texto para guiar la comprensión lectora

Todos los textos tienen una forma concreta, es decir, están estructurados y organizados de una determinada manera. Esto es lo primero que visualizamos antes de comenzar a leer.

Por ello, es importante fijarse y observar las señales visuales que proporciona el texto (número de párrafos, tipo de letra, títulos, guiones, apartados, etc.), como ayuda para guiar la comprensión lectora.



2. Tomar conciencia de la comprensión

Esta estrategia consiste en autoevaluar la propia capacidad para leer y comprender un texto, así se tiene conciencia de las dificultades que uno tiene y se actúa, en caso de ser necesario, para solventarlas.

En este sentido, uno de los fallos frecuentes que cometen los niños es hacer una lectura automática, sin entender lo que están leyendo. Para ayudarlos en este aspecto, es conveniente hacerles preguntas que tengan relación con la comprensión del texto, proporcionándoles feedback, o retroalimentación, para que puedan aprender de sus errores.

3. Marcarse un objetivo de la lectura, una de las estrategias implicadas en la comprensión lectora

Se trata de especificar cuál es la razón por la que se realiza la lectura. Algunos de los motivos más comunes, son los siguientes:

  • Por placer.
  • Buscar un dato concreto.
  • Conocer una opinión.
  • Conocer información nueva sobre un tema.
  • Memorizar la información.
    Niño leyendo un libro tumbado en el césped.

Este objetivo hay que tenerlo en cuenta a la hora de leer e intentar comprender correctamente un texto. Pues con base en esto, se decidirá si hacer una lectura profunda, selectiva o rápida.

4. Elaborar y reorganizar la información

Esta estrategia consiste en darle al contenido otro orden basado en criterios cronológicos, jerárquicos, inductivos, deductivos, de causa-efecto, etc., de modo de hacer que sea más significativo.

Para lograr la comprensión, se relaciona la lectura con elementos externos por medio de analogías, ejemplos, comentarios, entre otros recursos.

5. Centrar la atención y sintetizar la información

Para conseguir focalizarse en el texto y centrar la atención en la lectura y la comprensión del mismo, es recomendable utilizar estrategias que faciliten esta acción, como hacerse preguntan sobre la lectura, relacionar el contenido con los conocimientos previos que se tienen sobre el tema, emplear la técnica del subrayado, etc.

Además, para aumentar la concentración, también se pueden elaborar resúmenes, esquemas o mapas mentales, que permiten organizar y sintetizar la información para su mejor comprensión. Esto suele ser especialmente útil cuando se pretende memorizar y asimilar el contenido.

6. Verificar las hipótesis con respecto al texto

La última estrategia que propone Ángel Sanz Moreno, es la de verificar las hipótesis con respecto a un texto. De modo que, a medida que avanza la lectura, se va comprobando si las ideas expuestas son coherentes con los conocimientos que uno tiene y con la lógica de la situación y el tema.



Tres estrategias más para la comprensión de la lectura

Estas propuestas fueron hechas por la catedrática en Psicología Evolutiva y Educación, Isabel Solé. A partir de su artículo «Estrategias de comprensión de la lectura», las podemos resumir así:

7. Antes de leer

El lector se plantea preguntas del tipo ¿para qué voy a leer? ¿Qué sé del texto? ¿De qué se trata?

8. Durante la lectura

Hace una lectura global, formula hipótesis, infiere significados y explica con iconos y gráficos. Luego, debe releer y formular interrogantes.

9. Después de la lectura

Contrasta hipótesis, opina sobre lo leído y responde a preguntas como, cuál es la idea principal y de qué trata.

En conclusión

La lectura comprensiva es el producto de un lector activo, que participa con lo que sabe y lo pone en juego, que le hace preguntas al texto y se las hace a sí mismo.

Un intenso proceso intelectual que amplía su visión del mundo, le brinda placer y algunas certezas.

Porque como dice Solé «Si comprendemos lo que está escrito es porque podemos ir relacionándolo con cosas que ya conocíamos e integrando la información nueva en nuestros esquemas previos».


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