3 enseñanzas del libro El monstruo de colores

5 abril, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la filóloga Elena Castro
Si buscas un libro divertido y educativo que enganche a los más pequeños de la casa, lo acabas de encontrar: El monstruo de colores.

El monstruo de colores es un libro escrito e ilustrado por Anna Llenas. El libro está destinado a los más pequeños y en él priman las ilustraciones llenas de color, y con un giro muy original. En la historia, el monstruo tiene un gran lío de emociones y tiene que desenredarlas.

Los niños quedan atrapados en la historia desde la primera página, porque las emociones nunca habían sido tan visuales. Con este libro aprenderán a identificar y gestionar las emociones de una forma muy sencilla y divertida.

El monstruo de colores y las emociones

El objetivo principal del libro es que los niños aprendan a identificar las emociones. Para ellos, lo más sencillo es identificarlas de una forma gráfica, ya que están en los primeros pasos de la lectura. Por esta razón, la autora apela a tres medios distintos.

Expresión facial

El monstruo, según ordena y habla de cada uno de sus sentimientos, muestra una expresión distinta. Por ejemplo, si está alegre, sonríe; o, si está enfadado, frunce el ceño. Esta parte es clave porque no solo aprenden cómo se sienten, sino que también pueden reconocer estas expresiones en los demás.

Color

Por otra parte, cada color siempre sugiere distintas sensaciones. De hecho, hay muchos estudios sobre la psicología del color. Solemos asociar los colores brillantes como el amarillo con la energía y positividad, mientras que los oscuros, como el negro, suelen sugerir sensaciones negativas.

Esto mismo ocurre en El monstruo de colores. Por tanto, los pequeños lectores asociarán las emociones positivas y negativas que aparecen en el libro según el color del monstruo.

Enseñanzas del libro El monstruo de colores.
Fuente: www.globedia.com

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En el imaginario colectivo tenemos ciertos elementos que asociamos con cada sentimiento o color. Por ejemplo, la lluvia afecta a nuestro estado de ánimo y nos transmite cierta nostalgia o tristeza. A su vez, podemos asociar la lluvia con las lágrimas que derramamos cuando estamos tristes. Y, por último, el agua suele asociarse con el color azul.

Este proceso de relación entre elementos cotidianos, sentimientos y colores se da en cada página de El monstruo de colores. Por eso, la lluvia representa la tristeza del monstruo, mientras que, por el contrario, los pájaros muestran su alegría.

La gestión de emociones

Sin embargo, El monstruo de colores va un paso más allá y se adentra en la inteligencia emocional. Como hemos dicho, el monstruo está hecho un lío porque siente muchas emociones al mismo tiempo. Los niños, al igual que los adultos, pueden sentirse así y no es sencillo gestionar estas situaciones.

La historia les enseña los pasos que tienen que seguir. Primero, tienen que reconocer que sienten varias emociones a la vez. Luego, tienen que identificar cada una de esas emociones. Y, por último, se deben preguntar por qué se sienten así. Este proceso de reconocimiento, identificación, asociación y razonamiento les ayudará a desarrollar su inteligencia emocional.

Importancia de El monstruo de colores

Cuando los niños son pequeños, expresan las emociones de una forma más simple. Por eso, este libro les ayuda a establecer una relación directa de causa (sentimiento) y efecto (manifestación). Es decir, si estoy triste, lloro, pero si estoy contento, sonrío.

Enseñanzas del libro El monstruo de colores.
Fuente: www.rayuelainfancia.com

Pero, ¿qué pasa según crecemos? A medida que crecemos descubrimos sentimientos nuevos y más complejos. Si a veces los niños tienen problemas al gestionar las emociones más básicas, esto se podría convertir en un obstáculo en el futuro.

El monstruo de colores les ayudará a expresar sus emociones y aprender a canalizarlas desde una edad muy temprana. Además, fomentar este tipo de comunicación tendrá muchos beneficios para todos los miembros de la familia.

Cómo leer el libro

¿Por qué no empezamos con la lectura en voz alta? Anímate a proyectar las emociones con la voz. Aunque los niños aún no sepan leer, es muy sencillo seguir la historia con los dibujos si alguien les lee. El libro es tan intuitivo que solo hará falta que se lo leas unas cuantas veces para que sepan lo que pasa en cada página. Después, ellos mismos se lo podrán contar a otra persona.

Además, el libro se ha impreso en varios formatos. Por ejemplo, hay una versión más pequeña y manejable para los niños, o la más sorprendente: el libro en versión pop-up.