10 beneficios de jugar con los niños

Amanda3 1 agosto, 2017

Una de las primeras actividades que aprenden los niños es a jugar. El juego forma parte de la naturaleza infantil, pues ellos son capaces de ver juguetes en cualquier objeto. Como padres generalmente proveemos herramientas para que los niños se diviertan, pero no siempre ellos saben cómo utilizarlos. Jugar con nuestros niños es más importante de lo que pensamos.

Quizá cuando tienen hermanos entre ellos se complementan para jugar. Aun así, nuestra presencia y colaboración es invaluable para los pequeños. Es importante reducir un poco la tensión que algunos niños llegan a sentir por la autoridad de los padres. La confianza que se genera entre padres e hijos es uno de los beneficios que se obtiene al jugar con los niños.

Algunas veces los padres deciden quedarse en casa con sus hijos, pero otras es indispensable. A medida que avanza el día los niños encuentran en qué distraerse, por lo general con juegos prefabricados. Sin embargo, en ocasiones es conveniente que les echemos una mano. Es posible crear en casa divertidos juegos para compartir con los más pequeños. A continuación te contamos cómo obtener beneficios de jugar con los niños.

¿Qué beneficios se obtienen de jugar con los niños?

Jugar con los niños

Jugar con nuestros hijos es algo que debe hacerse sin que tengan que aconsejarnos. Los padres que disfrutan a sus hijos aprovechan todas las oportunidades para estar con ellos el tiempo que se pueda. Compartir un rato de juego es muy beneficioso en distintos niveles.

Al tiempo que jugamos aprendemos y creamos lazos; otros beneficios son los siguientes:

Mayor provecho del tiempo

El tiempo que compartimos con nuestros hijos no es tiempo perdido. Sin embargo, con nuestra intervención es posible que se dedique un tiempo valioso a actividades más significativas para su aprendizaje. Aunque sabemos que su imaginación es importante, a veces conviene dirigir su entretenimiento a actividades más educativas.

Progreso de las relaciones interfamiliares

Las relaciones interfamiliares se solidifican a medida que compartimos. Cualquier actividad que realicemos en conjunto contribuye al fortalecimiento de los lazos familiares. Mientras promovamos más oportunidades para compartir, mejores beneficios obtenemos. Los momentos que vivimos junto a ellos nos forman como familia para siempre.

Aporta seguridad al niño

Jugar con sus padres permite al niño crear recuerdos positivos, lo cual es fundamental para fundar el apego. Este intercambio le genera una experiencia única, que lo tranquiliza, le dice que todo está bien y que está completamente seguro.

Promueve habilidades sociales

 

Con la familia es con quien el niño practica sus habilidades para relacionarse socialmente. El primer contexto para la socialización se halla por medio de las interacciones en casa. El juego en familia es propicio para que los pequeños puedan formar una idea de sí mismos, los roles y el desenvolvimiento de su entorno. Uno de los beneficios de jugar con ellos es que les permitimos explorar una perspectiva distinta a la que pueden tener con otros niños de su edad.

Desarrollo del autocontrol y manejo de las emociones

El juego es un ejercicio que brinda oportunidad a las personas de poder regular lo que sienten. Por ejemplo, mediante el juego de roles es necesario adecuar conscientemente el comportamiento. Es oportuno para que los pequeños aprendan a asumir una actitud al relacionarla con alguna situación en particular. Además, permite reconocer las muestras de afecto de otras personas, así como sus emociones y manera de expresarlo.

Desarrolla la creatividad

La creatividad es un elemento ampliamente favorecido por el juego en distintas etapas. Las actividades recreativas generan espacio para la imaginación, al tiempo que contribuyen a mejorar el desempeño escolar. Al jugar con los niños podemos observar de cerca cómo trabaja su creatividad e intervenir para que la utilice.

Potencia mayor competencia social

Los niños que juegan con adultos desarrollan mayores competencias a la hora de relacionarse con otros niños, maestros y familiares. Las experiencias positivas adquiridas mediante el juego son transmitidas a otras experiencias. A los niños con estas competencias suele valorárseles como populares en relación a los demás.

Incrementa la capacidad de atención

Es bueno que los niños aprendan a enfrentarse a los riesgos y aventuras

Para que los niños puedan jugar con sus padres, estos deben prestar más atención que de costumbre. Además, cuando hay adultos presentes estos se autoexigen más en cuanto a concentración, puesto que necesitan adaptarse a un nuevo planteamiento.

Es ideal para ponerlos activos

Algunos niños son inactivos más por falta de estímulo que por enfermedad. Si necesitas que tu hijo se active, se ponga a jugar y moverse, es conveniente que tú mismo te pongas a jugar con él. El tiempo que compartimos juntos es muy valioso para ellos, difícilmente se puedan negar a nuestra iniciativa. Además, nada mejor que el ejemplo para motivarlos a realizar lo que deseamos.

Se convierten en niños felices

Un momento de felicidad al día puede ser suficiente para criar niños felices. Mientras el niño juega se halla en el estado ideal, su experiencia va a ser positiva, restauradora y relajante porque está haciendo lo que le gusta. Los padres que se involucran en el juego de los niños tienen más oportunidad de verlos felices. Quizá las otras cosas que hacemos por ellos contribuyen a su felicidad, pero nada más claro para ellos que el juego, pues se trata de un lenguaje que conocen muy bien.

Planifica momentos para jugar con los niños, crea espacios y herramientas que puedan utilizar en su tiempo de ocio. En tu propio hogar puedes construir un verdadero parque de diversiones. Tu imaginación y la suya pueden tener una cita diaria para divertirse y recibir todos los beneficios del juego.

 

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