La leche materna: trucos para mejorar su producción

Adrianazul 29 agosto, 2017

La leche materna es altamente beneficiosa para nuestro bebé. Sin embargo, durante la lactancia es normal que muchas madres se quejen o piensen que sus pechos no producen toda la leche que su bebé necesita.

Las mujeres en período de lactancia suelen recurrir a remedios caseros para intentar producir mayor cantidad de leche materna que en realidad sirven de poco, cuando en realidad la solución es mucho más sencilla.

Si lo que buscas es que la leche materna sea más abundante desde el primer día para poder alimentar a tu bebé, tan sólo tienes que seguir estos consejos:

Tras las primeras horas del parto

Tras las primeras horas del parto, comienza la producción de leche materna.

En este momento es importantísimo que la madre pueda darle pecho a su hijo porque facilita el contacto inicial con la lactancia. Tu bebé estará en un estado de alerta tranquila que permite el acercamiento entre madre e hijo. Es un momento íntimo y especial.

Una vez transcurrida las primeras horas tras el parto, tu bebé entrará en un sueño profundo para descansar por un intervalo aproximado de unas 6 a 12 horas, en el que resultará difícil conseguir que se agarre al pecho. Sin embargo, con paciencia y delicadeza lograrás que se alimente.

El súper secreto para aumentar la leche materna

Amamanta día y noche. Esta es la mejor receta para que tus pechos produzcan leche suficiente. Así que durante las primeras semanas, tu hijo debería hacer unas 8 a 10 tomas cada 24 horas, lo cual es suficiente como para asegurarte de darle pecho día y noche.

La lactancia materna beneficia a tu bebé

¡Y ahora los trucos!

  • Asegúrate de que tu bebé succiona eficazmente.
    Una succión incorrecta está relacionada no sólo con una inadecuada producción láctea, sino también con otros problemas como la aparición de grietas o la retención de leche. Primero que nada para lograr que el bebé succione bien, tiene que estar en posición y bien colocado.
    La guía para hacerlo correctamente: su cuello no debe estar girado y su boca debe estar a la altura de tu pezón.
  • Coloca a tu bebé sobre un cojín de lactancia para conseguir la altura adecuada con el pezón, y un buen acoplamiento boca y pecho.
    Debes tomar el pezón y parte de la areola, su labio inferior debe estar vuelto hacia fuera y no debes escuchar chasquidos durante la toma.
  • Acaba el primer pecho antes de colocarle en el segundo. 
    Así es la única manera de asegurarte de que las ha vaciado bien. Esto es importante para asegurar la buena producción láctea y también para que tu pequeño obtenga la parte más nutritiva de la toma.
    Al principio, tu pecho le ofrece la leche menos concentrada para calmar la sed, y al final, la más rica en grasas y vitaminas para alimentarlo.
  • Ofrécele pecho cuando lo pida. Olvídate del reloj y enfócate en observar a tu hijo. Cada niño sigue su propio ritmo y algunos tienen apetito cada 2 horas y otros harán tomas sin intervalos fijos. Además, ten en cuenta que hay bebés que vacían el pecho en 5 a 10 minutos y otros que necesitan mucho más tiempo.

La lactancia provee la seguridad emocional para el inicio de vida que necesita todo ser humano.

–Anónimo–

  • Leche artificial, suero glucosado, etc. ¿Sí o no?
    Si la lactancia es establecida correctamente desde el principio, tu pecho producirá la leche suficiente para alimentar a tu bebé de forma sostenida. Las ayudas no son necesarias a menos que el médico así lo indique. Algunas veces con ellas, sólo se consigue el efecto contrario al deseado y el pecho interpreta que cada vez debe producir menos leche.
  • Evita el chupete.
    Sobre todo en los primeros 10 días de nacimiento de tu bebé y hasta que la lactancia esté bien establecida. Así, le evitarás la confusión con el pezón. La succión de pecho y la del chupete son diferentes por lo tanto es posible que si le ofreces el chupete de forma precoz, al momento de chupar del pecho intente hacerlo como lo hace al chupete, por lo que la succión no será efectiva.
  • La leche materna es un gran beneficio. 
    Entre otras cosas la succión les tranquiliza por lo tanto, tu bebé no siempre te está pidiendo el pecho porque tiene hambre. Podría ser el caso que sólo necesite de unos minutos de contacto piel con piel para sentirse seguro o simplemente calmarse.
La leche materna es una fuente alimenticia muy rica.

  • Descansa y sigue una alimentación correcta.
    Trata de llevar siempre una dieta equilibrada, por lo general de unas 2.500 kcal dependiendo del caso y duerme todo lo que te permita tu bebé para reponer energías.
    Como suele suceder con todos los niños, en las primeras semanas pasarás gran parte de las noches en vela así que procura dormir a ratitos durante el día, coincidiendo con las siestas que haga tu bebé.
  • Pide un masaje.
    Recibir un masaje siempre será algo relajante y también puede ser una buena técnica para hacer que la leche fluya fácilmente. Pídele a tu pareja que te masajee la espalda con un movimiento circular alrededor de la columna de arriba hacia abajo y que lo repita de forma ascendente. Puedes recibir este masaje sentada.

Si lo necesitas, pide ayuda

Tu familia, tu pediatra y amigos son los primeros pilares en los que debes apoyarte ante cualquier duda o dificultad con respecto a la leche materna y tu producción. Pregunta en tu hospital por grupos de apoyo a la lactancia para que participes si así lo deseas. Déjate ayudar y verás cómo todo resulta mucho más fácil.

 

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